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lunes, 1 de noviembre de 2010

"Menores y guardianes", reportaje del programa Documentos TV

Documentos TV. ’Menores y guardianes’



En 2004 Phillip García, de 16 años, aparece muerto en un centro de menores de Tenerife. Cinco años después, la justicia imputó por torturas y amenazas a varios trabajadores del centro. La historia de este joven no es la única que aparece en este documental, que comienza preguntándose por los delitos y castigos de aquellos que aún no han cumplido dieciocho años.

Los crímenes más terribles, protagonizados por menores suelen ocupar portadas, debates y generar viscerales condenas sociales. Sin embargo, el delito más común es el robo y en estos últimos años ha aumentado alarmantemente hasta un 20%, el maltrato de los hijos a sus propios padres.
Existen dos tipos de centros para menores: los de reforma, donde van los que han cometido un delito a partir de los catorce años y los de protección, en los que viven los niños sin familia o los tutelados por la Administración.

Documentos Tv ha entrado en los centros de medidas judiciales y ha hablado con los menores que cumplen penas de internamiento. Fiscales, comunidades autónomas, jueces, educadores y familias, nos han relatado algunos de los aspectos más desconocidos de la justicia juvenil en España.

"Menores y guardianes" no solo relata los delitos que comenten los jóvenes y su tratamiento, sino que es la crónica del recorrido, que separa a un niño peligroso de un menor en peligro. Desde 2001, y a diferencia de las cárceles para adultos, las diferentes Administraciones han otorgado la gestión de estos centros a entidades privadas, sin ánimo de lucro, cuyos presupuestos manejan decenas de millones de euros.

Pero no es la única crítica que reciben estos centros. "Menores y guardianes" recoge las denuncias de familiares, educadores e instituciones por abusos, malos tratos y aislamiento. Así lo constataron sendos informes que en 2009, el Defensor del Pueblo y Amnistía Internacional emitieron y que la justicia está investigando, actualmente en toda España.


jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Es cuestionable el papel de las ONG? ¿Y sus ingresos?

Una invitación a la reflexión sobre el papel que ejercen las ONG, sus fuentes de ingresos y las responsabilidades que tienen.

Esther Camuñas, en la página web de la Fundación Luis Vives:

Una vez más se pone en cuestión el rol que ejercen las ONG así como los ingresos que manejan y subvenciones que reciben. Con motivo de la liberación de los tres cooperantes catalanes el aluvión de noticias que cuesionan la importante labor de las ONG, en este caso de cooperación, ha copado las portadas de muchos medios. Estar en el ojo del huracán informativo está generando reacciones en la opinión ciudadana, para ello basta indagar en internet (blogs, comentarios de noticias, entradas en redes sociales, etc.).Así que nos preguntamos, ¿estamos las ONG relacionándonos de forma adecuada con la ciudadanía española? ¿comunicamos bien lo que hacemos y cómo lo hacemos? Para comenzar, os dejamos algunas cifras y datos que ayudarán a entender la labor de las entidades del Tercer Sector de Acción Social. Con respecto al impacto de su actividad en el tejido económico y la generación de empleo:

En 2009, el Tercer Sector ha creado 136.000 empleos y facturado un total de 110 millones, según declaraciones de Francisco Moza, secretario general de Política Social y Consumo.
En 2008 se estima que los gastos de las entidades fueron de una media de 941.800,2 ¤. Un incremento de 15.519 ¤ que suponen el 1,69% del PIB español.*
El sector se está profesionalizando y los recursos humanos tienen una importancia clave, que representa más del 2,4% del total de ocupados del mercado de trabajo nacional. La profesionalización del sector cuenta con personal remunerado (75,5%) y personas voluntarias (24,5%).*
Los canales de financiación de las entidades son: 61,3% financiación de carácter público, 23,9% privado y el 14,8% recursos propios.* Con respecto al rol y formas de hacer, las ONG:
Sensibilizan acerca de la realidad social, la pobreza y exclusión social para crear una sociedad activa y responsable frente a un modelo de sociedad caritativa.
Acercan los proyectos y programas asistenciales a las necesidades de sus beneficiarios. Las ONG conocen de primera mano y en profundidad las problemáticas sociales y así ofrecen asistencia psicosocial, formación e inserción laboral principalmente.
Están modificando el modelo asistencialista por uno de desarrollo, en donde el beneficiario juega un papel activo en su inserción social y laboral.
Gestionan de forma eficaz y transparente los recursos económicos que perciben. Las entidades receptoras de subvenciones públicas informan sobre el origen y uso de los fondos a través de las justificaciones de proyectos, auditorias de cuentas, etc. Además motivadas por la mejora realizan auditorías voluntarias como la de Fundación Lealtad o se adhieren al código de conducta de la Coordinadora de ONG.

sábado, 3 de julio de 2010

Claves para la gestión de personas en Entidades No Lucrativas


La Fundación Luis Vives ha publicado "Claves para la gestión de personas en Entidades No Lucrativas" en el que su autor, Carlos Cortés, apela al sentido común si lo que se quiere es gestionar un equipo de personas en una ONG, teniendo en cuenta que la mayoría de las veces los recursos disponibles son escasos. El cuaderno es una herramienta de trabajo para entidades que no poseen un departamento exclusivo de Recursos Humanos y al menos cuentan con una persona encargada de estas funciones. La Guía, que pertence a la colección de Cuadernos de Gestión de la Fundación Luis Vives, responde a cuestiones básicas como los procesos de selección, formación, descripción de puestos de tabajo, evaluación del desempeño, salarios y desvinculación de los trabajadores.


Para la elaboración del cuaderno se ha partido de un diagnóstico, del que reproducimos el resumen:

• En cuanto a la función RRHH: en algunas organizaciones no existe departamento de RRHH, haciendo falta; en otras, sin embargo, no se necesita tal departamento aunque sí alguien que asuma la función; normalmente quienes asumen la función RRHH no son expertos de la materia ya que comparten esa responsabilidad con otras; por eso se hace necesario mejorar sus capacidades técnicas a través de formación específi ca en RRHH; por otro lado, aun se ve la función principalmente como administrativa.

Como solución se propone reforzar la idea de RRHH como socio estratégico a través de su mayor implicación y presencia en el Plan Estratégico de nuestra entidad, por ejemplo. Incorporamos así un enfoque de desarrollo de personas a nuestra estrategia. Además, sería preciso reforzar la formación técnica de los responsables de la función RRHH.

• En cuanto a la evaluación del desempeño: es muy frecuente encontrar sistemas informales de evaluación, es decir, la percepción cotidiana del rendimiento de nuestros equipos sin herramientas formales o sistematizadas.

La solución pasa por caminar hacia sistemas más formales, ágiles y sencillos, hay que medir y evaluar más.

• En cuanto a la descripción de puestos: se hace necesario clarificar las funciones dentro de las organizaciones, al no existir manuales de puestos o defi nición de perfiles.

La solución a esta cuestión se abordará a través de la elaboración de las descripciones de puestos y de los organigramas de nuestras entidades.

• Otros aspectos se refieren a la necesidad de mejorar las capacidades de gestión de equipos por parte de sus responsables, ser más realistas en los proyectos a lograr para evitar el desgaste que por exceso o por dispersión puede producirse.

Para ello incorporaremos una visión de calidad a nuestro trabajo, medición de los resultados, posibilista y finalmente de búsqueda de sistemas y procesos en la gestión de RRHH y en la dirección de personas.

• En cuanto a las políticas de RRHH: las organizaciones cuentan con los procesos informales necesarios para la gestión de personas pero no concretados en políticas; en el diagnóstico, la necesidad de contar con políticas de recursos humanos aparece constantemente y de manera prioritaria.

Como solución se propone incorporar la visión de medio/largo plazo a través de la realización de una planificación estratégica de RRHH derivada de la planificación operativa de nuestra entidad, y acordar estrategias y políticas de RRHH (guías de actuación en materia de personas) como pilar básico que favorezca el cumplimiento de los objetivos de la organización alineados con su cultura y valores.

• En cuanto a la selección: en la mayoría de los análisis de las entidades se insiste en la necesidad de crear un proceso de selección formal siguiendo todos los pasos: Elaborar perfil, reclutamiento, entrevistas, decisión fi nal; importa además incorporar los valores al proceso de selección, al ser la forma en que se incorporan a nuestra organización personas comprometidas y muy preparadas; se insiste, además, en la importancia de la acogida de las personas en la organización, para que puedan comprender lo antes posible su especifi cidad y se favorezca la integración en la misma.

Como solución la propuesta es crear procesos formales de selección que favorezcan la atracción del talento y un adecuado sistema de acogida de las personas que incorporamos a nuestra entidad.

• En cuanto a la formación: el denominador común respecto a este tema es la necesidad de una correcta detección de necesidades y planificación formativa; por otro lado, se ha visto la necesidad de entender el concepto de formación como inversión y no como gasto.

Como solución, se debe lógicamente contar con un plan de formación tras la detección de necesidades formativas, utilizando la formación –en muchas ocasiones gratuita o de bajo coste en el sector- como instrumento de motivación más allá de lo meramente económico y para impulsar el cambio; además, se detecta el deseo de mejorar la oferta formativa y publicaciones del Tercer Sector.

• En cuanto a la retribución: se detecta la necesidad de establecer escalas salariales para los puestos y establecer sistemas retributivos estructurados, contando así con tablas de salarios en función de los puestos de nuestra organización. Además sería preciso mejorar la competitividad de los salarios para conseguir atraer a los mejores profesionales.

Como solución, es preciso primero una reflexión acerca de la retribución en el sector, mejorar y formalizar el diseño de sistemas retributivos flexibles vinculados a desempeño y ser imaginativos con mejoras de las condiciones laborales más allá de lo meramente económico a través de medidas de flexibilidad y conciliación, desde un concepto más amplio de compensación total, que se analiza en el capítulo correspondiente.

jueves, 24 de junio de 2010

Análisis de transparencia y buenas prácticas en las ONG




La Fundación Lealtad publica la "Guía de la transparencia y buenas prácticas de las ONG" a la que se puede acceder a través del enlace www.guiatransparenciaong.org.

Consiste en evaluar el cumplimiento, o incumplimiento, de nueve principios de transparencia y buen gobierno definidos por la fundación. Para eso revisan información que facilitan las ONG, sus auditorías externas, actas, estados financieros, memorias, etcétera. Advertencia: un incumplimiento no implica irregularidad ni delito, insisten.

Para esta guía han sido analizadas 139 ONG que suman cifras de mareo: 1.239.185 socios, 95,3 millones de beneficiarios, 21.623 empleados y 44.283 empleados. Juntas manejan un presupuesto de gasto de 1.100 millones de euros, informa la fundación. Una cuarta parte de ese dinero lo mueven seis grandes: Intermón-Oxfam, el comité español de Unicef, Médicos Sin Fronteras España, ASISPA (Asistencia a Personas Mayores), Manos Unidas y Ayuda en Acción. También participan otras menos conocidas como A toda vela, la primera por orden alfabético, o YMCA España, la última.

Como el examen es voluntario, las ONG sacan buena nota. El nivel medio de cumplimiento es del 90,4%. El objetivo último es conseguir nuevos socios y que los actuales (más necesarios pero más difíciles de retener en tiempos de dificultades económicas) estén contentos. La Fundación Lealtad ha colgado ahora en Internet la guía y los resultados de su análisis de transparencia. Prometen mantenerlos actualizados. La fundación es una entidad sin ánimo de lucro que nació en 2001 con el objetivo de aumentar la confianza de los españoles en las ONG, que las organizaciones "lo hagan cada vez mejor, que logren mayor implicación social, más socios, más voluntarios, más apoyo en general", explica su directora, Patricia de Roda.


¿Qué son los Principios de Transparencia y Buenas Prácticas de las ONG?

Son recomendaciones de la Fundación Lealtad en materia de transparencia, buen gobierno y buenas prácticas de gestión de las ONG. Se trata de indicadores definidos por la Fundación Lealtad que abarcan múltiples aspectos del funcionamiento de las ONG. A través de los Principios, el donante podrá conocer mejor el trabajo y la realidad de las ONG, y contará con criterios objetivos para decidir con rigor con qué organización colaborar.

Los Principios de Transparencia y Buenas Prácticas no constituyen ningún tipo de normativa legal. Tampoco se trata de un sistema de calificación de ONG, por tanto, los Principios no pretenden poner nota a las ONG. Es el donante, quién en función de la información suministrada, debe decidir la importancia que para él tiene cada uno de los Principios:


1.- Principio de Funcionamiento y Regulación del Órgano de Gobierno

2.- Principio de Claridad y Publicidad del Fin Social

3.- Principio de Planificación y Seguimiento de la Actividad

4.- Principio de Comunicación e Imagen Fiel en la Información

5.- Principio de Transparencia en la Financiación

6.- Principio de Pluralidad en la Financiación

7.- Principio de Control en la Utilización de Fondos

8.- Principio de Presentación de las Cuentas Anuales y Cumplimiento de las Obligaciones Legales

9.- Principio de Promoción del Voluntariado


lunes, 17 de mayo de 2010

El valor añadido del Tercer Sector en la prestación de servicios públicos: Guía práctica de Clausulas Sociales en la contratación pública de servicios

Guía práctica de cláusulas sociales en la contratación pública de servicios sociales y de atención a las personas. El valor añadido del Tercer Sector en la prestación de servicios públicos

Autor Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya
Fecha de publicación: 06 mayo 2010
Descarga pdf ( 500 kb) - Guía práctica de cláusulas sociales en la contratación pública de servicios sociales

Descripción:

La Guía Práctica de Cláusulas Sociales, editada por la Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya, pretende ser un instrumento para consolidar y reforzar el papel que las entidades no lucrativas han ocupado históricamente en la gestión y prestación de servicios sociales y en las políticas de inclusión y cohesión sociales.

Este documento innovador se dirige a personas e instituciones, tanto del sector público como del tercer sector, interesadas en garantizar unos servicios sociales de calidad.

Recoge un conjunto de indicadores del valor añadido del Tercer Sector para los procesos de contratación de servicios públicos. En coherencia con la nueva legislación española sobre contratación pública, evidencia de manera objetiva y cuantificable el valor diferenciado que las entidades sociales del Tercer Sector aportan en la gestión y la prestación de servicios a la sociedad.

Índice:

1. Contratación pública y Tercer Sector

  • El Tercer Sector Social: funciones, contribución a los servicios sociales, dimensión y financiación
  • El valor añadido del Tercer Sector Social

2. Contratación de servicios de atención a las personas y las cláusulas sociales.

  • Contratación pública de servicios sociales y de atención a las personas: el procedimiento de adjudicación
  • Evolución de las medidas para el fomento de los objetivos sociales en la contratación pública: las cláusulas sociales y la reserva

3. El sistema de indicadores del valor añadido del Tercer Sector Social

4. Diez conclusiones finales

5. El posicionamiento de la Taula del Tercer Sector sobre las cláusulas sociales y el IVA en la contratación

Edita: Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya. (Mesa de entidades del Tercer Sector Social de Catalunya). Septiembre 2009


Este documento resulta muy interesante. Recomendamos la lectura de las seis cláusulas sociales que han sido identificadas y clasificadas, que aportan criterios de valoración cualitativos de las ofertas de las entidades del Tercer Sector:

> El ajuste de los servicios a las necesidades de los usuarios.

> El fomento de la calidad del empleo.

> La promoción del empleo de determinados colectivos en riesgo de exclusión.

> La proximidad a la comunidad local donde se presta el servicio.

> La inclusión de beneficios adicionales para la sociedad en la gestión del proyecto o del servicio.

> La promoción de la participación en la gestión del proyecto o del servicio.


La Presentación de este documento deja muy claros cuáles son sus objetivos:

Contratación pública y Tercer Sector

La lectura de un manifiesto de diez puntos por parte de la Junta Directiva de la Taula d’entitats del Tercer Sector Social de Catalunya cerraba el 27 de marzo de 2009 el exitoso 2.º Congreso del Tercer Sector Social celebrado en l’Hospitalet. Entre estas diez demandas y compromisos, destacábamos dos: la prioridad en la lucha contra la pobreza y la exclusión, y la determinación en el despliegue del nuevo sistema de servicios sociales.

Una tercera idea reforzaba el planteamiento: para hacer frente a estos dos retos es imprescindible el esfuerzo de todos y, en especial, la alianza entre las administraciones públicas y el Tercer Sector.

Ésta es una idea altamente compartida por la inmensa mayoría de los responsables políticos y de las entidades. Pero lo cierto es que a menudo las inercias institucionales, algunas leyes y procedimientos y la falta de instrumentos adecuados no favorecen este trabajo compartido, lo que resulta en una distancia significativa entre el discurso político y la realidad cotidiana.

La paradoja es todavía mayor en el ámbito de los servicios sociales y de atención a las personas. Históricamente, la sociedad civil organizada, lo que llamamos Tercer Sector, detectó primero, y dio respuesta después, a determinadas necesidades de cobertura y de atención social. Una parte de estos servicios, con el tiempo, se ha incorporado al Estado del bienestar y ha adquirido la categoría de derechos sociales para los ciudadanos y de obligaciones para los poderes públicos. Sin embargo, sucede que cuando los poderes públicos activan los mecanismos para proveer estos servicios, aplican unos procedimientos que no priorizan ni tienen en cuenta los valores de aquellos actores sociales que los generaron. Se da prioridad a las consideraciones y a los criterios de precio y de solvencia económica propios de la lógica de mercado, y así, a menudo, se adjudican estos servicios a empresas ajenas al ámbito social que solo ven en estos servicios una nueva oportunidad de negocio.

Conscientes de la transcendencia que tiene este hecho para el futuro del Tercer Sector y para la mejora de la atención a los usuarios, y respondiendo a la demanda que nos han dirigido muchas personas desde su función técnica o política en los partidos políticos, las administraciones y las entidades, nos hemos aventurado a analizar este problema y a hacer propuestas para superar estas contradicciones, planteando cláusulas sociales en los procesos de contratación pública de servicios sociales y de atención a las personas que midan y objetiven los valores diferenciales que las entidades no lucrativas de iniciativa social aportamos a la sociedad.

Se trata de una primera aportación, fruto de muchas y diversas aportaciones que agradecemos sinceramente, y que desearíamos que generara debate y nuevas propuestas futuras para avanzar en esta dirección.

Nuestro propósito es que la guía de cláusulas sociales que tenéis en las manos se convierta en una herramienta útil para todas aquellas personas e instituciones, tanto del sector público como del Tercer Sector, interesadas en garantizar unos servicios sociales de calidad, dedicando todos los recursos disponibles e implicando en su provisión al Tercer Sector y a la ciudadanía en general.


Carles Barba

Presidente de la Taula d’entitats del Tercer

Sector Social de Catalunya (2007-2009)


Àngels Guiteras

Presidenta de la Taula d’entitats del Tercer

Sector Social de Catalunya

jueves, 4 de marzo de 2010

Situación 2009. Voluntariado en Castilla-La Mancha


Hoy, 4 de marzo, se ha presentado en Toledo un Informe sobre el voluntariado en Castilla-La Mancha correspondiente a 2009 que ha elaborado el Observatorio Regional de la Solidaridad de la Fundación Castellano-Manchega de Cooperación, dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha.



Los resultados del informe apuntan los siguientes datos:

Hay unos 31.000 voluntarios de la región asociados a 454 entidades y que atienden cada año a casi medio millón de personas.

En 2009 se financiaron 136 proyectos, 31 de ayuntamientos y el resto de asociaciones, y se llevaron a cabo 87 acciones formativas.

El perfil medio del voluntario en Castilla-La Mancha es el de una mujer de entre 25 y 34 años, soltera, con estudios universitarios, ingresos medio y que reside en un municipio de más de 30.000 habitantes.

Del total de voluntarios, la mayor parte de ellos (19.765) son mujeres, un porcentaje del 63,7%. Por otro lado, más de la mitad de los voluntarios son solteros (54%) y el 35,8%, casado.

En cuanto a estudios, el 47,5% de los voluntarios tiene titulación universitaria. Le siguen con el 12,5%, formación profesional; el 10%, bachiller; y el 9,5% estudios primarios.

Por edades, el tramo mayoritario es el que se encuentra es el intervalo de entre los 25 a 34 años, con un 29,3% del total, seguido de los tramos de edad de 15 a 24 años, y de 35 a 44, con un 17,3% cada uno. Con un 12,5% aparece el tramo de 55 a 64 años, y con un 12,3% y un 11,5% respectivamente los tramos de más de 65 años y de 45 a 54 años.

Respecto al lugar de residencia de los voluntarios, la mayor parte de ellos (el 59,5%) reside en municipios de más de 30.000 habitantes.

Las principales motivaciones para colaborar en la acción voluntariado son la sensibilidad hacia los demás, el prestar ayuda y la necesidad de sentirse útil.

En Castilla-La Mancha el 68 por ciento de las entidades de la región se dedican al voluntariado de acción social como su área principal, el 14 por ciento al de cooperación internacional y el 8 por ciento al de Protección Civil.

Dentro de la acción social, los colectivos a los que mayoritariamente destinan su trabajo las organizaciones son, por este orden, personas con discapacidad, personas mayores, jóvenes e inmigrantes.


lunes, 25 de enero de 2010

El oficio de la solidaridad

El oficio de la solidaridad
La profesionalización de las ONG ha mejorado la eficacia de la ayuda - España se vuelca con los desastres, pero está lejos de Europa en donaciones regulares.

Una ciudad -Puerto Príncipe- y con ella todo un país -Haití- se ha venido abajo. De inmediato, en los hogares del primer mundo se ha disparado el efecto CNN televisivo: la angustia momentánea por el dolor ajeno, la necesidad imperiosa, pero lamentablemente pasajera, de mitigar el sufrimiento de miles de damnificados y el ansia por estar allí en medio del desastre.

Una ciudad -Puerto Príncipe- y con ella todo un país -Haití- se ha venido abajo. De inmediato, en los hogares del primer mundo se ha disparado el efecto CNN televisivo: la angustia momentánea por el dolor ajeno, la necesidad imperiosa, pero lamentablemente pasajera, de mitigar el sufrimiento de miles de damnificados y el ansia por estar allí en medio del desastre. Este torrente de solidaridad se ha traducido en España -12 días después del terremoto- en 30 millones de euros de donaciones a ONG para el desarrollo, una cantidad nada despreciable que equivale a la deuda externa que mantiene Haití con España.

Se trata de una ayuda imprescindible pero de emergencia humanitaria pues una vez superado el efecto CNN y después de las primeras semanas y meses de primeros auxilios quedará todavía un largo, cuantioso y costoso trabajo de reconstrucción del país más pobre del hemisferio norte. Y a esta titánica tarea deberán enfrentarse las ONG y una comunidad internacional con grandes déficit a sus espaldas por sus históricos compromisos incumplidos. Un dato a modo de ejemplo: en abril de 2009 se celebró la cumbre de donantes para Haití. El Gobierno de René Préval solicitó 4.000 millones para educación, sanidad e infraestructuras. Se le concedieron apenas 400 millones, y buena parte de ellos no fueron ni reembolsados.

¿Cómo se vehiculan estas millonarias donaciones en los países afectados? ¿Son eficaces estos donativos? ¿Existe un control exhaustivo sobre el destino y una evaluación permanente de los objetivos y ejecución de los proyectos que llevan a cabo las ONG y el Gobierno español?

Las ONG españolas manejaron en 2007 -últimos datos auditados- casi 2.000 millones de euros, el 86% de los cuales se destinaron a proyectos al desarrollo e intervención humanitaria de urgencia. El resto, a gastos de administración y captación de recursos, según el informe de la Coordinadora Estatal de ONGD. Lo que manejan está lejos de lo que podrían alcanzar, porque sólo el 15% de la población española aporta regularmente donativos a estas organizaciones, frente al 35% o 40% en países como Francia, Reino Unido u Holanda.

La Fundación Lealtad, que cada año audita a más de un centenar de ONG de forma voluntaria, ha acreditado una sustancial mejora en los principios de transparencia y buenas prácticas de estas organizaciones. Todas obtienen porcentajes superiores al 90% en los doce principios analizados: transparencia y pluralidad en la financiación, planificación y seguimiento de sus actividades, composición de los órganos de gobierno o rendimiento público de sus cuentas. "La transparencia es clave para suscitar la confianza de la sociedad y esencial para mejorar la gestión interna", se sostiene en su informe. Y su directora, Patricia de Roda, precisa: "Catástrofes de esta envergadura [como la de Haití] suponen nuevos retos en la gestión de los millones de euros donados, su evaluación y posterior rendición de cuentas".

Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de Esade y quizá uno de los sabios españoles en cooperación al desarrollo, y Eduardo Sánchez, presidente de la Coordinadora de ONGD, coinciden en aplaudir el nivel de exigencia de las organizaciones españolas, similar a los estándares europeos, con un manejo "escrupuloso" de los fondos y transparencia "exquisita" en la gestión y rendición de cuentas. Carreras comenta, por ejemplo, que las ONG que no puedan invertir todo el conjunto de la ayuda en Haití deberán pedir permiso a los donantes para destinarlo a otros proyectos. Porque todo este dinero tiene carácter finalista.

No obstante, todavía persisten algunas lagunas donde no se alcanzan el 100% del cumplimiento deseado. Así, sólo el 82% de las ONGD tienen diseñados sus planes estratégicos, porcentaje que baja al 74% respeto a las que realizan un seguimiento sobre el cumplimiento de sus objetivos. Y aunque estas cifras son elevadas "la ayuda llega cuando existen unos envíos logísticos con protocolos estandarizados y controlados", precisa Francesc Cortada, director de cooperación internacional de Intermon-Oxfam. Esta ONG, al igual que el resto de las principales, dispone de planes de actuación para casos de catástrofes en todos los países donde actúa y, sobre todo, la implicación de personal local. "En una emergencia humanitaria lo último que puedes hacer es improvisar".

Para que la ayuda llegue a buen puerto, la coordinación de los diferentes actores sobre el terreno supone un elemento primordial. Y el conocimiento del país receptor influye de forma sustancial. De ahí que las ONG con experiencia en Haití hayan vehiculado la ayuda con un notable alto. Lo que ha fallado en Haití ha sido el colapso de Naciones Unidas, el organismo encargado de esta coordinación in situ, lo que ha favorecido que los militares estadounidenses, no sin ciertas críticas de ONG y también locales, hayan asumido este papel. "La respuesta corre el peligro de caer en la militarización; se ha de implicar a la sociedad civil en la toma de decisiones. Y no me imagino a los militares estructurando a la sociedad civil e implicándola en esta ayuda", se queja Carreras. Pero con un "Estado débil" como Haití, esta coordinación e implicación de la autoridad local, se hace muy difícil, recuerda Sánchez.

La coordinación de actores en escenarios de emergencia y la eficacia de la ayuda han mejorado notablemente en la última década, cuando las ONG fueron conscientes de dos necesidades: especializarse en sus proyectos y profesionalizar a sus equipos. "Antes, las ONG eran muy buenas en cooperación al desarrollo pero ninguna, salvo Médicos Sin Fronteras, tenía experiencia en catástrofes humanitarias. Ahora se han especializado en sus objetivos y han profesionalizado a la gente, lo que ha mejorado la respuesta", comenta Carreras.

Pero la profesionalización, apunta Cortada, no debe estar exenta de valores y compromiso "porque detrás debe haber una actitud vital". "Las personas incapaces de entender la realidad y la cultura de un país no sirven para este oficio. Hay que elegir personas competentes, pero con mucha competencia emocional. Hacen falta personas maduras, que maduren todavía más en cada crisis humanitaria, pero que tampoco se vuelvan insensibles", agrega Carreras. Y encontrar activistas de este perfil es complicado.

Sin embargo, episodios en 2007 como los de Intervida y Anesvad, implicados en casos de corrupción y manejo irregular de dinero, afectaron a la credibilidad de las ONG porque, como sostiene Ignasi Carreras, "el fallo fue que sus líderes no eran honestos. Y lo imprescindible en una organización de este tipo es ser honesto". Y recuerda un viejo dicho popular: "Hace mucho más ruido un árbol que cae que otros cien que crecen". Ese año, 2007, las aportaciones puntuales para emergencia bajaron hasta los 321.000 euros.

Frente a esta transparencia y buen gobierno de las ONG, la ayuda oficial al desarrollo del Gobierno español no alcanza los mismos estándares. Eso en 2007. Según un informe de Intermon-Oxfam, la ayuda española no cumplía ninguno de los doce criterios fijados por la OCDE en la declaración de París del Comité de Ayuda al Desarrollo. Si bien es cierto que, respecto a 2005, el salto ha sido cualitativo, España todavía suspende de forma clamorosa en su coordinación y fijación de procedimientos comunes con el resto de actores implicados, Estados, ONG y organismos multilaterales; en la participación de los gobiernos locales en la ejecución de esta ayuda, y en la adecuación de los fondos con las necesidades reales del país receptor. Según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, el último examen -sin publicar- de la OCDE deja en mejor posición a España.

En este sentido, el Plan Director de Cooperación 2009-2012 es todo un ejemplo de inusual autocrítica por parte de la Administración pública y enumera uno por uno los déficits de la cooperación española. El documento empieza a dar sus frutos y, por ejemplo, en 2009, el Consejo de Cooperación, dependiente de la Secretaría de Estado, se reunió, algo inaudito, en siete ocasiones "El Plan Director ha supuesto un punto de inflexión sobre cómo abordar estas ayudas", sostienen desde el ministerio. Por ejemplo, los microcréditos -"de escasa eficacia"- se han sustituido por alianzas estratégicas con las ONG con convenios de cuatro años, se han elaborado marcos de asociación imprescindibles para fomentar la colaboración de los países receptores y se empieza a aplicar la denominada "coordinación delegada" con otros países de la UE. Un punto que la actual presidencia española quiere acentuar este semestre.

Consejos para dar un donativo:

- Experiencia. Asegúrese de que la ONG beneficiaria tiene experiencia en situaciones de emergencia y/o dispone de estructura en el país que ha sufrido la catástrofe.

- Concreción. Decida qué actividad desea apoyar: atención sanitaria, provisión de agua y alimentos, saneamientos, etcétera. Cada ONG está especializada en una cobertura.

- Cuenta bancaria. Compruebe que la ONG ha abierto la cuenta bancaria expresamente para la emergencia humanitaria. No realice ninguna transferencia a nombre de la persona que solicita la ayuda.

- Finalista. Las donaciones para catástrofes humanitarias tienen carácter finalista y la ONG no puede destinarlas para otros fines. Si la organización recauda más fondos de los que puede invertir, debe pedirle autorización o comunicarle el nuevo destino del dinero recabado.

- Seguimiento. La ONG receptora del donativo debe informar sobre el destino de estos fondos, el importe total recogido y las actividades realizadas, bien en la página web o en los boletines que publique.


Eficacia antes que heroísmo
A algunos cooperantes los sacaron a gorrazos de pueblos de África cuando llegaban con toneladas de ropa usada y gratis. La industria textil local no agradecía precisamente el regalo que amenazaba con arruinar su modesto modo de ganarse la vida. Para ayudar al desarrollo no bastan las donaciones, las buenas intenciones ni el esfuerzo de los voluntarios. Para ayudar de verdad en zonas catastróficas, aisladas o inseguras deben cumplirse requisitos más asociados a la capacidad de gestión que al altruismo: conocer el terreno, respetar el estilo de vida, saber gestionar una red de distribución, asociarse con organizaciones locales.

Dos eventos ilustran el debate sobre la utilidad de las ONG: la oleada de solidaridad con Haití y el secuestro de los tres cooperantes catalanes que cruzaban el Magreb cargados con ayuda humanitaria. El cautiverio en Mauritania, que va a cumplir dos meses, es un carísimo precio por combinar lo solidario y las (comprensibles, legítimas) ganas de aventura. Quizás no era lo más eficaz enviar la ayuda en una caravana que sigue los pasos del rally Dakar, desplazado a América precisamente por la inseguridad. En Haití, las ONG más prestigiosas y las agencias internacionales se han visto desbordadas con la llegada masiva de ayuda que eran incapaces de repartir en un país en ruinas, y en el que se puso a prueba la relación entre la ayuda civil y la militar.

Las organizaciones caritativas son un protagonista cada vez más activo en el panorama global, pero en él conviven grandes y ambiciosas organizaciones con pequeños proyectos llevados con el entusiasmo del aficionado. Se suma al cóctel la explosión del llamado turismo solidario, en un momento en que a las ONG les sobran candidatos a arrimar el hombro en destinos exóticos y les falta personal para tareas más cercanas.

Son héroes quienes se juegan su tiempo, su dinero y hasta su vida por los demás. Pero los donantes y la opinión pública les piden más: eficacia. Para que los resultados respondan a ese esfuerzo monumental.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Proyecto IZEBA



El Proyecto Izeba se configura como una red de familias o personas (hogares) que aceptan actuar como tíos/as acogedores/as de menores extranjeros no acompañados (MENA) para contribuir a su mejor integración. La función que desempeñan estas familias de referencia y acompañamiento son las propias de un/a tío/a que vive cerca de un/a sobrino/a al que, por ejemplo, por razones de estudio le está tocando vivir lejos de sus padres. Esta iniciativa se pone en marcha y desarrolla mediante un convenio suscrito por el Departamento de Política Social de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el centro Baketik de Arantzazu.

Baketik ha publicado en su web un documento que recoge información, recursos y pautas para el desempeño de la función de tíos/as acogedores/as. Las pautas consisten en recomendaciones que conviene tener en cuenta para orientar de la forma más constructiva posible la relación entre las familias voluntarias y los menores a los que queremos acompañar:

1. Entender lo que somos y lo que no somos. No somos los padres biológicos, ni adoptivos de estos niños. Somos familias o personas que queremos acompañar y ayudar a estos menores a integrarse mejor en nuestro entorno social. Adoptamos imaginariamente la figura de tíos/as para situar mejor nuestra función.

2. Asumir lo que podemos y lo que no podemos. Las familias de acompañamiento no somos responsables de «salvar» o «reeducar» a estos menores. Por más que nos gustase no podemos arreglar radicalmente sus vidas. Nosotros/as sólo podemos crear condiciones que contribuyan a su mejor integración es decir que les ayuden a vivir y a convivir mejor.

3. Saber que creamos condiciones mediante la afectividad y la conectividad. Creamos condiciones de dos maneras: hacia dentro, construyendo una relación que elabora, ofrece y recibe afectividad; y hacia fuera, facilitándoles en nuestro entorno el despliegue de relaciones sociales de proximidad, amistad o intereses y aficiones compartidas.

4. Crear condiciones de afectividad: principios y criterios básicos. Crear, construir y sostener, un espacio de afectividad con los MENA implica, al menos, lo siguiente: (1) mirada positiva, (2) constancia y regularidad, (3) comunicación y empatía, (4) apoyo y contención, y (5) amor y límites. De la suma de todo ello puede nacer una relación basada en (6) la confianza.

4.1. Afectividad, en una primera instancia, es ofrecer una mirada positiva, comprensiva y libre de prejuicios. Simplemente esa mirada tiene un poder enorme de oportunidad, integración, crecimiento o cambio y mantenerla durante el tiempo de acompañamiento debe ser un objetivo de los tíos/as.
4.2. La afectividad es regularidad y constancia. Estar ahí pase lo que pase, al menos, una vez a la semana. No es tarea de un día. No debe esperarse que desde el primer momento el afecto y la confianza broten a borbotones. Debe construirse pacientemente y paso a paso con perspectiva de proceso y progresividad.
En concreto, podemos invitar al menor una vez a la semana a comer con la familia o a hacer una excursión. Podemos llamarle periódicamente por teléfono para interesarnos por su situación. No conviene organizar estancias para dormir en casa. Esta posibilidad debe ser el resultado de un proceso que deberá ser consultado con el equipo de apoyo especializado y el centro de acogida.

4.3. La afectividad es comunicación y empatía. Comunicación y empatía se pueden traducir en una única idea: escuchar sin juzgar. Podemos juzgar los hechos pero no a las personas. Si juzgamos a las personas no podemos escuchar, ni dialogar ni comunicarnos. Comunicación y escucha en este caso quiere decir interesarnos profundamente por la historia de estos niños y compartir con ellos la nuestra.
En concreto, podemos interesarnos por su familia, su escuela, sus amigos, su pueblo. Intentar entender su religión y tradiciones sin prejuicios. Intentar sentir su historia como una historia de nuestra propia familia. Y en el mismo nivel compartir con ellos nuestra historia y nuestra vida. Todo ello poco a poco y paso a paso.

4.4. La afectividad es apoyo y contención. La comunicación y la empatía será más propicia si ven en nosotros/as un apoyo fiable y regular. Tenemos que apoyarles y ayudarles sin abrumarles y sin ingenuidades. No debemos olvidar que sus edades rondan la adolescencia y esto añade dificultad. Por eso, tenemos que saber que contenerles también es apoyarles. La contención no es imposición ni prohibición, es acompañamiento, orientación, negociación y, en algunos casos, negación.

En concreto, podemos ayudarles en la resolución de cualquier tipo de problema personal, apoyarles en el aprendizaje del idioma, o en su formación académica, o en la elección de un estudio o profesión. Podemos acompañarles a comprarse ropa, calzado u otra necesidad. Podemos ofrecerles nuestras opiniones y consejos favorables o desfavorables y podemos hacer acompañamiento de sus procesos personales. Ahora bien, todo ello debe hacerse tratando de entender su ritmo y su autonomía, sin agobiarles y sin excesos de paternalismo ni de candidez. Contención al principio es también no dejarles solos en casa, ni darles las llaves, ni dejar tentaciones a su alcance. Todo esto debe ser fruto de un proceso de sentido común.

4.5. La afectividad es amor y límites. El amor es la voluntad de promover al otro en cuanto otro (Nedoncelle). Se trata de transmitir este sentimiento mediante el reconocimiento, la aceptación, la valoración, la expresión de lo que sentimos hacia estos menores. Pero el amor no debe confundirse con una permisividad carente de límites, a veces implica conflicto y dificultad que deben ser afrontadas.

En concreto, podemos expresar a estos nuevos sobrinos nuestro cariño y afecto con la palabra, con la mirada, con una caricia o con un abrazo, con un gesto o con una actitud. En tanto que la afectividad también es límite y aunque no seamos sus padres debemos saber decir «no» cuando debe decirse «no». En estos casos, no dejaremos de ser sus tíos/as ni de quererles. Seguiremos estando ahí, pero les expresaremos claramente nuestro desacuerdo y negociaremos con ellos sus consecuencias. En casos en los que no sepamos como gestionar una situación de dificultad o conflicto podremos consultar con el equipo de apoyo especializado.

4.6. La afectividad es finalmente confianza y gratuidad. Un espacio de afectividad que crece tiende hacia una relación de confianza y gratuidad recíproca. Esa afectividad es dar y confiar sin esperar nada a cambio, y es estar dispuesto a recibir con humildad. La relación entre los MENA y las familias de tíos/as acogedores/as no debe ser material ni económica. La confianza y la gratuidad debe construirse mediante una afectividad que se asienta en la constancia y la regularidad, la comunicación y la empatía, el apoyo y la contención, y el amor y los límites.

En concreto, las familias podemos dar a estos niños todo lo que podamos para sostener ese espacio de afectividad; pero no debe basarse en la recompensa material. No debemos darles dinero, ni comprarles regalos, salvo en circunstancias extraordinarias como cumpleaños, fiestas o similares. Por otra parte, en la medida en que crece la confianza y la gratuidad las familias podrán invitar paso a paso a los menores a estancias breves. Progresivamente, dormir una noche en casa, pasar un fin de semana, o algunos días en vacaciones.

5. Crear condiciones de conectividad: algunas sugerencias. En la filosofía del Proyecto Izeba, tan importante como crear un vínculo de afectividad familiar es que las familias voluntarias puedan servir de cauce y mediación para que los menores puedan desplegar nuevas relaciones en el entorno local de la familia o de residencia de los menores. Algunas sugerencias para desarrollar criterio pueden ser las siguientes:

* Interesarnos por sus aficiones y animarle a involucrarse en actividades deportivas o de ocio de su gusto que se desarrollen en el ámbito local.

* Animarle a introducirse en las fiestas, en las costumbres y en la cultura local mediante la participación o asistencia a actividades.

* Estar en contacto con las entidades locales que fomentan actividades de integración multicultural y aprovechar las oportunidades.

* Si en la familia propia existe algún menor de edad similar podemos tratar de facilitar, con tacto, la relación entre ambos. Sin ninguna duda, un menor adolescente sería el agente de integración natural más potente para otro menor de la misma edad. Sin embargo esto debe hacerse con naturalidad, sin forzar situaciones y sin obviar las dificultades que pueden plantearse.

* Con el mismo cuidado, podemos tratar de buscar el contacto con otros jóvenes de su edad del barrio, de hijos/as de amigos/as, o aprovechando cualquier circunstancia favorable para ello.

Un comentario final. A pesar de todas estas recomendaciones y consejos, a pesar de que pongamos lo mejor de nosotros/as, no podemos olvidar que somos limitados/as, que la tarea es compleja y difícil y que, en definitiva, debemos estar preparados para fracasos puntuales e incluso definitivos. Nuestra peor tentación y nuestra expectativa más destructiva puede ser la de creer que podemos ser «salvadores» de estos niños, que podemos apropiarnos de sus vidas para corregirlas y enderezarlas. Si hiciéramos esto cometeríamos un grave error.

Ya lo hemos dicho, sólo podemos crear condiciones, no podemos controlar los resultados. Dice Vaclav Havel que «la esperanza no es la convicción de que todo saldrá bien sino la seguridad de que tiene sentido lo que hacemos sin preocuparnos de los resultados».

jueves, 17 de diciembre de 2009

Manos invisibles: De la lógica neoliberal en lo social


El 18 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Personas Migrantes.


  • Se perseguirá la inmigración irregular, nunca la acogida humanitaria. El objetivo, explican en Inmigración, es poder perseguir a las mafias.
  • La estancia máxima en un centro de internamiento sube de 40 a 60 días.
  • La reagrupación familiar sólo se permitirá en adultos mayores de 65 años o por razones humanitarias. A los hijos en edad de trabajar se les permitirá obtener el permiso de trabajo además del de residencia. Acota la reagrupación básicamente a la familia nuclear. La novedad es la inclusión en esta categoría a las parejas de hecho.
  • Los menores que vayan a ser repatriados tendrán derecho a ser asistidos por un abogado.
  • Por primera vez, a las extranjeras víctimas de violencia doméstica se les ofrece la posibilidad de obtener una autorización por circunstancias excepcionales para facilitar la denuncia. Si hay condena se le concede el permiso de residencia y trabajo, en caso contrario, y si es ilegal, se tramita un expediente sancionador.
  • Las ONG que asisten a los inmigrantes no podrán ser perseguidas por trabajar para los inmigrantes ilegales.

  • Reconoce los derechos de reunión y manifestación, asociación, sindicación y huelga de los extranjeros.
  • Prevé nuevas infracciones para evitar actuaciones fraudulentas, como losmatrimonios de conveniencia.

  • Crea un registro para controlar las entradas y salidas de extranjeros.

  • Aumenta las sanciones económicas para todas las infracciones, que pueden llegar hasta los 750.000 euros.

  • Considera infracciones graves y/o muy graves trabajar sin permiso o no dar de alta al trabajador en la Seguridad Social, entre otros.

En esta nueva norma, el artículo 14 de la antigua Ley 4/2000, queda redactado de la siguiente forma:

«14. Derecho a la Seguridad Social y a los servicios sociales.

1. Los extranjeros residentes tienen derecho a acceder a las prestaciones y servicios de la Seguridad Social en las mismas condiciones que los españoles.

2. Los extranjeros residentes tienen derecho a los servicios y a las prestaciones sociales, tanto a las generales y básicas como a las específicas, en las mismas condiciones que los españoles. En cualquier caso, los extranjeros con discapacidad, menores de dieciocho años, que tengan su domicilio habitual en España, tendrán derecho a recibir el tratamiento, servicios y cuidados especiales que exija su estado físico o psíquico.

3. Los extranjeros, cualquiera que sea su situación administrativa, tienen derecho a los servicios y prestaciones sociales básicas.»

Quizá sea el momento de recordar los usos perversos que se hacen de estas leyes generales. Por eso, traemos a colación algunos párrafos del texto "Manos invisibles. de la lógica neoliberal en lo social", de Débora Ávila y Marta Malo, que redactaron a raíz de las actuaciones que, en los últimos años, están llevando a cabo las instituciones públicas madrileñas con los servicios de atención para la población extranjera.

[Yo he vivido] dos cierres y el tercero por los pelos… un CASI (el de Puente de Vallecas): me fui y al mes lo cerraron, en 2005. Luego fue atención humanitaria en Cruz Roja, que fue en 15 días… de repente llamó el Ayuntamiento: “que ya... cortamos el grifo”. Fue en 2006. Y luego ya en 2007 el del Grupo 5 [Programa de acogida temporal y atención a personas de origen subsaharianos]. ¡He ido a cierre por año! Y desestabiliza mucho emocionalmente, porque también depende tu vida de un contrato y un seguimiento laboral… luego ves que dejas un montón de casos tirados… En este segundo cierre, algunos subsaharianos me identificaban del primer programa… y ellos no saben de dinámicas políticas. Me decían (tono recriminatorio): “¡Tú estabas en Cruz Roja cuando lo cerraron!!”… “Ya, a mí también me echaron, yo también me quedé en la calle”. Te van identificando con los cierres y con el Ayuntamiento, ¡y a mí eso me da una rabia! (…) Lo que hemos llorado nosotras allí no lo sabe nadie.
(Entrevista con trabajadoras sociales, mayo de 2008).

[...] Ciertamente, dentro de esta lógica neoliberal, la administración pública se hace“más ligera”: debe ser capaz de adaptarse a situaciones y necesidades coyunturales marcadas por el fluir natural de los procesos sociales. Al igual que las empresas, para volverse más flexibles, externalizan segmentos enteros del ciclo productivo, también las instituciones del Estado externalizan parte de sus funciones a un amplio abanico de entidades (ONGs, fundaciones, empresas, asociaciones). Merece la pena señalar que los servicios sociales en general y la intervención social en particular fueron uno de los primeros ámbitos en someterse a este tipo de externalización, en particular en su capítulo de servicios “específicos” (para mayores, discapacitados, mujeres, inmigrantes, jóvenes, etc.): a principios de los ‘80, con la participación de organismos del Tercer Sector y, desde finales de los ’80 y principios de los ’90, con la creciente introducción de empresas del sector lucrativo. En este sentido, cabe considerarlos como un auténtico banco de pruebas para otras externalizaciones que vendrían después (por ejemplo, la de la sanidad).

En contra de lo que presupone la crítica fácil, la externalización no es exactamente una privatización tout court, sino una forma de gestión mixta público-privado donde las administraciones públicas se reservan para sí dos funciones fundamentales: la de agentes reguladores que establecen prioridades y reglas del juego (en forma de pliegos de condiciones, y estructura y difusión de las convocatorias) y la de árbitros en la competencia que el acceso a las
convocatorias genera inevitablemente entre las distintas organizaciones sociales o empresariales. De esta manera, la externalización no sólo permite flexibilizar al máximo la intervención social, sino producir una red clientelar en torno a las administraciones públicas, que hace a las organizaciones sociales y empresariales que participan de ella dependientes de aquellas y las pone en competencia entre sí. Esta dinámica clientelar, hecha de favores e informaciones privilegiadas, no tiene por qué limitarse a los colores políticos y se teje muy claramente a través de vínculos personales.

[...] El dibujo de la neoliberalización de los servicios sociales que hemos trazado hasta aquí no estaría completo si no añadiéramos un último elemento, un elemento fundamental, de hecho, el elemento más característico de este proceso: el cambio en la función que desempeñan. [...] Con la introducción de la lógica neoliberal en los servicios sociales, desaparece la idea de que el modelo de acumulación lleva implícita una asimetría y genera desigualdades que está obligado a paliar o compensar de alguna manera, aunque sea de forma muy parcial. Esto no conduce tanto a una eliminación de los servicios sociales como a una reconversión de los mismos, con una reasignación de funciones, que supone, de hecho, un mayor peso específico de la intervención social en su seno.

¿Cuáles son las nuevas funciones a las que nos referimos?

Por un lado, la detección y contención de aquellos “puntos de inestabilidad” en lo social que podrían desembocar en fenómenos disruptivos y potencialmente peligrosos para el buen funcionamiento (competitivo, productivo) de la población. Al igual que cierto enfoque médico de las epidemias considera que no se trata tanto de curar a todos los enfermos, como de acotar la enfermedad, para que no se contagie, separando a los enfermos incurables, determinando diferentes franjas de riesgo y estableciendo medidas preventivas y tratamientos específicos para cada franja, etc., en la intervención social neoliberal no se trata tanto de eliminar por completo estos puntos de inestabilidad, como de identificarlos a tiempo y mantenerlos a raya. En otras palabras, no se trata tanto de resolver el problema, como de localizarlo, acotarlo, evitar su proliferación y mantenerlo dentro de determinados límites de “tolerabilidad”.

La segunda función que asumen, de manera prioritaria, los servicios sociales de corte neoliberal es la de sujeción de aquellos estratos sociales que, al vivir en condiciones más duras, pueden resultar más disruptivos: por un lado, individualizando, es decir, cortando aquello que cada situación particular tiene de común con otras situaciones; por otro lado, culpabilizando, es decir, haciendo a cada cual responsable de manera individual de su propia situación. Progresivamente, las diferentes prestaciones económicas y dotaciones sociales que en un tiempo fueron consideradas derechos sociales se van convirtiendo en “ayudas” que se dan como inversión en una persona determinada. Como cada cual es responsable, individualmente, de la situación en la que está, salir de una situación difícil depende del propio esfuerzo. Al recibir una “ayuda” se contrae pues una deuda, que habrá que devolver demostrando, con el “buen comportamiento”, que uno es merecedor de tal “ayuda”, porque se está esforzando para mejorar su propia situación.

Tomemos un ejemplo al azar. Laura lleva cerca de tres meses acudiendo todas las semanas al centro de Cáritas de su barrio para tramitar una “Hoja de Caridad”. Cada vez que regresa al centro (bien para entregar documentación necesaria o bien para informarse del estado del trámite) debe responder a un completo interrogatorio por parte de los trabajadores del recurso sobre la escolarización de sus hijos o la mejora de su higiene personal y demostrar sus esfuerzos para la obtención de una vivienda (algo bastante absurdo puesto que Laura no percibe ningún tipo de ingreso o prestación). Resulta cuando menos paradigmático, sobre todo si se tiene en cuenta que su precaria situación le hace cumplir todos los requisitos para la concesión de dicha ayuda, indistintamente de si sus hijos se encuentran o no escolarizados, con mayor o menor higiene y de si ha sido capaz de operar el milagro de encontrar una vivienda sin ingresos.


viernes, 24 de julio de 2009

EAPN CASTILLA-LA MANCHA: diagnóstico, reflexiones y propuestas ante la crisis


Detectamos que el acceso a la vivienda se ha visto agravado por la precariedad creciente de muchas familias y la dureza de las condiciones de acceso: requisitos exigidos para el alquiler (aval, fianza, contrato de trabajo, elevados precios, etc.). Tres fenómenos se están extendiendo:

- El subarriendo de habitaciones a precios abusivos y condiciones severas de hacinamiento.
- El aumento de familias que viven en habitaciones (no pueden acceder a una vivienda en alquiler).
- La reclamación de avales por impago de hipotecas. Afecta especialmente a viudas mayores que avalaron con sus viviendas en propiedad a sus hijos.

La solicitud de ayudas para VIVIENDA (impagos de hipotecas, deudas de alquileres, y su consecuencia: embargos, deshaucios) y, en menor medida, suministros (recibos de luz, agua, gas), ha sufrido un aumento significativo, según la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Castilla-La Mancha (EAPN-CLM). que agrupa a un buen número de organizaciones sociales comprometidos con los colectivos más vulnerables de nuestra sociedad.

También acusan un incremento en las demandas de:

- EMPLEO: información, orientación, apoyo en la búsqueda.
- ALIMENTACIÓN.
- Información y orientación para ASUNTOS LEGALES Y DE EXTRANJERÍA: retorno voluntario, arraigo y reagrupación familiar -por la angustia colectiva que ha generado el endurecimiento del discurso político-.
- y APOYO PSICOLÓGICO de menores y adultos (depresiones, deterioro de las relaciones familiares, ansiedad, sensación de fracaso) ya que han aumentado los conflictos familiares a consecuencia d elas tensiones que se viven en el seno de las familias.

El "Diagnóstico y reflexión ante la crisis. Propuestas", elaborado por el Grupo inclusión EAPN-CLM (Junio 2009), está publicado y se puede acceder a través del siguiente enlace: https://web.mail.uclm.es/exchweb/bin/redir.asp?URL=http://www.eapn-clm.org/upload/64/71/Borrador_propuestas_crisisEAPNCLM.pdf

En el documento se avisa sobre las "ofertas de bienes en especie" que surgen en los momentos de crisis que estamos viviendo. En este sentido, hay que tener en cuenta:

- Que las ayudas en especie son un elemento más, pero cuidado con quedarnos en "lo de siempre". Las demandas que nos llegan suelen tener poco que ver con la "alimentación" y el "vestido" -con alguna excepción, que ha de ser tratada como tal.
- La comida y la ropa que aportamos resulta una ayuda tan nimia en el contexto de la necesidad familiar que hace que conformarnos con ella no sea lo mejor que podemos hacer.
- Sin embargo, existen algunas situaciones singulares: material escolar, medicinas, así como la alimentación y cuidado de los niños más pequeños. Tres capítulos significativos de un presupuesto familiar.

El documento refleja como se están agotando los recursos destinados a cubrir las necesidades básicas, tanto en los servicios sociales públicos como en las entidades sociales, y da cuenta del colapso y el desbordamiento de las demandas.

En general, sólo un tercio de las personas que solicitan ayuda a las entidades, perciben algún tipo de Renta Mínima. Para los que la han solicitado, el tiempo actual entre la solicitud y el cobro efectivo de la Renta Mínima es de 60-70 días. La diferencia temporal entre la solicitud y el cobro efectivo se debe principalmente a las siguientes razones:

1. Por falta de presupuestos.
2. Por la lenta tramitación a nivel administrativo.
3. Por el enorme incremento de las demandas y la dificultad de acortar tiempos con los recursos humanos que hay.

La EAPN-CLM se pronuncia a favor de un sistema de Renta Básica garantizada, entendida como "un ingreso modesto, pero suficiente para cubrir las necesidades básicas de la vida. El acceso a la Renta Básica debería considerarse como un derecho y medio privilegiado para afrontar la pobreza severa."