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domingo, 13 de febrero de 2011

"Sueños de bolsillo": Una aproximación a las trayectorias de los Menores esxtranjerso NO Acompañados en España


Me llamo Siham y tengo 17 años. Soy de Marruecos, de la ciudad de Tetuán, ciudad del norte de Marruecos, cerca de Tánger y de la ciudad española de Ceuta. Llegué a España cuando tenía 12 años.
Tengo seis hermanos y yo soy la mayor de todos; mis padres están separados, aunque viven juntos cuando mi padre viene a casa. Mi padre va y viene, no tiene trabajo y mi madre le mantiene, nos mantenía a todos con su trabajo. Él venía borracho y discutía con mi madre y nos pegaba a todos. Él tenía una novia. Yo estaba harta de esta situación y por eso me fui. Mi padre, cuando estaba, no me dejaba salir. Por culpa de mi padre, mis abuelos maternos no vienen a visitarnos aunque nosotros les visitamos algunas veces.

Mi madre, cada día, cruza la frontera y entra a Ceuta para vender cosas de Marruecos, sobre todo ropa, que ha comprado en Marruecos. La gente de Tetuán pasa la frontera hacia Ceuta y vende cosas de Marruecos por las calles o los mercadillos de Ceuta. Yo, normalmente, era la que me quedaba al cuidado de mis hermanos porque, mi madre, estaba todo el día fuera, trabajando. Se iba muy temprano y regresaba muy tarde.

Tengo cuatro hermanas y dos hermanos: mi hermano mayor, el que va detrás de mí se fue para España antes que yo, él no ha ido al colegio. Se fue cuando tenía 9 o 10 años. Él está en otra comunidad, en un centro, aunque, ahora, le he perdido la pista.

El resto de hermanos viven con mi madre. Ella, y mis hermanos menores, sí han ido a la escuela. Mi hermana de quince años, la que ahora cuida de mis hermanos, ha ido dos o tres años y dejó la escuela para cuidar de los hermanos.

Yo, a veces, acompañaba a mi madre a Ceuta a vender y mi hermana se quedaba al cargo de mis hermanos. Con el dinero que ganaba mi madre, se pagaba el alquiler de la casa donde vivimos, que tiene agua y electricidad. Era una casa con dos habitaciones.

Yo quería marcharme por culpa de mi padre; hacía mucho tiempo, dos años, que estaba pensando en venir a España: sabía que había chicos que se habían ido, mi hermano también. Quería otra vida, trabajar, ganar dinero.

Un día fui a Ceuta con una amiga de 22 años. Yo tengo pasaporte que me permite entrar y salir de Marruecos; es un pasaporte que tiene la gente que comercia entre Marruecos y España, que entran y salen de Marruecos cada día. Una vez en Ceuta, cogimos un barco hasta Algeciras. Pasamos en la cabina del camión de un amigo de mi amiga. Tenía dinero que me había dado mi madre, aunque ella pensaba que iba a Ceuta y regresaba a casa, pensaba que me iba a pasar el día.

Me quedé en Algeciras dos meses, viviendo en casa de unas amigas de mi amiga. Yo era la más pequeña, pues las otras chicas tenían 25 o 26 años y, mi amiga, 22. Mientras ellas trabajaban, yo me encargaba de limpiar la casa.

Pero Algeciras era muy pequeña, yo no salía, no iba a ningún sitio, sólo a veces, para dar una vuelta. Sólo llamaba a mi madre para decirle que estaba bien. Decidí irme a Madrid, a casa de la familia de mi padre, a casa de su hermana. Mi madre la llamó y preguntó si podía tenerme en su casa y ella le dijo que sí. Mi madre me mandó dinero para que pudiera comprar el billete a Madrid. Mi tía me vino a buscar a Madrid, a la estación de Atocha. Ella vive en Leganés con su hija. Su marido estaba en Marruecos y ella estaba sola con la niña. Limpiaba casas y yo iba con ella a ayudarla y cuidaba de su hija; los domingos la llevaba al parque. Yo tenía trece años y no iba al colegio, no me daba comida. Trabajaba, estaba cansada y no me daba comida.

Estuve un mes viviendo con mi tía pero yo no estaba bien allí. Y me fui a vivir a casa de una chica marroquí que conocí en Leganés, en la calle. Ella conocía a mi tía y sabía por lo que yo estaba pasando. Mi amiga tenía veinte años. Me fui a su casa y no dije nada a mi tía. No me despedí, pero tampoco me buscaron. Estuve viviendo con mi amiga durante un año, más o menos. La acompañaba a trabajar, ella también trabajaba en la limpieza. Era marroquí pero había nacido en España y vivía sola. Ella me pagaba por ayudarla en la limpieza doméstica. Me sacaba unos 600 euros al mes. Nunca me pidieron los papeles, nadie se dio cuenta que era menor de edad.

Después me fui a vivir a Alcorcón con otra amiga durante medio año. Mi amiga tenía 18 años y llevaba tres viviendo en España, sola, aunque vino para estar con su familia. Ahora vivía con su novio. En Alcorcón busqué trabajo y encontré trabajo de camarera. Trabajaba de ocho a cinco y me pagaban 750 euros. No me contrataron, yo no tenía papeles. Trabajaba en la barra del bar y nunca me pidieron la documentación.

Dejé el piso de mi amiga, yo quería entrar y salir, tener libertad. Me fui a vivir a una habitación alquilada que costaba doscientos euros. Todo lo que ganaba con mi trabajo era para mí, nunca he mandado dinero a casa.

Conocí al que era mi novio hace tres años. Yo tenía 14 y él 22 años. Él es marroquí,
de Tánger, y vivía en Alcorcón con sus hermanas. Él trabajaba de paleta y tenía los
papeles en regla. Le conocí a través del novio de mi amiga.
Empezamos a salir y, al poco tiempo, un año, más o menos, me fui a vivir con él.
Como él tenía documentación pudimos alquilar un piso que pagábamos con el sueldosueldo
de los dos. Nunca le dije a mi madre que vivía con él porque en Marruecos eso
no está bien visto, hay que casarse. Sólo sabía que tenía novio. Hemos vivido juntos
durante un año.
Ahora él tiene una orden de alejamiento porque me pegaba. Él estaba celoso porque creía que yo estaba con otro y con él. Le denuncié pero a la policía no le dije que era menor de edad. Mi situación se descubrió al quedarme embarazada. De hecho, se dieron cuenta los del Ayuntamiento, cuando me fui a empadronar y se dieron cuenta de que era menor de edad y fueron ellos los que llamaron a los Servicios Sociales. Había descubierto que estaba embaraza y necesitaba la tarjeta sanitaria. Yo no quería tener hijos en ese momento, pero sucedió así. Al principio pensé en abortar porque estaba sola y sin papeles.

Los Servicios Sociales del ayuntamiento llamaron a la policía y la policía me llamó a mí. Y yo fija a comisaría y de ahí al centro. Me llevaron a un centro para menores embarazadas, donde pasé todo mi embarazo y donde sigo actualmente. Desde el centro arreglaron mi situación documental.
Ahora, tanto mi hijo como yo, estamos regularizados y puedo empezar a buscar trabajo, después de haber realizado algunos cursos de formación.

De hecho, estoy dando mis primeros pasos en el campo laboral. No mantengo contacto con el padre de mi hijo y mi familia sabe cuál es mi situación. De hecho, espero ir a verla, próximamente, aunque mi vida está en España, junto a mi hijo.

Texto extractado de "Sueños de bolsillo. Menores Migrantes No Acompañados en España", un estudio elaborado por Violeta Quiroga, Ariadna Alonso, Montserrat Sòria (Fundación Pere Tarrés) y editado por UNICEF España.

Esta investigación ha pretendido elaborar un estudio de ámbito español e incorporar la diversidad de perfiles de menores migrantes no acompañados/as (MMNA), superando así los estudios que se habían realizado hasta el momento centrados en los MMNA de Marruecos. Las comunidades seleccionadas como unidades de observación son cuatro: Cataluña, País Vasco, Comunidad de Madrid y Comunidad de Valencia, todas ellas principales comunidades autónomas objeto de recepción de MMNA. A través del estudio de estas comunidades se pretende identificar cual es la situación en el marco del Estado Español, además de disponer de las herramientas analíticas necesarias para una mejor atención a esa población.

jueves, 23 de diciembre de 2010

"Comunicación": Felicitación intercultural desde la Facultad de Trabajo Social de Murcia



Una iniciativa de la Universidad de Murcia (alumnos de las titulaciones de Trabajo Social, Enfermería, Psicología y Educación) en colaboración con el colegio público comarcal "Pedro Rodríguez" de Cieza.

Pretende ser un mensaje claro de defensa de los valores de integración y convivencia intercultural; y también un apoyo y reconocimiento a todos aquellos proyectos y experiencias que actualmente son un ejemplo de integración.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Los retos de la convivencia intercultural en la Europa del siglo XXI


Convocadas 20 becas para participar en el curso "Los retos de la convivencia intercultural en la Europa del siglo XXI".


La Fundación SM convoca 20 becas dirigidas a aquellos alumnos que deseen participar en el curso de verano: "Los retos de la convivencia intercultural en la Europa del sigloXXI" a celebrar en Cuenca entre el 22 y el 24 de septiembre de 2010.

La beca cubre los gastos de inscripción (60 euros) y ls participación en el curso confiere derecho a obtener certificado del curso y dos creditos de libre eleccion.

El plazo máximo par solicitar beca es hasta el 10 de septiembre

El enlace para solicitar la beca se encuentra en el siguiente link:

http://www.fundacion-sm.com/ver_noticia.aspx?&id=18932

Si deseas conocer el programa completo, entre aquí: Curso 2010.

lunes, 14 de junio de 2010

Miradas de otra parte

Rachid y Gora, dos jóvenes inmigrantes cuentan su experiencia y sus problemas de adaptación • Ambos colaboran con la ONG Accem

Publicado en La Tribuna de Toledo del 1/06/2010

A Gora y a Rachid les separan nueve años de edad, varios países del continente africano y distintas experiencias a la hora de buscarse la vida. El primero, un joven senegalés de veinte años, penó lo suyo para llegar a España en busca de la utópica prosperidad, mientras el segundo viajó con mayor comodidad para estudiar la carrera de Traducción. Aun así, los mundos de Gora y de Rachid se tocan a la hora de enfrentarse a la adaptación y la aceptación en una tierra lejana a las suyas.

«Me vine a España en un cayuco con 17 años», comenta Gora con un castellano bien aprendido. El joven senegalés había escuchado demasiadas veces que en nuestro país se ofrecía una vida mejor porque veía que la gente que volvía a su pueblo traía buena ropa, dinero y coches. La imaginación y la desesperación hicieron mella en Gora, que aprovechó su experiencia como «mecánico de motores de cayuco» para subirse a una de las embarcaciones rumbo a las Canarias.
«En cada uno de los cayucos tenía que ir alguien que supiera solucionar cualquier problema». Así que se echó al mar con unas cuantos senegaleses más y tardó seis días en arribar en Tenerife. El sueño se interrumpió al llegar porque terminó en el centro de menores ‘La Esperanza’, donde permaneció seis meses. Aquella vida no prometía trabajo, pero se empeñó en aprender castellano para buscarlo cuando saliese de ‘La Esperanza’, un centro de menores que no disfruta de buena fama en los medios de comunicación.

«Me quedé muy sorprendido porque tenía la ilusión de que encontraría trabajo y tendría dinero rápido». Goran, de 20 años, sonríe sin disimulo recordando su ingenuidad. Desde el centro ‘La Esperanza’ le trasladaron a otro en Toledo, donde pasó otro medio año porque todavía no era mayor de edad. Una de las primeras oportunidades se la ofreció la Escuela Taller, donde continúa aprendiendo albañilería. «Llegué cuando estaba empezando la crisis y no había forma de encontrar trabajo». A pesar de que disponía de permiso de residencia, la falta de empleo derivó en una serie de complicaciones administrativas con las que tuvo que lidiar durante meses.
«Me pedían el pasaporte para renovar papeles, pero no lo tenía». En esos momentos consiguió la ayuda de la ONG Accem, pero tuvo que volver a Dakar, en Senegal durante quince días para terminar de resolver la situación porque le faltaban días de cotización. Es la única vez que ha visto a su familia y sus amigos desde que se embarcó en el cayuco, pero mantiene con ellos contacto por teléfono e internet. Los echa de menos, pero no les engaña cuando quieren conocer cómo se vive en e España. «Les digo que ahora vivir aquí es muy difícil por la crisis y veo a mucha gente africana en Madrid que está sufriendo mucho».
Aunque se suele hablar de Senegal como un país poco desarrollado, Goran insiste en que «allí hay gente que lo está pasando mejor que aquí». Pero todavía muchos jóvenes sueñan con subirse a un cayuco a cualquier precio aunque sus sueños mueran por el camino con tal de alcanzar la tierra de las oportunidades.

Gora está completamente integrado en Toledo. Disfruta de amigos y de su tiempo libre, pero se lo ha tenido que ganar después de muchos líos con los papeles y de costosos meses de adaptación. «Los africanos somos gente abierta y es muy fácil conocerla, pero cuando llegas te encuentras con mucha falta de comunicación». El joven no encuentra barreras, pero ha sentido la distancia de mucha gente que mira de reojo. «Muchos no te quieren porque no te conocen. Si lo hicieran, a lo mejor, cambiarían de opinión».

A Gora le entristece ver en las noticias de un goteo continuo de cayucos a la llegada a las playas. Sabe que los nuevos lo van a pasar muy mal y es consciente de que muchos han perdido la vida en alta mar sin la oportunidad siquiera de tocar otra tierra.

Estudios

Rachid se encuentra en un reto constante. Llegó a España hace más de dos años como becario para estudiar tres meses, pero decidió quedarse a pesar de las dificultades para encontrar trabajo. Compartir piso fue una de sus tablas de salvación porque este joven marroquí de 29 años ha podido mantenerse con lo justo gracias a su trabajo esporádico en una tetería, pero conoce unas cuantas familias que han tenido que regresar a Marruecos porque ya no podían mantenerse en España.

Los estudios le ayudaron a integrarse, pero Rachid también se topó con la sensación que ofrece el desconocimiento del otro. «La gente, muchas veces, no está dispuesta a abrirse », aunque asegura que tampoco se puede generalizar. Aun así, a Rachid no le costó mucho integrarse en la Asociación Comisión Católica Española de Migración (Accem). Le recomienda la experiencia a todos los que llegan para adaptarse. Además, Rachid también se ha unido a la ONG para ayudar a otros inmigrantes con problemas. Les cuenta su experiencia y les dice que «hay que respetar el país de acogida» e intentar integrarse, aunque no entiende la polémica que se ha creado en torno al velo islámico ni la postura que ha tomado la prensa dando más voz a los que lo critican. En su opinión, los de aquí también tienen que superar la distancia y poner más empeño en conocer al otro.

Gora y Rachid han crecido deprisa, pero ahora disfrutan de la juventud que guardaban mientras se aferraban a esta tierra. El senegalés ya puede contar lo del cayuco como una experiencia más. Mientras, el marroquí sonríe y se lo pasa en grande en una fiesta.



miércoles, 19 de mayo de 2010

Manual para Formadores de Voluntariado en Castilla-La Mancha

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha publicado un práctico Manual para formadores de Voluntariado al que puedes acceder en el siguiente enlace:


Extraemos algún trocito de texto que nos ha gustado y da ejemplo de su claridad expositiva:

Fogonazos de “interculturalidad”

Un mono estaba en un árbol observando cómo un riachuelo se había desbordado. En un pequeño charco de agua formado por el rebosamiento, un pobre pez nadaba con dificultad y, a duras penas, lograba mantenerse vivo. El mono, afectado por sus penalidades, decidió ayudarle. Ni corto, ni perezoso, le sacó del agua para que respirara mejor. El pez murió… Para ayudar a los demás no basta con las buenas intenciones, un diagnóstico intercultural nos permitiría tomar conciencia de las necesidades del otro. Juzgar la cultura ajena desde el punto de vista propio se denomina “etnocentrismo”, en el caso que nos ocupa… “mono-centrismo”.

Ante la situación de hambruna en un país africano, una ONGD española decidió recaudar fondos y enviar leche como alimento para paliar la situación de escasez sufrida. Cada vez que el camión con el logotipo de la ONGD llegaba al lugar era apedreado por los habitantes locales para sorpresa de los benefactores. Una cultura con intolerancia a la lactosa padece entre sus miembros unas diarreas terribles al consumir productos lácteos, en especial leche. Los aborígenes lo último que querían, tras la hambruna, era tener más problemas intestinales. La competencia cultural de la ONGD era nula y la ayuda humanitaria estaba mal planificada e identificada. Con una formación adecuada en interculturalidad, se podría haber evitado este problema.

La antropóloga Luisa Abad, al visitar un hospital en Madrid, descubrió a un anciano que estaba ingresado en la unidad de psiquiatría por problemas mentales. Ante su sorpresa, comprobó que simplemente era quechua-hablante y nadie en el sistema sanitario había detectado su incapacidad de comunicación en castellano. Naturalmente, fue sacado del hospital e integrado en un centro adecuado a sus necesidades.

Con estos ejemplos, un poco al límite, quiero poner de manifiesto que podemos entrar a formar parte del cártel de las buenas intenciones con facilidad si no consideramos previamente al otro y si no reflexionamos sobre qué es esto de la cultura y su papel crucial en los proyectos de carácter social.

El modelo del iceberg

Una poderosa metáfora para comprender la cultura es entenderla como un iceberg. Un iceberg tiene una parte visible (la emergente) y una parte invisible (la sumergida). Como todos recordamos, por la película Titanic, la parte invisible es mucho mayor que la visible, y de hecho por eso se hundió el barco, porque pasó junto al bloque de hielo, dañando al casco la parte sumergida. Con la cultura sucede lo mismo. Puede concebirse con una parte visible, que es aquella que vemos nada más llegar a un nuevo país, lugar, o destino; y una parte invisible, que es aquella que no percibimos inicialmente y que requiere un tiempo de inmersión cultural para poder visualizarla.

¿Qué es lo primero que observamos al llegar a un país? Lo visible, claro: el vestido, la alimentación, los saludos, los gestos, su arte, las ceremonias, su música, el lenguaje, la gastronomía, la arquitectura, etc. Sobre todo elementos de la infraestructura y algunos pocos de la estructura. ¿Qué no vemos? El concepto de belleza, de amistad, de justicia, de higiene, de tiempo, de autonomía, de verdad, de educación, del espacio, la idea de toma de decisiones, su religión, su estructura familiar, la organización social, los símbolos, la concepción de los rituales, etc. Básicamente, elementos de la superestructura y algunos de la estructura.

Eso es lo que nos sucede en el encuentro cultural. Tendemos a valorar y juzgar al otro por lo que vemos (la punta de iceberg) y no nos damos cuenta de que, como ser completo, también posee una parte invisible, con su experiencia, sus valores, sus costumbres, su educación, su fe. Y por ello, caemos en el estereotipo que luego abordaremos. Y por ello, por ese “pre-juicio”, tendemos a hacernos una idea equivocada de personas y extenderlo a culturas completas. Si mantenemos la imagen del iceberg en la interacción con el otro, habremos dado el primer paso para conseguir el diálogo intercultural. Si nos quedamos en la superficie, nuestra relación está condenada a la superficialidad en el caso más optimista.

El Manual para Formadores en Voluntariado pretende servir de guía de consulta a responsables de formación y formadores de voluntariado y orientar las acciones formativas de las entidades de voluntariado.

El manual se dirige a personas que van a formar a nuevos voluntarios con el fin de que estén bien formados y sepan trasladar bien la metodología a la hora de trabajar en cada uno de los campos del voluntariado.

El Manual para Formadores en Voluntariado se estructura en cuatro partes:

1. - Recoge el marco teórico con aspectos esenciales para la reflexión y el desarrollo de la formación en el campo del voluntariado, como el concepto de voluntariado, el marco pedagógico de la educación no formal, la formación y el formador, el trabajo en equipo y en red, las habilidades sociales, el aprendizaje intercultural y las claves metodológicas.

2. - Incluye técnicas, con recursos y herramientas para poner en marcha en la práctica el marco teórico previo, como un curso de introducción a la cooperación al desarrollo o un curso de animación para monitores juveniles.

3. - Contiene propuestas formativas, detallando el proceso para la puesta en marcha de una sesión informativa de voluntariado o un curso de formación para voluntarios europeos.

4. - Incluye un apéndice con la Ley Nacional de Voluntariado y la Ley de Voluntariado de Castilla-La Mancha.

El Manual para Formadores en Voluntariado recoge las experiencias formativas de los seis últimos años en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha en materia de voluntariado.

Es el resultado del curso anual de Formador de Formadores en Voluntariado que organizan el Instituto de la Juventud de Castilla-La Mancha y la Agencia Nacional del programa europeo 'Juventud en Acción', en colaboración con la Fundación Castellano-Manchega de Cooperación.


viernes, 14 de mayo de 2010

Historias de integración de los inmigrantes en España



En el blog IntegrACTÚA.org nos presentan el video-montaje “Historias de integración”, la obra de Feliciano Tisera que ha resultado ganadora del concurso “IntegrACTÚA con arte a favor de la inclusión social“.

¡Conoce la realidad de sus protagonistas con un poco de flamenco fusión como telón de fondo!

Daiana, Samba, Nacho, Petia, Alexis, Marta, Anggy, Edilma… son algunos de los nombres de aquellos que han venido a España desde distintos puntos del mundo buscando otra realidad y que han querido compartir su vida aquí con Feliciano.

Historias diferentes de personas que no se conocen y que probablemente no tengan en común más que su decisión de probar suerte en otro lugar.

Procedentes de República Dominicana, Filipinas, Paraguay, Rusia, Ecuador, Cuba, Guinea Bissau… muestran cómo es su integración afectiva, laboral, religiosa, cultural y de ocio en España.

jueves, 8 de abril de 2010

Día Internacional de los Gitanos 2010

El jueves 8 de abril de 2010 se celebrará en todo el mundo el Día Internacional de los Roma/Gitanos (International Roma Day). Esta fecha, institucionalizada junto a la bandera y el himno gitanos en el Primer Congreso Mundial Roma/Gitano celebrado en Londres en 1971, está teniendo en los últimos años una importante difusión tanto en España como en todo el mundo.

La Fundación Secretariado Gitano ha editado también este año uncartel conmemorativo del Día Internacional de los Gitanos 2010. Como el año pasado, ha sido realizado por la diseñadora gitana Montse Motos Jiménez.


En esta ocasión, según explica la autora, el cartel representa una mujer gitana bailando, con sus brazos en alto mostrando que quiere compartir con todos su gran alegria, porque celebra un gran día, el día internacional de su pueblo, de su gente. Tiene tanto arte y gracia bailando que hasta el estampado de flores de su vestido parece que se arremolina y cobra vida. Los volantes simulan el movimiento de las corrientes de los ríos, pero a la vez están enmarcados en forja. Esta estructura-trampa de chatarra representa la realidad de la gran mayoría de gitanos, denunciando así la exclusión social y la pobreza en la que malviven. Porque no podemos ignorar ni olvidar que esto sucede en nuestro entorno, en nuestra ciudad, en nuestro país, en nuestra Unión Europea. No la dejemos sola…

Más información en la página web de la Fundación Secretariado Gitano.


viernes, 19 de marzo de 2010

Enlazando Alternativas. Red Birregional Europa-América Latina y el Caribe



La creación de la red es el resultado de una creciente concientización de que las políticas neoliberales de la Unión Europea (UE) y su agenda comercial se encuentran lideradas por el poder de las corporaciones transnacionales y que la UE tiene como objetivo asegurar el acceso de sus economías a los mercados latinoamericanos y caribeños de manera irrestringida. Así también, la creación de esta red birregional reflejó la necesidad de incrementar las resistencias por parte de la sociedad civil latinoamericana y europea al “proyecto europeo”, a las empresas transnacionales con base en la Unión Europea y a las políticas internacionales de “libre” comercio.

La red se inició formalmente en Guadalajara, durante el Encuentro 'Enlazando Alternativas', organizado en ocasión de la 3º Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, América Latina y el Caribe en mayo de 2004.

Si bien el lanzamiento de la red se concretó en Guadalajara, varios momentos posteriores consolidaron y fortalecieron su existencia: reuniones en el marco del Foro Social de las Américas en Quito (julio, 2006), Foro Social Europeo en Londres (octubre 2004), reunión en Bruselas (noviembre 2004) y Foro Social Mundial en PortoAlegre (enero 2005).

Esta nueva alianza entre la sociedad civil organizada de ambos continentes pretende construir un mundo basado en los conceptos de paz, democracia participativa, justicia social, derechos humanos, soberanía alimentaria, sostenibilidad y el derecho de los pueblos a la auto-determinación. Es un espacio que vincula las luchas actuales, las emergentes resistencias populares y las visiones sobre alternativas de ambas regiones.

Esta red ha abierto un espacio político de acción y reflexión común donde movimientos sociales, ONGs, sindicatos, organizaciones de derechos humanos, de campesinos, ecologistas, de indígenas, de migrantes y refugiados y organizaciones políticas, así como mujeres y hombres en general de ambos continentes pueden involucrarse.

Con motivo de la Presidencia española de la Unión Europea (UE) y para movilizar hacía la Cumbre de los Pueblos "Enlazando Alternativas IV" (14-18 de mayo), más 100 organizaciones han elaborado colectivamente un material de difusión, con la colaboración del periódico DIAGONAL, recogiendo opiniones, análisis e información sobre las iniciativas que están en marcha y sobre las formas de colaborar y participar en ellas.

Se puede descargar el material en los siguientes enlaces:




sábado, 6 de marzo de 2010

El patio de mi casa NO es particular

...unas gotitas de lucidez para desenmascarar los falsos dogmas sobre la migración ...

“¡Recibimos una avalancha de inmigrantes!”
“¡Aquí no hay café para todos!”
“ ¡ Nos quitan los puestos de trabajo!”
“¡ La culpa de todo la tiene la gente de fuera!”
“¡Yo no soy racista, pero…!”
“Llegan los últimos y les tratan mejor que a nosotros!”

Día tras Día, como una fina lluvia, van calando en nuestras mentes afirmaciones, percepciones y sentencias en relación a la llegada de personas de otros países

Una lluvia que alimentan los medios de comunicación y los discursos políticos.

Así se van pabricando opiniones, valoraciones, que presentan a los migrantes como una amenaza para nuestra sociedad del bienestar. Toda esa atmósfera de recelos que respiramos ofrece luego la legitimidad para fabricar leyes que nos hacen retroceder en derechos, generando dolor y exclusión.

Apostar por la construcción de una sociedad de acogida implica, en primer lugar, mirar la realidad de la migración con unos ojos limpios y descontaminados.

"El patio de mi casa NO es particular" pretende aportar unas gotitas de lucidez para desenmascarar los falsos dogmas sobre la migración

La serie está organizada en 5 capítulos, cada uno de ellos ofrece un recorrido a tra- vés de opiniones de expertos, testimonios de migrantes y agentes sociales.

Está concebida para utilizarse como herramienta de difusión radiofónica o multimedia y también como recurso didáctico en reuniones grupales de formación y sensibilización.

El tratamiento es ágil, pedagógico, con dramatizaciones, música y recursos radiofónicos que dinamizan las explicaciones y los datos.

Producido por la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid y Cáritas Española en el marco del Convenio de Codesarrollo Ecuador-España y financiado por AECID

Libretos: Rafael Cuesta, Francisco Aperador, Susana Albarrán, Carlo Cascione

Grabación: Carlo Cascione, Susana Albarrán, Fernando García, Rafael Cuesta, César Gutiérrez, José Ramón Planelles

Edición: Rafael Cuesta

Llocución: Beatriz López y Rafael Cuesta

Voces y dramatizaciones: Fernando García, Lola Cuesta, Mariano Sánchez, Marcela Pesantez, César Gutiérrez, Patricia Martínez, Myriam Trujillo y Myriam Ayuso

Agradecimientos: “Proyecto Koluté - Cáritas Dio- cesana de Mallorca”; Radio Enlace; Radio Vallekas; Onda Merlín Comunitaria


jueves, 11 de febrero de 2010

Libro Blanco sobre el Diálogo Intercultural “Vivir juntos con igual dignidad"


El Movimiento Contra la Intolerancia nos ha hecho llegar su publicación Cuadernos de Análisis nº 37, dedicado al "Diálogo Intercultural y Derechos Humanos. Libro Blanco del Consejo de Europa". Copiamos aquí algunos textos (si te interesa el documento completo, pincha encima del título):

En el apogeo del “Estado-nación” en Europa, entre 1870 y 1945 aproximadamente, prevalecía la idea de que las personas que vivían dentro de las fronteras de un Estado debían asimilarse al modelo de vida predominante en el mismo, que servía de base para la socialización de las generaciones siguientes – en particular, a través de rituales nacionales, algunas veces nacionalistas. Sin embargo, en los últimos siglos, Europa ha vivido otras experiencias más positivas, por ejemplo, durante determinados períodos de la historia de Europa Central y Oriental, que nos ayudan a comprender el modo en que las diferentes culturas y religiones coexistían en la tolerancia y el respeto mutuos.

En lo que se convirtió en la parte occidental de la Europa dividida tras la guerra, la experiencia de la inmigración se asoció con un nuevo concepto del orden social, conocido como multiculturalismo. Este modelo preconizaba el reconocimiento político de lo que se percibía como un sistema de valores diferente (el de las comunidades minoritarias) al mismo nivel que el de la mayoría “de acogida”. Aunque el multiculturalismo se alejaba radicalmente del asimilacionismo, compartía con frecuencia la misma concepción esquemática de una sociedad estancada en una oposición entre mayoría y minoría; sólo difería del asimilacionismo en que defendía más bien la separación de la minoría que su asimilación a la mayoría.

La Declaración de Opatija (2003) rechazó este paradigma. Al definir la “diversidad cultural”, afirma que este principio no puede aplicarse exclusivamente en términos de “mayoría” o “minoría”, ya que este esquema pone de relieve las culturas y las comunidades, y las clasifica y estigmatiza de manera sistemática, hasta el punto de que el comportamiento social y los estereotipos culturales se asocian con la situación respectiva de los diferentes grupos. Las identidades que coinciden en determinados aspectos no son contradictorias; por el contrario, constituyen puntos fuertes y ponen de relieve posibles puntos de convergencia.

A pesar de las buenas intenciones que le impulsaron, muchos consideran en la actualidad que el multiculturalismo ha favorecido la segregación de las comunidades y la incomprensión mutua, y que ha contribuido al debilitamiento de los derechos de las personas – en particular, de las mujeres – dentro de las comunidades minoritarias percibidas como actores colectivos. Es preciso reconocer que la diversidad cultural de las sociedades actuales es un hecho empírico. Sin embargo, durante la consulta celebrada, los Estados interrogados señalaron en repetidas ocasiones que el multiculturalismo ya no era una política que gozaba de su beneplácito.

Ninguno de estos modelos, ni la asimilación ni el multiculturalismo, se aplica íntegramente en ningún Estado. Algunos de sus elementos se combinan con el nuevo paradigma interculturalista, que integra los mejores principios de ambos modelos. De la asimilación, adopta la prioridad que se concede a la persona, y del multiculturalismo, el reconocimiento de la diversidadcultural. Añade un nuevo elemento, esencial para la integración y la cohesión social: el diálogo, sobre la base de una igual dignidad y de valores comunes.

[...]

En el “Libro Blanco sobre el Diálogo Intercultural” se sostiene, en nombre de los gobiernos de los 47 Estados miembros del Consejo de Europa, que nuestro futuro común depende de nuestra capacidad para proteger e impulsar el respeto de los derechos humanos, tal y como están consagrados en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la democracia y el Estado de derecho, y para promover el entendimiento mutuo. Se defiende asimismo que el enfoque intercultural ofrece un modelo con visión de futuro para gestionar la diversidad cultural.

El diálogo intercultural tiene una importante función que desempeñar a este respecto. Por una parte, nos permite evitar las divisiones étnicas, religiosas, lingüísticas y culturales. Por otra, nos permite avanzar juntos y reconocer nuestras diferentes identidades de manera constructiva y democrática conforme a valores universales comunes.

Por diálogo intercultural se entiende un proceso que abarca el intercambio abierto y respetuoso de opiniones entre personas y grupos con diferentes tradiciones y orígenes étnicos, culturales, religiosos y lingüísticos, en un espíritu de entendimiento y respeto mutuos. La libertad y la capacidad para expresarse, pero también la voluntad y la facultad de escuchar las opiniones de los demás, son elementos indispensables. El diálogo intercultural contribuye a la integración política, social, cultural y económica, así como a la cohesión de sociedades culturalmente diversas. Fomenta la igualdad, la dignidad humana y el sentimiento de unos objetivos comunes. Tiene por objeto facilitar la comprensión de las diversas prácticas y visiones del mundo; reforzar la cooperación y la participación (o la libertad de tomar decisiones); permitir a las personas desarrollarse y transformarse, además de promover la tolerancia y el respeto por los demás.

Vamos a poner un ejemplo extraído del propio Libro Blanco. Se trata de la Igualdad de género como una de las condiciones del diálogo intercultural:

La lucha contra la desigualdad de género no debería dar lugar a estereotipos insidiosos. Es preciso subrayar que es injustificado establecer una relación entre “comunidades minoritarias” y “desigualdad de género”, como si todo fuera perfecto en la comunidad “de acogida” y todo lo que está relacionado con las minorías y las personas que practican ciertas religiones planteara un problema. Si la experiencia de las mujeres coincide en parte de una comunidad a otra, esto es precisamente porque ninguna comunidad tiene el monopolio de la igualdad o la desigualdad de género.

La igualdad entre las mujeres y los hombres confiere una dimensión positiva al diálogo intercultural. La complejidad de la identidad individual permite solidaridades que son inconcebibles desde una perspectiva comunitaria y estereotipada. El hecho de que la desigualdad de género sea una cuestión transversal significa que los proyectos interculturales en los que participan las mujeres pertenecientes tanto a una “minoría” como a la mayoría “de acogida” pueden basarse en experiencias comunes.
Y para acabar nuestra pequeña crónica sobre este tema tan apasionante, vamos a ilustrarnos un poquito, a través de la expresión artística, con un pueblo y una cultura a la que apenas conocemos de forma estereotipada a través de las películas. Los tuareg. En este caso, los tuareg del norte de Malí, que hace unos poco años llegaron a un acuerdo de convivencia con el gobierno de ese país. En África también pueden ponernos ejemplos de diálogo intercultural.




Tinariwen (en tamazight: los desiertos) es un grupo musical tuareg de Malí. Los miembros principales son Ibrahim ag Alhabib (Abraybone) y Alhousseini ag Abdoulahi (Abdallah), ambos cantautores y guitarristas, y la cantante Mina wallet Oumar.El grupo se presentó por primera vez en 1982, en un festival en Argel, con el nombre de Taghreft Tinariwen, que luego abreviarían en Tinariwen. Durante la rebelión tuareg de los años 1990, sus canciones eran un mensaje de esperanza y una llamada a la resistencia, y tuvieron una gran difusión en casetes.

Con la firma, en Malí, del Pacto National de 1992 y el regreso de la paz, Tinariwen actúa en varios festivales. El líder del grupo desde 1993 a 1999 fue Mohamed ag Ansar (Manny) que, en la actualidad, es el director del Festival del Desierto.