sábado, 30 de junio de 2012
La Diputación Provincial de Ciudad Real dedicará 2 millones a ayudas de emergencia social
martes, 18 de octubre de 2011
Tiken Jah Fakoly- Plus Rien Ne M'étonne- (ya nada me asombra)
lunes, 5 de abril de 2010
El hambre es el primero de los conocimientos

"El hambre", de Miguel Hernández, publicado en "El hombre acecha" (1937-1939)
I.
Tened presente el hambre: recordad su pasado
turbio de capataces que pagaban en plomo.
Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,
con yugos en el alma, con golpes en el lomo.
El hambre paseaba sus vacas exprimidas,
sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,
sus ávidas quijadas, sus miserables vidas
frente a los comedores y los cuerpos salubres.
Los años de abundancia, la saciedad, la hartura
eran sólo de aquellos que se llamaban amos.
Para que venga el pan justo a la dentadura
del hambre de los pobres aquí estoy aquí estamos.
Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
los que entienden la vida por un botín sangriento:
como los tiburones, voracidad y diente,
panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.
Años del hambre han sido para el pobre sus años.
Sumaban para el otro su cantidad los panes.
Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños
de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes.
Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas,
cicatrices y heridas, señales y recuerdos
del hambre, contra tantas barrigas satisfechas:
cerdos con un origen peor que el de los cerdos.
Por haber engordado tan baja y brutalmente,
más bajo de donde los cerdos se solazan,
seréis atravesados por esta gran corriente
de espigas que llamean, de puños que amenazan.
No habéis querido oír con orejas abiertas
el llanto de millones de niños jornaleros.
Ladrabais cuando el hambre llegaba a vuestras puertas
a pedir con la boca de los mismos luceros.
En cada casa, un odio como una higuera fosca,
como un tremante toro con los cuernos tremantes,
rompe por los tejados, os cerca y os embosca,
y os destruye a cornadas, perros agonizantes.
II.
El hambre es el primero de los conocimientos:
tener hambre es la cosa primera que se aprende.
Y la ferocidad de nuestros sentimientos,
allá donde el estómago se origina, se enciende.
Uno no es tan humano que no estrangula un día
pájaros sin sentir herida la conciencia:
que no sea capaz de ahogar en nieve fría
palomas que no saben si no es de la inocencia.
El animal influye sobre mí con extremo,
la fiera late en todas mis fuerzas, mis pasiones.
A veces, he de hacer un esfuerzo supremo
para acallar en mí la voz de los leones.
Me enorgullece el título de animal en mi vida,
pero en el animal humano persevero.
Y busco por mi cuerpo lo más puro que anida,
bajo tanta maleza, con su valor primero.
Por hambre vuelve el hombre sobre los laberintos
donde la vida habita siniestramente sola.
Reaparece la fiera, recobra sus instintos,
sus patas erizadas, sus rencores, su cola.
Arroja los estudios y la sabiduría,
y te quita la máscara, la piel de la cultura,
los ojos de la ciencia, la corteza tardía
de los conocimientos que descubre y procura.
Entonces sólo sabe del mal, del exterminio.
Inventa gases, lanza motivos destructores,
regresa a la pezuña, retrocede al dominio
del colmillo, y avanza sobre los comedores.
Se ejercita en la bestia, y empuña la cuchara
dispuesto a que ninguno se le acerque a la mesa.
Entonces sólo veo sobre el mundo una piara
de tigres y en mis ojos la visión duele y pesa.
Yo no tengo en el alma tanto tigre admitido,
tanto chacal prohijado, que el vino que me toca,
el pan, el día, el hambre no tenga compartido
con otras hambres puestas noblemente en la boca.
Ayudadme a ser hombre: no me dejéis ser fiera
hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente.
Yo, animal familiar, con esta sangre obrera
os doy la humanidad que mi canción presiente.
[El hombre acecha]
viernes, 16 de octubre de 2009
Ahora hay más hambre en el mundo y afecta más a las mujeres

La crisis económica mundial y el cambio climático —en especial las sequías, cada vez más frecuentes— han motivado que los países más pobres se hayan visto especialmente afectados por la falta de comida.
Gracias por vuestra colaboración y qué se note que no nos da igual… ¡otro mundo es posible!
Los artistas españoles Dani Martín y David Otero(El Canto del Loco), Marcos Cao (La Sonrisa de Julia) y Juan Suárez (El Sueño de Morfeo) han compuesto la canción 'El grito de mi generación', tema que interpretarán el viernes 16 de octubre en la Puerta del Sol de Madrid para conmemorar la Semana Contra la Pobreza.
miércoles, 15 de julio de 2009
El primer súper social en Plasencia por iniciativa de una asistenta social
Teresa entra en el Supermercado Social después de haber curioseado detrás de los cristales: "A ver, vivo con mi madre, que cobra una pensión de 525 euros y yo estoy en el paro, pero ya no cobro un puñetero duro, ¿qué es lo que tengo que hacer para comprar aquí?".
Como ella, decenas de personas se han acercado en los últimos diez días a este establecimiento de Plasencia, que alberga el primer supermercado social de España, un lugar donde las personas con dificultades económicas, en paro o no, pueden comprar productos de primera necesidad a precios mucho más baratos que a los que venden los supermercados convencionales.
El establecimiento es un proyecto privado sin ánimo de lucro
Las condiciones: demostrar mediante declaración de la renta, nómina o recibos los ingresos percibidos. No hay un límite de renta preestablecido ni unos criterios rígidos, porque el supermercado social quiere dar amplia cabida a situaciones de exclusión que, saben, son muy variadas. Las cargas familiares o el pago de hipotecas, por ejemplo, son factores que tienen en cuenta.
Los productos que pueden comprarse son de buena calidad y, al contrario de lo que mucha gente piensa, su fecha de caducidad no está cercana. Entre las estanterías, hay, incluso, marcas conocidas de leche, zumos, embutidos o pasta. El alcohol está vetado.
La iniciativa ha sido de Consuelo de Miguel, extremeña de 62 años, asistente social desde hace cuarenta. De momento, no ha recibido ningún tipo de ayuda del Ayuntamiento de Plasencia y está a la espera de una subvención de
Hay que dar cuenta de los ingresos mediante nómina o recibos
La idea le rondaba en la cabeza desde hacía unos años y se puso manos a la obra para redactar el proyecto. No quería poner en marcha un banco de alimentos ni un lugar donde donar comida: "Yo lo que quiero es que la gente necesitada pueda comprar con dignidad". Consuelo subraya que el supermercado es una iniciativa sin ánimo de lucro, que únicamente pretende conseguir el dinero necesario para ser sostenible.
De momento, se ha puesto en marcha gracias a la colaboración de algunos empresarios que le han vendido comida a precios muy bajos, al dinero que Consuelo ha puesto de su bolsillo y a un crédito que Pilar, trabajadora del establecimiento y estrecha colaboradora de Consuelo, ha pedido a su nombre.
El establecimiento es humilde, pero suficiente para cumplir con su labor. Unos empresarios locales les cedieron gratuitamente el local de casi
"Quiero que la gente necesitada pueda comprar con dignidad"
Consuelo explica que fue imposible dotar al supermercado del mobiliario habitual: "Un metro de las estanterías donde se colocan los productos lácteos y las frutas costaba 2.000 euros de segunda mano y nosotras no tenemos ese dinero". Con la colaboración de amigos y conocidos, se pulió el suelo, armaron estanterías de metal y pintaron las columnas.
El supermercado está atendido por siete trabajadores. Todos son parados de larga duración y tienen algún tipo de minusvalía. Sus pensiones no dan para vivir y ninguno ha conseguido un trabajo en años. Su salario actual, que Consuelo espera pagar con la ansiada subvención, completará sus pensiones.
"Poca solidaridad"
Consuelo y sus empleados se quejan de la "poca solidaridad" que han encontrado. "He llamado y mandado correos a centros comerciales y empresas, algunos me dicen que dan sus excedentes a bancos de alimentos, pero hay otros que no han hecho nada por colaborar y que luego tiran la comida", se queja.
Hay también quien critica la iniciativa, como Ernesto, un camarero que opina que el súper "hace competencia desleal" a las demás tiendas. "Cómo vamos a hacer competencia si sólo hay productos de primera necesidad y controlamos que la gente que compra sea de verdad necesitada", responde Consuelo.+
Lo atienden siete parados de larga duración y con alguna minusvalía
Lo cierto es que a cada persona que compra se le piden los documentos pertinentes, se rellena una ficha con sus datos y situación, y se le entrega un carné que le servirá para futuras compras.
"Además, si una persona puede permitírselo, va a un supermercado normal donde tiene mucho más donde elegir", remacha. Mediante las fichas, las trabajadoras comprueban la cantidad que cada usuario ha gastado, porque la idea es "que haya para todo el que lo necesite".
Las estanterías estaban llenas el martes 30 de junio, día de la inauguración. Ahora, ya se empiezan a ver huecos, "porque ha tenido mucho éxito", dice Consuelo. "Ha llegado a venir gente de pueblos", cuenta. La filosofía del supermercado es que no se repone hasta que no se gaste el producto. No hay dinero para pagar grandes cantidades a los proveedores y así evitan acumular excedentes. Además, no disponen de cámaras frigoríficas donde acumular productos frescos, tan sólo cuentan con tres neveras donde guardan los congelados (algún pescado, calamares a la romana, sanjacobos...), embutidos y helados "muy baratos, que todos los niños tienen derecho a un helado", apunta Pilar, trabajadora de la tienda.
Benita y su hija se van cargadas con varias bolsas. "¿Como quieren que viva con 375 euros de pensión?", pregunta al aire Benita. Su hija, que antes podía ayudarla, está ahora en paro y sin perspectivas: "Era camarera y siempre salía algo, pero ahora no encuentro nada". Por los pasillos, muchos pensionistas, mucha gente en paro. "Antes, cuando la gente pasaba apuros, las tiendas fiaban, pero ahora eso no pasa porque nadie se fía de nadie", explica Consuelo.
Y una madre acude pidiendo un cartón de leche y galletas para dar el desayuno a sus hijos. Aún no puede pagar, hasta el día siguiente no cobra el paro. "Cómo no le vamos a fiar", dice Pilar. "Casos como estos, todos los días", se lamentan.
Esta noticia apareció en el diario Público el 13 de julio de 2009.