Un pequeño número de países provoca un aumento de las ejecuciones en el mundo. 778 ejecuciones en 22 países.
"A pesar de que
existe una tendencia clara hacia su abolición en todo el mundo, no podemos
cerrar los ojos ante el hecho de que siguen siendo muchos los países que
continúan manteniendo la pena capital y muchas las personas ejecutadas cada
año."(Amnistía Internacional, 2014)
Informe condenas a muerte y ejecuciones 2013 (acceso al documento) |
De esta manera, empieza
el Informe Anual sobre la pena de muerte que Amnistía
Internacional emite de todas las cifras, noticias y sucesos del año
2013. En 2013 fueron ejecutadas un total de 778 personas -100 más que
el año pasado- en 22 países diferentes, uno más que el año anterior.
Amnistía recoge otros
datos que muestran que todavía queda un largo camino por recorrer hacia la
abolición de la pena de muerte en el mundo.
Los seis países que más
ejecutan: China, Irán, Irak, Arabia Saudí y Estados Unidos.
Entre los métodos de ejecución
utilizados en 2013 figuraron:
- decapitación,
- electrocución,
- fusilamiento,
- horca
- inyección letal.
Se llevaron a cabo ejecuciones
públicas en Arabia Saudí, Corea del Norte, Irán y Somalia.
Se imponía la pena de muerte por
diversos delitos no mortales, como el robo, los delitos de drogas y
económicos y actos que no deberían ser en absoluto delito, como el
"adulterio" y la "blasfemia". Muchos países utilizan la
imprecisa denominación de "delitos políticos" para condenar a muerte
a disidentes o presuntos disidentes.
La pena de muerte es
discriminatoria y a menudo se utiliza de forma desproporcionada
contra las personas económicamente desfavorecidas, las minorías y los miembros
de comunidades raciales, étnicas o religiosas.
La pena de muerte se
impone y se lleva a cabo arbitrariamente. El intento de los
Estados de escoger los delitos "más abyectos" y a los
"peores" delincuentes de entre los miles de asesinatos perpetrados
cada año es fuente irremediable de fallos inevitables. Mientras la justicia
humana siga sin ser infalible, nunca podrá eliminarse el riesgo de ejecutar a
una persona inocente.
La pena de muerte no es
disuasoria. Ninguno de los estudios realizados ha podido nunca
encontrar pruebas convincentes que demuestren que la pena capital tiene un
mayor poder disuasorio frente al crimen que otros castigos.
DATOS Y CIFRAS
En 2013, al menos 778 personas
fueron ejecutadas en 22 países (uno de cada diez). China ejecutó a
más personas que el resto de los países del mundo juntos, aunque se desconoce
la verdadera magnitud del uso de la pena de muerte allí, pues los datos al
respecto se consideran secreto de Estado.
Hubo un acusado aumento de las
ejecuciones en Irán e Irak. Irak ejecutó al menos a 169 personas,
lo que supuso un aumento del 30 por ciento con respecto a 2012 (129). En Irán
al menos 369 ejecuciones (335 ejecuciones más).
Arabia Saudí (79) y Estados Unidos (39)
se situaron en los puestos cuarto y quinto, seguidos de Somalia (34) en el
sexto. Excluida China, se tuvo noticia de al menos 778 ejecuciones en
2013, frente a las 682 de 2012.
En 2013 se registraron al menos 1.925
condenas de muerte en 57 países, más que en 2012 (al menos 1.722 condenas
de muerte en 58 países). Al final de 2013 había al menos 23.392 personas
condenadas a muerte.
En 2013 hubo ejecuciones en cuatro
países que llevaban mucho tiempo sin utilizar la pena de
muerte: Indonesia (primera ejecución en cuatro
años), Kuwait (primera ejecución en seis
años), Nigeria (primera ejecución en siete años)
y Vietnam (primeras ejecuciones en 18 meses).
Un total de 140 países de todo
el mundo, más de las dos terceras partes, son abolicionistas en su
legislación o en la práctica.
Tres países que habían ejecutado en 2012
no llevaron a cabo ninguna ejecución en 2013: Emiratos Árabes Unidos,
Gambia y Pakistán.
EJECUCIÓN DE MENORES
“No se impondrá la pena capital
(...) por delitos cometidos por menores de 18 años de edad.” (Convención sobre los Derechos del Niño
de la ONU)
La pena capital contra menores está
prohibida en el derecho internacional pero todavía un reducido grupo de países
la mantiene. Cuando se habla de menores, se entiende menores de 18 años en el
momento de cometer presuntamente el delito.
En 2013, al menos tres personas
fueron ejecutadas en Arabia Saudí por delitos presuntamente cometidos
siendo menores de 18 años, y es posible que también se dieran casos así
en Irán y Yemen. Y es muy preocupante que en Irán,
Maldivas, Nigeria, Pakistán y Yemen hubiera personas condenadas
a muerte por delitos presuntamente cometidos siendo menores de edad.
POR REGIONES
Oriente Medio y el Norte de África
En Irak
se produjo un acusado aumento de las ejecuciones por tercer año
consecutivo. Al menos 169 personas fueron ejecutadas, lo que supuso un aumento
de casi un tercio con respecto al año anterior. La gran mayoría habían sido
declaradas culpables en aplicación de imprecisas leyes antiterroristas.
En Irán,
las autoridades reconocieron oficialmente en 2013 al menos 369 ejecuciones.
Según fuentes fidedignas, se llevaron a cabo en secreto centenares más, por lo
que la cifra total fue de más de 700.
Arabia Saudí continuó ejecutando con la misma intensidad que en
años anteriores y llevó a cabo al menos 79 ejecuciones en 2013. Por primera vez
en tres años, Arabia Saudí ejecutó a tres personas que eran menores de edad en
el momento de su presunto delito, lo que constituye una violación del derecho
internacional.
Arabia Saudí, Irak e Irán fueron
responsables del al menos el 80 por ciento de las ejecuciones llevadas a cabo
en el mundo, excluida China.
Aunque limitadas, hubo también novedades
positivas en la región. Por primera vez en tres años no se ejecutó a nadie en
Emiratos Árabes Unidos, y en Yemen se redujeron las ejecuciones por segundo año
consecutivo.
África
En el África subsahariana sólo
ejecutaron cinco países: Botsuana,
Nigeria, Somalia, Sudán y Sudán del Sur. Nigeria, Somalia y Sudán fueron
responsables entre los tres de más del 90 por ciento de las ejecuciones de la
región. El número de ejecuciones registradas en Somalia, 6 en 2012, ascendió al
menos a 34 el año pasado.
En Nigeria fueron ahorcados cuatro hombres,
siendo sus ejecuciones las primeras llevadas a cabo en el país en siete años.
Previamente, el presidente Goodluck Jonathan había hecho declaraciones
dando luz verde a la reanudación de las ejecuciones en el país.
En toda la región, varios Estados, como
Benín, Ghana y Sierra Leona, tomaron medidas significativas para poner fin a la
pena de muerte, bien revisando la Constitución o presentando propuestas de
reforma del Código Penal para abolir la pena capital.
América
Estados Unidos fue una vez más el único país de América que llevó a
cabo ejecuciones, aunque 4 menos (39) que en 2012. El estado de Texas fue
responsable del 41 por ciento de todas las ejecuciones. Mientras tanto,
Maryland se convirtió en el décimo octavo estado que procedía a abolir la pena
capital. Varios Estados del Gran Caribe comunicaron que no había ninguna
persona condenada a muerte en ellos por primera vez desde que Amnistía
Internacional comenzó a llevar registros en 1980.
Asia
Vietnam e Indonesia reanudaron las ejecuciones el año pasado. Indonesia
utilizó la pena de muerte por primera vez en cuatro años: ejecutó a cinco
hombres en 2013, a dos de ellos por tráfico de drogas.
China continuó llevando a cabo mayor número de ejecuciones
que todo el resto del mundo, pero como la pena de muerte se trata como secreto
de estado es imposible conseguir datos sobre ella. Aunque limitadas, hubo
señales de progreso en el país, como la introducción de nuevas medidas
jurídicas de protección en los casos de pena de muerte y el anuncio por parte
del Tribunal Supremo del fin de la práctica de la extracción de órganos a
personas ejecutadas.
No se registró ninguna ejecución en
Singapur, donde se conmutó la pena a varias personas condenadas a muerte. La
subregión de Oceanía siguió siendo una zona prácticamente sin pena de muerte,
pese a las amenazas de Papúa Nueva Guinea de reanudar las ejecuciones.
Europa y Asia Central
Por primera vez desde 2009 no hubo
ninguna ejecución en la región de Europa y Asia Central. El único país aferrado
aún a la pena de muerte es Bielorrusia, pero no la aplicó a nadie en 2013.
LA LAPIDACIÓN: CERCA DE DESAPARECER.
LA LAPIDACIÓN: CERCA DE DESAPARECER.
Como en años
anteriores, no se tuvo noticia de ejecuciones judiciales llevadas a cabo por
lapidación, salvo
en algunos países, como Afganistán o Irán.
En Afganistán, en noviembre de 2013, el Ministerio
de Justicia y el Comité Ministerial de la Ley Islámica y Castigos Tradicionales
e Investigación de Delitos presentó al menos 26 propuestas de reforma del
Código Penal del país. Entre los cambios propuestos figuraba el
restablecimiento de penas que databan de la época de los talibanes y reflejaban
su interpretación de la ley islámica, como la muerte en público por lapidación
en caso de “adulterio” de personas casadas. A raíz de las críticas
internacionales, el presidente manifestó que el gobierno no apoyaba ya la
propuesta de reintroducir la lapidación como pena para los casos de adulterio.
Al finalizar el año, las propuestas estaban pendientes de examen en el
Parlamento.
En Irán, en enero de 2012, el Consejo de Guardianes aprobó un Código Penal revisado presentado por el Parlamento, pero que no entró en vigor durante el año. En 2012 se eliminaron referencias explícitas a la pena de lapidación (pero se reintrodujeron a principios de 2013). Según el borrador del Código, los jueces aún podían dictar condenas de lapidación en virtud, entre otras cosas, del artículo 167 de la Constitución de Irán, que ordena a los jueces que utilicen la ley islámica para dictar sentencia en los casos que no estén tipificados. El nuevo Código Penal seguiría permitiendo asimismo a los jueces decidir sobre los fundamentos de un caso basándose en el subjetivo “conocimiento del juez”, un elemento fundamental en la condena de Sakineh Mohammadi Ashtiani. Pese a que el ahorcamiento es el método más común en Irán, desde la Revolución Islámica de 1979, Amnistía Internacional ha documentado al menos 77 lapidaciones, aunque la cifra puede ser mayor, pues no se tienen datos desde 1979 a 1984.
Más información sobre la PENA DE MUERTE:
https://www.es.amnesty.org/temas/pena-de-muerte/
En Irán, en enero de 2012, el Consejo de Guardianes aprobó un Código Penal revisado presentado por el Parlamento, pero que no entró en vigor durante el año. En 2012 se eliminaron referencias explícitas a la pena de lapidación (pero se reintrodujeron a principios de 2013). Según el borrador del Código, los jueces aún podían dictar condenas de lapidación en virtud, entre otras cosas, del artículo 167 de la Constitución de Irán, que ordena a los jueces que utilicen la ley islámica para dictar sentencia en los casos que no estén tipificados. El nuevo Código Penal seguiría permitiendo asimismo a los jueces decidir sobre los fundamentos de un caso basándose en el subjetivo “conocimiento del juez”, un elemento fundamental en la condena de Sakineh Mohammadi Ashtiani. Pese a que el ahorcamiento es el método más común en Irán, desde la Revolución Islámica de 1979, Amnistía Internacional ha documentado al menos 77 lapidaciones, aunque la cifra puede ser mayor, pues no se tienen datos desde 1979 a 1984.
Más información sobre la PENA DE MUERTE:
https://www.es.amnesty.org/temas/pena-de-muerte/
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