viernes, 14 de diciembre de 2012
“Estamos en una situación de emergencia ciudadana”
Los bancos de alimentos son entidades solidarias de la propia sociedad, “no lo paga la gente con sus impuestos, se paga con iniciativas de la sociedad”, explica Gustavo García, director de la Casa de Amparo y del Albergue Municipal de Zaragoza.
Los servicios sociales o los bancos de alimentos “están desbordados”. Y es que, se ha multiplicado por cinco la demanda. Ahora,” el hambre es literal”, casi un 16% de los españoles acuden a los servicios sociales.
El país podía evitarlo. ”De Guindos o Rajoy hablan del pánico de los mercados”, pero “pánico, nerviosismo e inquietud es lo que pasan las familias que no saben qué hacer para llegar a fin de mes”, comenta Gustavo.
“Estamos en una situación de emergencia ciudadana”. Según el INE, 35.000 familias “no van a poder encender la calefacción porque no tienen dinero”. “El hambre hoy no es metafórico, es literal”.
Ha cambiado el perfil y la actitud del ciudadano. Y es que, “cualquier ciudadano puede estar en los servicios sociales. Gente que no está acostumbrada, que piensa que eso son para pobres y ellos no son pobres”.
sábado, 30 de junio de 2012
La Diputación Provincial de Ciudad Real dedicará 2 millones a ayudas de emergencia social
viernes, 29 de junio de 2012
Colapso en los Servicios Sociales de Madrid: 5.000 peticiones de ayuda al día
'Las ayudas llegan de la Comunidad; el problema es la gestión de los municipios'
Hay ayuntamientos con listas de espera de hasta dos meses para ser atendido
De seguir así, un 60% de los solicitantes de ayuda directa no la conseguirán
Los trabajadores sociales manejan datos de recortes 'entre el 25% y 45%'
Actualmente, hay un trabajador social por cada 14.500 habitantes
Las ayudas de Renta Mínima han aumentado en la comunidad;
Las de emergencia se han mantenido 'sobre el papel'

Se declaran al borde del colapso. Son más de 5.000 peticiones de ayuda al día las que reciben. Hombres, mujeres, familias enteras... la situación de pobreza, exclusión y desempleo actual "es insostenible y requiere de medidas urgentes". Municipios con lista de espera de hasta dos meses para ser atendido por su trabajador social es sólo un ejemplo del desbordamiento que denuncian desde el Colegio Oficial de este sector.
Reconocen que se les va de las manos y por ello centralizan sus esfuerzos. La manzana de la discordia son las ayudas de emergencia. Así como las de Renta Mínima han aumentado, este tipo de ayudas se han mantenido, "al menos en el papel", matizan. De seguir así, un 60% de los solicitantes de esta ayuda no la conseguirán, "sea cual sea la situación que expongan", explican en su informe.
Y es que la bofetada de la realidad les muestra como esos presupuestos sí se han visto reducidos en muchos casos. ¿El problema? "la gestión en los ayuntamientos". Explican que las ayudas parten de la comunidad y que luego son ellos (los consistorios) los que se encargan de gestionarlas. Aunque no todos los casos son iguales. Apuntan directamente al consistorio madrileño.
"Según datos del propio ayuntamiento de Madrid se ha producido una reducción del 5% en esta partida con respecto a este tipo de ayudas en concreto". Además, encuentran diferencias palpables entre lo presupuestado y sus cuentas internas. Los trabajadores sociales manejan datos de recortes en los presupuestos de este año que varían, dependiendo del distrito, "de entre el 25% y 45%".
No hay criterios homogéneos en la comunidad, según residas en uno u otro municipio hay diferentes formas de acceso, tiempo y procedimientos para su concesión. Denuncian "recortes en los presupuestos que no siguen ninguna lógica", sino que dependen de la "voluntad política de su municipio", y hablan de "desigualdad y la falta de transparencia".
No obstante, son conscientes de la situación, de los límites, pero apuntan a una normativa "totalmente inadaptada" a la crisis. "La actual puede impedir que una familia deje de recibir una ayuda de emergencia por no haber pagado el Impuesto de Bienes Inmuebles".
Aseguran que las políticas sociales que se están llevando a cabo se olvidan "del principio de justicia y responsabilidad constitucional". Y en este punto, remarcan la situación de las personas que están en una situación de irregularidad en nuestro país. Indefensos. Más allá de normativas y números están las personas. Las historias que les queman día a día y no pueden atender.
No olvidan la falta de personal, lo complica todo aún más. "No se cubren bajas, ni excedencias, ni jubilaciones". Estiman que actualmente hay un trabajador por cada 14.500 habitantes. Para ellos, "el ideal es uno por 3.000 habitantes". En estos momentos, toda una utopía. Sin embargo, se muestran confiados en poder "modificar las estrategias y políticas sociales que apuesten por la garantía de los derechos sociales". Por el momento, habrá que esperar.
PETICIONES DEL COLEGIO OFICIAL DE TRABAJADORES SOCIALES
- Ampliación de las partidas presupuestarias dedicadas a ayudas económicas directas a las familias.
-Modificar el marco legislativo para poder reglamentar las ayudas económicas a familias con normativas adaptadas a los tiempos.
-Agilizar los procesos y plazos de gestión de estas ayudas.
- Que los inmigrantes irregulares accedan a estas ayudas.
- Que los tres niveles de la administración: central, autonómica y local se comprometan a fortalecimiento de los servicios sociales.
- Ampliación del ratio de atención hasta conseguir llegar a un trabajador social por cada 3.000 habitantes
viernes, 25 de mayo de 2012
intervención que el Centro de Servicios Sociales de la comarca de la Ribagorza (Huesca) mantuvo durante el incendio de Castanesa
El reto de hacer visible el Sistema Público de Servicios Sociales
Atendieron también a los efectivos desplazados para enfrentarse al incendio, les llevaron agua y comida, les procuraron alojamiento.
El núcleo principal y más cercano al incendio Las Paules corría riesgo de tener que ser evacuado. Tenían contabilizada y localizada a la población, tenían previsto su alojamiento en caso de necesidad, tenían previstas las vías de evacuación y los mecanismos para hacerlo y por si fuera poco organizaron una actividad lúdica con niños (una excursión a la localidad a la que hubieran tenido que ser evacuados en caso de necesidad) para alejarlos de la tensión y facilitar la posible evacuación.
El dispositivo estaba protocolizado y a los dos días de acabarse hicieron una evaluación en la que detectaron los fallos y preveyeron su corrección para posibles nuevas emergencias.
Las compañeras estuvieron al pie del cañón todo el tiempo que fue necesario, sin dormir, a disposición de los ciudadanos de la comarca.
Cuando oía todo esto me quedé sencillamente impresionado. Es un ejemplo de organización, de iniciativa (el protocolo lo habían preparado por iniciativa propia, se lo habían propuesto ellas a la comarca y esta había aceptado). Disponen de un teléfono 24 horas y 365 días para urgencias y emergencias y desde el atienden todo tipo de situaciones.
Y sin embargo esto es algo que me sorprende incluso a mi que estoy en el ajo. Nuestros conciudadanos desconocen que son los servicios sociales los que asumen el mando del grupo de acción social en una emergencia y que empezamos a tener muchas compañeras y compañeros muy preparados para hacer frente a estas situaciones (y a otras obviamente) En Aragón, al menos, el Colegio está más que implicado en la tarea, ofrece cursos de formación y organiza a las compañeras.
Estos casos suelen ser muy valorados por la sociedad pero en este caso no somos visibles. Se ve a los bomberos, a los forestales, a los soldados profesionales, a la guardia civil, pero no se ve a los servicios sociales.
Sirva esta entrada como homenaje a toda la gente que estáis al pie del cañón con estas y otras situaciones, yo al fin y al cabo estoy en un despacho. Pero sirva también de reflexión para pensar sobre cómo dar a conocer toda nuestra riqueza a nuestra sociedad, cómo sacarle provecho, como hacer imagen de sistema y de profesión.
Tenemos que avanzar en contacto con los medios de comunicación, en escritura profesional de la experiencia y en búsqueda de herramientas de identificación del sistema unificadas que haga que cuando hacemos cosas (especialmente las que más valora la sociedad) se nos vea y reconozca.
viernes, 30 de diciembre de 2011
COLOR-CALOR-LORCA
viernes, 21 de mayo de 2010
INTERSOCE: Primeras jornadas de intervención social y trabajo social en situaciones de crisis, emergencias y catástrofes

Las distintas circunstancias de emergencia: inundación, agresión, violación, accidente, derrumbamiento, incendio, abandono, atentado, etc, resultan ser vivencias de peligro, daño, pérdida o amenaza para las diferentes personas implicadas y afectadas directa o indirectamente.
domingo, 7 de marzo de 2010
En Concepción (Chile) el terremoto saca lo mejor y lo peor de la gente

miércoles, 17 de febrero de 2010
Ayuda Humanitaria y Cooperación al Desarrollo

Aurelio.Lascorz@uclm.es
sábado, 6 de febrero de 2010
Desnudo en Haití

Un joven trastornado pasea desnudo por Puerto Príncipe, un símbolo inconsciente de la indefensión del país tras el terremoto
FRANCISCO PEREGIL (ENVIADO ESPECIAL) - Puerto Príncipe - 05/02/2010
Pasea siempre solo, desnudo, sin rumbo. De vez en cuando se detiene, mira al frente, bosteza, se rasca el costado y continúa su camino con los brazos caídos. Si un coche pasa demasiado cerca, se recoge unos centímetros en la acera y sigue andando. Lo echan de un sitio y se va a otro. Sin protestar. A las seis de la mañana se le puede ver en cualquier calle. El frío le hace abrazarse a sí mismo entre la gente que carga con sacos de arroz y bidones de agua en la cabeza. No mira a nadie y nadie le mira. ¿Quién está más trastornado? ¿El chico desnudo o la sociedad que ni siquiera repara en él, que no tiene resortes para acogerlo en ningún lado como cualquier ser humano se merece? ¿Quién vive más enajenado?
El chaval desnudo se ha convertido en un símbolo inconsciente de la indefensión de Haití. Una indefensión que ya era patente, igual que su desnudez, antes del terremoto. Con cada autobús, cada coche o cada moto que sortea, cada peatón que se cruza, cada tienda de móviles, el joven va desnudando las grandes palabras de este siglo: ayuda humanitaria, cooperación, solidaridad internacional, reconstrucción.
Desnuda también a sus compatriotas, ricos y pobres. Después del 12 de enero hay bajo sus pies más cristales, escombros y alambres, pero su historia ya era así antes de la catástrofe. En el centro de Puerto Príncipe, muy cerca del Palacio Presidencial, desde toda la vida, algunos "locos" se pasean en cueros sin que nadie haga nada por ellos.
Son pocos, pero son. Las ruinas del terremoto sólo ha puesto el decorado idóneo detrás de ellos. La estampa podría servir para que un publicista avispado idee un anuncio en el que ensalce la fuerza, la independencia y la libertad de la juventud ante cualquier situación.
Tendría mucho éxito en cualquier sitio, menos en Haití.
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Desnudo/Haiti/elpepuint/20100205elpepuint_19/Tes
Una música intensa que desafía todas las atrocidades sufridas por el país caribeño desde que los esclavos se rebelaron con éxito hace más de dos siglos. Hijos de la diáspora haitiana son Wyclef Jean , Beethova Obas o Mlissa Laveaux.
lunes, 25 de enero de 2010
El oficio de la solidaridad
La profesionalización de las ONG ha mejorado la eficacia de la ayuda - España se vuelca con los desastres, pero está lejos de Europa en donaciones regulares.
Una ciudad -Puerto Príncipe- y con ella todo un país -Haití- se ha venido abajo. De inmediato, en los hogares del primer mundo se ha disparado el efecto CNN televisivo: la angustia momentánea por el dolor ajeno, la necesidad imperiosa, pero lamentablemente pasajera, de mitigar el sufrimiento de miles de damnificados y el ansia por estar allí en medio del desastre.
Una ciudad -Puerto Príncipe- y con ella todo un país -Haití- se ha venido abajo. De inmediato, en los hogares del primer mundo se ha disparado el efecto CNN televisivo: la angustia momentánea por el dolor ajeno, la necesidad imperiosa, pero lamentablemente pasajera, de mitigar el sufrimiento de miles de damnificados y el ansia por estar allí en medio del desastre. Este torrente de solidaridad se ha traducido en España -12 días después del terremoto- en 30 millones de euros de donaciones a ONG para el desarrollo, una cantidad nada despreciable que equivale a la deuda externa que mantiene Haití con España.
Se trata de una ayuda imprescindible pero de emergencia humanitaria pues una vez superado el efecto CNN y después de las primeras semanas y meses de primeros auxilios quedará todavía un largo, cuantioso y costoso trabajo de reconstrucción del país más pobre del hemisferio norte. Y a esta titánica tarea deberán enfrentarse las ONG y una comunidad internacional con grandes déficit a sus espaldas por sus históricos compromisos incumplidos. Un dato a modo de ejemplo: en abril de 2009 se celebró la cumbre de donantes para Haití. El Gobierno de René Préval solicitó 4.000 millones para educación, sanidad e infraestructuras. Se le concedieron apenas 400 millones, y buena parte de ellos no fueron ni reembolsados.
¿Cómo se vehiculan estas millonarias donaciones en los países afectados? ¿Son eficaces estos donativos? ¿Existe un control exhaustivo sobre el destino y una evaluación permanente de los objetivos y ejecución de los proyectos que llevan a cabo las ONG y el Gobierno español?
Las ONG españolas manejaron en 2007 -últimos datos auditados- casi 2.000 millones de euros, el 86% de los cuales se destinaron a proyectos al desarrollo e intervención humanitaria de urgencia. El resto, a gastos de administración y captación de recursos, según el informe de la Coordinadora Estatal de ONGD. Lo que manejan está lejos de lo que podrían alcanzar, porque sólo el 15% de la población española aporta regularmente donativos a estas organizaciones, frente al 35% o 40% en países como Francia, Reino Unido u Holanda.
La Fundación Lealtad, que cada año audita a más de un centenar de ONG de forma voluntaria, ha acreditado una sustancial mejora en los principios de transparencia y buenas prácticas de estas organizaciones. Todas obtienen porcentajes superiores al 90% en los doce principios analizados: transparencia y pluralidad en la financiación, planificación y seguimiento de sus actividades, composición de los órganos de gobierno o rendimiento público de sus cuentas. "La transparencia es clave para suscitar la confianza de la sociedad y esencial para mejorar la gestión interna", se sostiene en su informe. Y su directora, Patricia de Roda, precisa: "Catástrofes de esta envergadura [como la de Haití] suponen nuevos retos en la gestión de los millones de euros donados, su evaluación y posterior rendición de cuentas".
Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de Esade y quizá uno de los sabios españoles en cooperación al desarrollo, y Eduardo Sánchez, presidente de la Coordinadora de ONGD, coinciden en aplaudir el nivel de exigencia de las organizaciones españolas, similar a los estándares europeos, con un manejo "escrupuloso" de los fondos y transparencia "exquisita" en la gestión y rendición de cuentas. Carreras comenta, por ejemplo, que las ONG que no puedan invertir todo el conjunto de la ayuda en Haití deberán pedir permiso a los donantes para destinarlo a otros proyectos. Porque todo este dinero tiene carácter finalista.
No obstante, todavía persisten algunas lagunas donde no se alcanzan el 100% del cumplimiento deseado. Así, sólo el 82% de las ONGD tienen diseñados sus planes estratégicos, porcentaje que baja al 74% respeto a las que realizan un seguimiento sobre el cumplimiento de sus objetivos. Y aunque estas cifras son elevadas "la ayuda llega cuando existen unos envíos logísticos con protocolos estandarizados y controlados", precisa Francesc Cortada, director de cooperación internacional de Intermon-Oxfam. Esta ONG, al igual que el resto de las principales, dispone de planes de actuación para casos de catástrofes en todos los países donde actúa y, sobre todo, la implicación de personal local. "En una emergencia humanitaria lo último que puedes hacer es improvisar".
Para que la ayuda llegue a buen puerto, la coordinación de los diferentes actores sobre el terreno supone un elemento primordial. Y el conocimiento del país receptor influye de forma sustancial. De ahí que las ONG con experiencia en Haití hayan vehiculado la ayuda con un notable alto. Lo que ha fallado en Haití ha sido el colapso de Naciones Unidas, el organismo encargado de esta coordinación in situ, lo que ha favorecido que los militares estadounidenses, no sin ciertas críticas de ONG y también locales, hayan asumido este papel. "La respuesta corre el peligro de caer en la militarización; se ha de implicar a la sociedad civil en la toma de decisiones. Y no me imagino a los militares estructurando a la sociedad civil e implicándola en esta ayuda", se queja Carreras. Pero con un "Estado débil" como Haití, esta coordinación e implicación de la autoridad local, se hace muy difícil, recuerda Sánchez.
La coordinación de actores en escenarios de emergencia y la eficacia de la ayuda han mejorado notablemente en la última década, cuando las ONG fueron conscientes de dos necesidades: especializarse en sus proyectos y profesionalizar a sus equipos. "Antes, las ONG eran muy buenas en cooperación al desarrollo pero ninguna, salvo Médicos Sin Fronteras, tenía experiencia en catástrofes humanitarias. Ahora se han especializado en sus objetivos y han profesionalizado a la gente, lo que ha mejorado la respuesta", comenta Carreras.
Pero la profesionalización, apunta Cortada, no debe estar exenta de valores y compromiso "porque detrás debe haber una actitud vital". "Las personas incapaces de entender la realidad y la cultura de un país no sirven para este oficio. Hay que elegir personas competentes, pero con mucha competencia emocional. Hacen falta personas maduras, que maduren todavía más en cada crisis humanitaria, pero que tampoco se vuelvan insensibles", agrega Carreras. Y encontrar activistas de este perfil es complicado.
Sin embargo, episodios en 2007 como los de Intervida y Anesvad, implicados en casos de corrupción y manejo irregular de dinero, afectaron a la credibilidad de las ONG porque, como sostiene Ignasi Carreras, "el fallo fue que sus líderes no eran honestos. Y lo imprescindible en una organización de este tipo es ser honesto". Y recuerda un viejo dicho popular: "Hace mucho más ruido un árbol que cae que otros cien que crecen". Ese año, 2007, las aportaciones puntuales para emergencia bajaron hasta los 321.000 euros.
Frente a esta transparencia y buen gobierno de las ONG, la ayuda oficial al desarrollo del Gobierno español no alcanza los mismos estándares. Eso en 2007. Según un informe de Intermon-Oxfam, la ayuda española no cumplía ninguno de los doce criterios fijados por la OCDE en la declaración de París del Comité de Ayuda al Desarrollo. Si bien es cierto que, respecto a 2005, el salto ha sido cualitativo, España todavía suspende de forma clamorosa en su coordinación y fijación de procedimientos comunes con el resto de actores implicados, Estados, ONG y organismos multilaterales; en la participación de los gobiernos locales en la ejecución de esta ayuda, y en la adecuación de los fondos con las necesidades reales del país receptor. Según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, el último examen -sin publicar- de la OCDE deja en mejor posición a España.
En este sentido, el Plan Director de Cooperación 2009-2012 es todo un ejemplo de inusual autocrítica por parte de la Administración pública y enumera uno por uno los déficits de la cooperación española. El documento empieza a dar sus frutos y, por ejemplo, en 2009, el Consejo de Cooperación, dependiente de la Secretaría de Estado, se reunió, algo inaudito, en siete ocasiones "El Plan Director ha supuesto un punto de inflexión sobre cómo abordar estas ayudas", sostienen desde el ministerio. Por ejemplo, los microcréditos -"de escasa eficacia"- se han sustituido por alianzas estratégicas con las ONG con convenios de cuatro años, se han elaborado marcos de asociación imprescindibles para fomentar la colaboración de los países receptores y se empieza a aplicar la denominada "coordinación delegada" con otros países de la UE. Un punto que la actual presidencia española quiere acentuar este semestre.
Consejos para dar un donativo:
- Experiencia. Asegúrese de que la ONG beneficiaria tiene experiencia en situaciones de emergencia y/o dispone de estructura en el país que ha sufrido la catástrofe.
- Concreción. Decida qué actividad desea apoyar: atención sanitaria, provisión de agua y alimentos, saneamientos, etcétera. Cada ONG está especializada en una cobertura.
- Cuenta bancaria. Compruebe que la ONG ha abierto la cuenta bancaria expresamente para la emergencia humanitaria. No realice ninguna transferencia a nombre de la persona que solicita la ayuda.
- Finalista. Las donaciones para catástrofes humanitarias tienen carácter finalista y la ONG no puede destinarlas para otros fines. Si la organización recauda más fondos de los que puede invertir, debe pedirle autorización o comunicarle el nuevo destino del dinero recabado.
- Seguimiento. La ONG receptora del donativo debe informar sobre el destino de estos fondos, el importe total recogido y las actividades realizadas, bien en la página web o en los boletines que publique.
Eficacia antes que heroísmo
Dos eventos ilustran el debate sobre la utilidad de las ONG: la oleada de solidaridad con Haití y el secuestro de los tres cooperantes catalanes que cruzaban el Magreb cargados con ayuda humanitaria. El cautiverio en Mauritania, que va a cumplir dos meses, es un carísimo precio por combinar lo solidario y las (comprensibles, legítimas) ganas de aventura. Quizás no era lo más eficaz enviar la ayuda en una caravana que sigue los pasos del rally Dakar, desplazado a América precisamente por la inseguridad. En Haití, las ONG más prestigiosas y las agencias internacionales se han visto desbordadas con la llegada masiva de ayuda que eran incapaces de repartir en un país en ruinas, y en el que se puso a prueba la relación entre la ayuda civil y la militar.

