Los servicios
sociales de atención primaria son más necesarios y eficientes que los
mecanismos de represión ciudadana, las cárceles u otros tipos de internamiento. No podemos aceptar que se esté reorientando su forma de actuar hacia la
caridad o la beneficencia, cuando los estudiantes nos estamos preparando para actuar desde la
base de los derechos de las personas y de su participación en la sociedad como
ciudadanos.miércoles, 24 de diciembre de 2014
Carta abierta de los estudiantes de Trabajo Social al Consejero de Sanidad y Asuntos Sociales de C-LM en relación a la vulneración de Derechos Humanos y Sociales a partir de los recortes en ayudas y servicios públicos
Los servicios
sociales de atención primaria son más necesarios y eficientes que los
mecanismos de represión ciudadana, las cárceles u otros tipos de internamiento. No podemos aceptar que se esté reorientando su forma de actuar hacia la
caridad o la beneficencia, cuando los estudiantes nos estamos preparando para actuar desde la
base de los derechos de las personas y de su participación en la sociedad como
ciudadanos.martes, 12 de noviembre de 2013
Dos estudiantes de trabajo social en Cuenca llaman al programa "Entre Todos" para cuestionar su línea caritativa y la utilización espúrea de los sentimientos de las personas
http://amenzing.com/012425/toni-moreno-se-lleva-un-zas-en-toda-la-boca-en-directo/
viernes, 2 de septiembre de 2011
El escenario de la bondad
Hasta los años ochenta del pasado siglo continuaban activas en España algunas instituciones que, en el resto de Europa, eran memoria histórica: el padrón municipal de beneficencia, asilos, orfanatos y otros centros que configuraban el conglomerado de la Beneficencia pública o privada. Los servicios sociales modernos han puesto mucho empeño en romper su vinculación con ese pasado. Algo que no es fácil cuando todavía hay quien piensa que ingresar a sus padres en una residencia es algo de lo que los hijos tienen que avergonzarse; o quien se resiste a que el servicio de ayuda a domicilio atienda a un mayor en su casa, teniendo hijas que puedan hacerlo.
Pero los avances de los servicios sociales en las últimas décadas se ven amenazados actualmente por la reducción del gasto público y por el incremento de necesidades de subsistencia que obligan a dedicar a ello los recursos, en detrimento de otras actuaciones consustanciales al nuevo sistema de servicios sociales ¿Supone eso un retorno a la beneficencia?
La beneficencia era un sistema para atender a los pobres con unas prácticas graciables. Frente a eso, las prestaciones de derecho, como las que establece la Ley de la Dependencia o las nuevas leyes autonómicas de servicios sociales, constituyen un marco radicalmente distinto. En su contexto cualquier ayuda o servicio, incluso para atender necesidades de subsistencia, es un derecho de ciudadanía. Nadie debe avergonzarse de recurrir a ellas si las necesita, como nadie se avergüenza por tener que ingresar en un hospital. Quizás la situación obligue hoy a dedicar gran parte de los escasos recursos de los servicios sociales a atender necesidades de subsistencia. Para que eso no suponga un retorno a la beneficencia hay que desarrollar los catálogos de prestaciones de esas leyes autonómicas, sin renunciar a ir más allá de la ayuda económica y material, ofreciendo orientación y apoyo profesional a cada situación para contribuir a superarla, sabiendo que la desmotivación es la peor consecuencia de la crisis sobre las personas a las que golpea con más virulencia.
Pero la beneficencia era también una estética: el benefactor frente al pobre, cuya cualidad de desvalido no dejaba de evidenciar. Las ayudas que se demandan a los servicios sociales y a las ONG no pueden hacerse a costa de su dignidad. A nadie se debe catalogar de pobre o excluido por solicitarlas, ni exponer sus necesidades para loa de sus benefactores. Tampoco puede hacerse a costa de su intimidad: mejor ayudar a una familia en su propio domicilio que hacerla acudir a un comedor social; mejor generalizar becas de comedor escolar para que el alumnado tenga una buena alimentación, que señalar a alguno de ellos como pobre con ayudas específicas.
Decía Nietzsche que "el que siempre da corre el peligro de perder el pudor. El que siempre reparte acaba por tener callos en las manos y en el corazón a fuerza de repartir". Ese es el riesgo ahora: perder la sensibilidad y convertir las necesidades de muchas personas en un escenario donde destaque nuestra bondad. Sin cambiar nada. Como en la antigua beneficencia.
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jueves, 5 de agosto de 2010
The Giving Pledge (El compromiso de dar)

Millonarios y filántropos
Bill y Melinda Gates forman un club con otros potentados que se comprometen a donar la mitad de su fortuna a causas humanitarias
SANDRO POZZI | Nueva York 04/08/2010
Hace algo más de un año, Warren Buffett y Bill Gates, los hombres más ricos en Estados Unidos, cenaron en secreto en Nueva York con una docena de grandes fortunas del país para hablar de todo lo que podría llegar a hacer si juntaban su dinero. Fue un encuentro sin precedentes, que muchos llegaron a sospechar se trataba de una reunión clandestina para, en plena crisis financiera, ver cómo podían dominar el mundo.
Nada de eso. Se trataba justamente de lo contrario. En plan de amigos, los asistentes discutieron ideas para ver lo que podría hacer con sus fortunas en el ámbito de la filantropía. A ese encuentro siguieron otros, para dar forma entre bastidores a la campaña The Giving Pledge (El compromiso de dar). Hoy, casi medio centenar de multimillonarios se han sumado a la iniciativa y han hecho su manifiesto: destinar al menos la mitad de su riqueza a obras de caridad.
Se trata de un movimiento sin precedentes en el ámbito de la filantropía. Los primeros en apuntarse en esta especie de nuevo club fueron el constructor Eli Broad, el inversor John Doerr, el empresario Gerry Lenfest y el ex presidente de la tecnológica Cisco Systems John Mordridge. Hoy se han sumado el alcalde neoyorquino Michael Bloomberg, el fundador de Oracle, Larry Ellison, el magnate Boone Pickens y el emperador mediático Ted Tuner.
Buffett y Gates son desde hace años firmes defensores de devolver a la sociedad gran parte de la fortuna que fueron amasando con sus negocios durante el paso de los años. Y rechazan de plano, y públicamente, que sus herederos sean los principales beneficiarios de esa masa de dinero. De hecho, Buffett se comprometió en 2006 a destinar el 99% de su riqueza a alimentar, entre otras, la misión benefactora de la Fundación Bill y Melinda Gates.
EE UU es, de acuerdo con el último ranking de la revista Forbes, el país que más multimillonarios concentra, con una fortuna combinada que asciende a 1,35 billones de dólares (un billón de euros). Bill Gates es el primero de la lista, con 53.000 millones, seguido por Warren Buffett, con 47.000 millones. Desde que la fundación del matrimonio Gates empezó a funcionar en 1994, movilizó unos 22.000 millones a programas destinados a la lucha contra la pobreza y la salud.
Si todos ellos dieran la mitad, se movilizarán unos 675.000 millones a caridad. Se trata, como señaló en junio pasado la revista Fortune, cuando se dio a conocer la iniciativa, de la "mayor campaña de recaudación de fondos de la historia". Pero aunque el objetivo de Buffett y Gates se concentra en los 403 hombres y mujeres más ricos de EE UU, para que donen la mayor parte posible de su legado, su obra es un amplificador para el resto de la sociedad.
El momento para lanzar esta campaña no puede ser más oportuno. La recesión sigue causando estragos entre millones de familias en EE UU, que no tienen empleo, no pueden conservar sus hogares ni costearse la atención médica mínima. Las dificultades financieras están provocando, además, que el dinero destinado a caridad esté cayendo, de los 315.000 millones en 2008 a los 303.750 millones el pasado, según la fundación Giving USA.
El razonamiento de Buffett es muy simple: la gente que de alguna manera es admirada en la sociedad, como el director de cine George Lucas o el empresario hotelero Barron Hilton, debe predicar con el ejemplo en los momentos más difíciles. Es, dice, lo que hicieron las familias Carnegie y Rockefeller, y por eso quizás EE UU sea la gran potencia también en el ámbito de la filantropía.
Ellison, por ejemplo, es una de las figuras que más destinó de su fortuna a obras benéficas y proyectos sin ánimo de lucro en el ámbito de la educación y la investigación médica. Pero como él mismo admite, lo ha hecho hasta ahora de una forma callada, porque pensaba que la caridad era una cosa privada. Ahora, siguiendo a Buffett, cree que con su ejemplo puede influir en otros.
lunes, 15 de marzo de 2010
JUAN LUIS VIVES Y BRUJAS


Cuando Vives llegó a Brujas lo hizo huyendo de la inquisición española. Los antecedentes judíos de su familia acabaron con su padre quemado en una hoguera y su madre exhumada de un cementerio cristiano y quemada públicamente. Fue su padre el que le había aconsejado que dejara el Estudio General de Valencia y se marchara a
De Paris partió Vives a Brujas en otoño de 1512, parece que la ruptura de relaciones entre Fernando el Católico y Luis XII de Francia pudo influir en la decisión de trasladarse. El caso es que cuando Vives se instala en Brujas en 1512, Brujas es una pujante ciudad con un comercio floreciente en el que hay algunas familias españolas de mercaderes asentadas en el barrio de los españoles (hoy las calles Spaanjadstraat y Spaans loskaai) Entre ellas la familia de la que luego será su mujer, Margarita Valldaura, familia acomodada con ascendencia también judía.
Será el año 1525, cuando Vives publica en Brujas “Del socorro de los pobres y las necesidades humanas” obra en la que pone sobre la mesa varias cuestiones importantes: Que las ciudades se encarguen de la atención a los pobres, la prohibición de la mendicidad, la restricción de la entrada a los peregrinos y la obligación de trabajar en talleres de todos aquellos que estaban capacitados. Todo ello desde una visión secularizada de lo que es la atención pública y lejos de visiones confesionales de la caridad. No es casualidad que cuando Vives dedica su libro a los Burgomaestres y el Senado de Brujas lo haga de esta manera:
“Es deber de sus gobernantes (de la ciudad) el preocuparse y poner todo su empeño en que unos ayuden a otros, que nadie sea oprimido, que nadie reciba daño por injusticia cometida contra él, que el más poderoso ayude al más débil para que por la caridad crezca cada vez más la concordia entre los ciudadanos y permanezca eternamente”
Vives recibió por su trabajo una copa de plata y el poder ver realizado su proyecto de atención a los necesitados de su tiempo. Un proyecto que sobrevivió al mismo Vives y que deja, en la ciudad, testimonios arquitectónicos de lo que fueron los establecimientos destinados a los pobres y que hoy todavía son gestionados desde los servicios sociales de la ciudad.
Pero Vives fue también un humanista y un pedagogo: Un verdadero prototipo de lo que era el “hombre del renacimiento”, amigo de Erasmo y de Tomás Moro. Con Erasmo de Rotterdam trabó amistad en
Vives murió joven, a los cuarenta y ocho años y dos meses, fruto de la evolución de “la gota y del mal de la piedra”, como dice Gregorio Marañón. Fue enterrado en la catedral de San Donaciano de Brujas (destruida en 1.799) y su entierro fue costeado por la ciudad de Brujas.

miércoles, 3 de febrero de 2010
Los aristócratas venidos a menos ya tiene su propia ONG
Boletín Oficial del Estado: 25 de enero de 2010, Núm. 21
III. OTRAS DISPOSICIONES
MINISTERIO DE SANIDAD Y POLÍTICA SOCIAL
Examinada la escritura de constitución de la Fundación Marquesa de Balboa Ancianos Solitarios Venidos a Menos (A.S.V.A.M.), instituida en Madrid.
Antecedentes de hecho
Primero.–Por el Patronato de la Fundación fue solicitada la inscripción de la Institución en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social.
Segundo.–La Fundación fue constituida mediante escritura pública; otorgada ante el notario de Madrid, don Luis Sanz Rodero, el 25 de noviembre de 2009, con el número 3.441 de su protocolo; por doña Pilar Serrada Martínez de Pinillos, en su calidad de albacea, contador partidor de la herencia de la Excma. Sra. doña Isabel de Borbón y Esteban de León, Marquesa de Balboa; la Excma. Sra. doña Leticia de Borbón de Rojas, Condesa de Torrellano; la Excma. Sra. doña Oliva de Borbón y Rueda, Marquesa de Villamantilla de Perales; doña Cristina Lorenza, conocida por doña Cristina de Figueroa Borbón; y doña Beatriz Bullón de Mendoza Gómez de Valugera. Todo ello, para dar cumplimiento a lo dispuesto por la Excma. Sra. doña Isabel de Borbón y Esteban de León, Marquesa de Balboa, en su testamento abierto otorgado en Madrid, el 25 de julio de 2007, ante el notario don Javier de Lucas y Cadenas, con el número 2.362 de su protocolo.
Tercero.–La dotación inicial de la Fundación es de seiscientos un mil doce euros con diez céntimos de euro (601.012, 10 €) aportados por la fundadora y depositados en una entidad bancaria a nombre de la Fundación.
[...]Sexto.–El objeto de la Fundación queda determinado en el artículo 6 de los Estatutos, en la forma siguiente:
Los fines de la Fundación consisten en: «atender y cuidar a pobres vergonzantes y ancianos solitarios venidos a menos, que vivan solos o en condiciones precarias, con su familia o con personas a quienes también estorban, o en residencias que tienen deficientes condiciones de higiene y en donde, además les traten mal, atendiendo primero a las mujeres, y preferentemente a las que tuvieron una buena posición, con preferencia a las personas de la condición social que tuvo la extinta Excma. Sra. Marquesa de Balboa, que necesitan ayuda y no se atreven a solicitarla o no lo consiguen».
INSISTIMOS: NO ES UNA BROMA. LA REALIDAD, A VECES, TAMBIÉN DA MUCHA RISA.