viernes, 14 de mayo de 2010

Los ancianos inician su emancipación

El País, Carmen Morán, 13/05/2010

La transformación económica y social acaba con el tabú de los asilos - Los mayores quieren ante todo autonomía y, en caso de necesidad, se decantan cada vez más por la ayuda profesional


La generación de mujeres más generosa que ha tenido este país toca a su fin. Las que criaron a sus hijos y cuidaron de sus padres ancianos no va a repetirse. Se acabó. Pero todavía están ahí, pensionistas ya muchas de ellas, haciéndole al Estado un último favor: sus mayores morirán en casa, bien cuidados, a cambio de una magra paga con la que la Ley de Dependencia remunera años de dedicación y falta de vacaciones.

Porque si todas ellas, cuidadoras eternas, pidieran una plaza en un geriátrico para los octogenarios y nonagenarios a los que atienden, a ver de dónde iba a sacar la Administración tantas plazas de residencia como harían falta.

Y ahí no acaba su generosidad. Tienen un último gesto: que sus hijas no repitan los pasos que ellas dieron, que la generación que las sucede no tenga que cuidarlas a ellas a tiempo completo. Eso que todas resumen en la misma frase: "yo no quiero ser una carga para mis hijos". Y saben bien de qué están hablando, tanto que hasta los ayudan con los nietos para que no tengan que abandonar el mercado laboral.

La última encuesta del Ministerio de Sanidad y Política Social a los mayores de 65 años destapa un cambio social que se veía venir: la preferencia por los cuidados familiares cuando necesiten ayuda ha caído entre las mujeres 11 puntos porcentuales desde 1993, de un 75% a un 64%. Y más espectacular es todavía el salto, en la misma dirección, que dan los hombres: en 1993, un 84% de ellos quería que a la vejez los atendieran sus familiares más allegados, la mujer o los hijos. Ahora sólo lo dice un 63%. Ellos se resistían, pero la realidad se ha impuesto. Y son muchas las razones que contribuyen a ese cambio.

Han cambiado las familias, pero no sólo por la incorporación al mercado laboral de los hijos y las hijas. También los propios jubilados de hoy tienen ya un perfil distinto del que tuvieron sus padres. "Disponen de una pensión propia y eso les da cierta independencia económica", dice la profesora de Sociología de la Universidad Complutense Margarita Barañano. A ello hay que añadir que muchos de los que ahora están llegando a la edad de la jubilación no han vivido con sus hijos en la misma casa durante años, porque ellos salieron a estudiar, a trabajar. El modelo de familias agrupadas tal y como se le conocía se fue perdiendo. Volver a vivir con hijos, yernos y nueras bajo el mismo techo se hace más cuesta arriba. Cada uno tiene su independencia.

"Además, depender de los hijos no es convivir con ellos. Porque los hijos pueden ayudarles con dinero a pagar a alguien que les atienda en casa, por ejemplo, pero eso no significa que vivan juntos", afirma Barañano.

La vivienda en propiedad, muy común en España, es una ventaja de la que parten los jubilados. No tienen que pagar alquiler, por tanto, su pensión puede servirles para contratar a quien les cuide. Incluso para formalizar una de las llamadas hipotecas inversas y optar por una residencia. A pesar de ello, "el criterio primero a la hora de comprar una vivienda sigue siendo la cercanía a los familiares, eso permite que los abuelos ayuden con los nietos, pero también hacerse cargo de los padres, al menos cierta supervisión", dice Barañano.

Hubo un tiempo en que los ancianos huían de las residencias geriátricas como de la peste. La encuesta del Ministerio de Sanidad y Política Social muestra cómo ese rechazo es aún más marcado entre los más mayores, pasados los ochenta. Y tenían razón: muchos de los geriátricos que ellos conocieron eran entonces deprimentes instituciones donde morían los que no tenían a nadie que los cuidara. Asilos, caridad, abandono. Esos prejuicios se están deshaciendo. Las residencias ya no tienen ese aspecto sobrecogedor, y eso que muchas de ellas no cumplen aún los requisitos que marca la nueva Ley de Dependencia para poder subvencionar su ocupación de forma pública.

En contra de las ideas preestablecidas también ha jugado una gran partida la llegada de inmigrantes, que ha generalizado una imagen por las calles de pueblos y ciudades: el anciano acompañado en su paseo diario por alguien que llegó de Ecuador, Perú, Rumania. No son los hijos y no pasa nada. "En estos casos, las hijas, sobre todo, supervisan, o pueden cuidarlos a tiempo parcial, turnándose con el trabajador extranjero", dice la profesora Barañano. "Y además se han ido generalizando las ayudas públicas de los ayuntamientos. Todo ello les permite seguir en casa, algo que siempre prefieren".

Es cierto. Que los mayores prescindan de los cuidados de sus hijos no significa que quieran salir de su casa. El 87,3% de ellos prefieren vivir en la vivienda propia, aunque sea solos. "Ellos prefieren estar en su entorno hasta que se pueda. Allí están sus libros, sus recuerdos, incluso el vecindario, que siempre echa una mano. Ahora bien, quieren que les atiendan profesionales", asegura Luis Martín Pindado, presidente del Consejo Estatal de Personas Mayores.

"Los datos están, efectivamente, marcando una tendencia hacia el incremento de los servicios en detrimento de las ayudas familiares. La gente ha de conocer el valor y la calidad de los servicios que prestan los profesionales, los cuidadores de los centros de día, las residencias", afirma la directora del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), Purificación Causapié.

Antes de abandonar este capítulo de los prejuicios contra las ayudas profesionales, las residencias, hay que echar un vistazo al mundo rural, donde los cambios, como sucede siempre, van más lentos. Causapié señala que la preferencia por los servicios "está relacionada con el nivel cultural", pero cree que lo que ocurre en los pueblos, donde aún el 83% de los consultados se decanta por los cuidados de la familia, se debe a otras razones: "El mundo rural conserva lazos familiares más cercanos y fuertes y los entornos familiares son más amplios, incluida la relación que se tiene con los vecinos". ¿Quién no se acuerda de Volver, de Pedro Almodóvar, entre otras muchas?

Pero aún pesa mucho el qué dirán, incluso para admitir que un profesional va a entrar en casa durante unas horas para hacer limpieza, comida, o colaborar con la higiene del anciano. Aunque eso también se ha ido modificando.

¿Son de verdad razones económicas y culturales las que están operando entre los nuevos jubilados para cambiar sus preferencias por los cuidados o es más bien la asunción de una realidad social contra la que nada pueden hacer?

Gerardo Hernández, profesor de Sociología de la Familia y Gerontología Social en la Universidad de A Coruña, se decanta en parte por el "obligado te veas..."

"La esperanza de vida se ha alargado mucho y eso significa más años de dependencia y nuevas enfermedades a las que no siempre se puede hacer frente en familia. Además, antes había más hijos para repartirse esos cuidados. No es lo mismo cinco hijos para cuidar a dos mayores, que dos hijos para cuidar a cuatro ancianos. Si se trata de un alzhéimer, por ejemplo, se necesita una ayuda más profesionalizada. Por otro lado, los hijos ya tienen trabajos extradomésticos y no siempre en la misma ciudad o pueblo donde están los padres. Por mucho amor que se ponga siempre habría carencias. Por eso estamos reclamando residencias, centros de día, pisos tutelados. La realidad es la que obliga", concluye.

Y la generosidad, porque Delia Otero Díez, a sus 63 años, todavía cuida en casa a dos de sus cuatro hijos. Ya tienen 35 y 37 años, solteros. "Mamá los cuida, les hace la comida, lava, les plancha, ellos están bien aquí", dice entre risas. Otros dos ya se casaron. Bien podría pedirles que cuando ella no pueda valerse le devuelvan sólo la mitad de los años que les dedicó, pero no quiere. "Ellos, gracias a Dios, tienen trabajo y a mí no me gustaría dejarles esa carga. Yo prefiero irme a una residencia, así lo comentamos mi marido y yo con los amigos, que nos iremos todos a la misma y allí lo pasaremos bien", ríe. Luego reconoce que tampoco piensa mucho en ello todavía. No tiene tiempo. Tiene a su madre en casa, con 93 años, a la que "hay que hacerle todo". "Yo creo que si la hubiéramos llevado a una residencia ahora no la tendríamos aquí, porque es muy familiar. Y además, ella siente mucha pena por la gente que está en las residencias".

Delia, que vive en Mejorada del Campo (Madrid), cuidó de su suegra, inválida durante cinco años, por meses, "turnándose con las cuñadas". También llevaba a su suegro a diálisis. Y ya lleva 11 años al cargo de su madre. Recibe una paga de 387 euros al mes por la Ley de Dependencia.

Su mente no repara todavía en una Delia de 90 años, que quizá no pueda caminar, o a la que le lleven la comida a la boca, cucharada a cucharada, como hace ella con su madre. Eso todavía queda lejos. "Pero si aún estamos pensando en los hijos", se ríe. Y en los nietos. "A veces me los dejan, no mucho, eh, no abusan, no, pero cuando los tengo es la felicidad".

¿Y cómo anda ella de salud? "Bueno, mis huesos se resienten, un poquillo, pero bien".

Ella no quiere ser una carga para sus hijos, pero lo cierto es que, quizá, sus hijos no puedan con esa carga, porque la realidad se impone. Las amas de casa a tiempo completo son una figura a extinguir.

La crisis económica, quizá, está dando una tregua a los políticos, que no parecen entender el alud que se les viene encima. No hay mapas para construir residencias allá donde se necesitan y las guarderías y los geriátricos siguen siendo la gran asignatura pendiente. ¿Confían en que las mujeres podrán estirar aún más el Estado de bienestar que ellos no proporcionan?

No podrán. Pero la crisis está ralentizando las demandas. La mayoría de las ayudas que se conceden por Ley de Dependencia son prestaciones económicas para las cuidadoras, hasta un 57%, muy alejado del espíritu que preconizaba esta ley. Se pretendía con ella que muchas mujeres salieran al mercado laboral y los cuidados de ancianos quedaran en manos de profesionales, a domicilio o en residencias geriátricas. No está siendo así. Ana Lima, la presidenta del Consejo General de Trabajadores Sociales, cuenta un caso que sirve de ejemplo. "Hay una señora que pedía un servicio profesionalizado, pero una de sus cinco hijas se ha quedado en paro y han preferido que sea ella misma la que la cuide y tenga la prestación económica que da la ley", dice.

"La crisis está inclinando a la gente a pedir la prestación económica, por el paro, pero también porque te la dan con atrasos, desde que se cursó la solicitud, o desde que el usuario fue reconocido como dependiente, y eso supone un buen pellizco para una economía precaria", sostiene Lima. El gobierno anunció ayer que los pagos retroactivos se acabarán pronto.

Pero la crisis pasará y la demanda de residencias para los más ancianos y otros servicios intermedios para edades anteriores seguirán su curso. El número de plazas de residencia cubría en 2002 un 3,3% de la población mayor de 65 años. En 2009 aumentaron un poco, hasta un 4,31%. España es un país afortunadamente longevo y, como en otros países más avanzados en cobertura social, la gente demandará cada vez más servicios. No dependerá sólo de los hijos. La única diferencia, dicen los que trabajan en asuntos sociales, es que a unos les llevarán a la residencia los hijos y los otros irán en taxi. Pero las mujeres ya no estarán para prestar esos cuidados, ni siquiera estarán tan preparadas para ello como lo estuvieron sus madres, que a su vez lo aprendieron de las suyas.

"Las abuelas cuidan a sus nietos porque a través de sus hijas hacen lo que ellas no pudieron hacer, estudiar y trabajar fuera. Por eso tienen una mayor sensibilidad hacia ese problema. No es que no deban existir los cuidados familiares, pero deben ser sólo una pieza más del puzle", dice la catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III Constanza Tobío. Y prosigue: "Estas mujeres están ayudando a la sociedad a modernizarse cuidando nietos y aceptando, sin dramatismo, que a ellas no las cuidarán sus hijas. Esta es la generación que más ha dado y que menos está recibiendo. Es una generación de mujeres excepcionalmente generosa".


jueves, 13 de mayo de 2010

2ª Convocatoria Nivel B1 Idioma Extranjero. Curso 2009/10

En el siguiente enlace puedes acceder e inscribirte (hasta le 15 de mayo) a la convocatoria de pruebas para acreditar el nivel B1 en inglés o francés en la UCLM:

De conformidad con lo dispuesto en el apartado a) del Acuerdo de Consejo de Gobierno de fecha 2 de marzo de 2009, por el que se establecen los criterios y procedimientos para la acreditación del nivel B1 de un idioma extranjero en los estudios de Grado y en el Máster Universitario en Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas (en adelante Máster de Secundaria), la Universidad de Castilla-La Mancha celebrará el próximo día 28 de mayo una prueba de nivel dirigida a los estudiantes de esas titulaciones que no puedan acreditar la obtención del nivel B1 por cualquiera de los medios establecidos en el mencionado Acuerdo.


Prueba de aptitud

• Idiomas: Inglés y Francés (la UCLM analizará la posibilidad de realizar pruebas de otros idiomas en los próximos cursos académicos)

• Destinatarios: Estudiantes de Grado y del Máster de Secundaria. También podrán inscribirse los alumnos y ex-alumnos de otras titulaciones de la UCLM que deseen acreditar el nivel de idiomas que poseen.

• Inscripción: del 5 al 15 de mayo.

• Importe de la inscripción por convocatoria: 30 €.

• Fecha y hora de realización de las pruebas: 28 de mayo a las 10:00 h.
Revisión presencial de las pruebas (descargar archivo con las fechas): Inglés - Francés

• Lugares de celebración:

Albacete: Edificio Benjamín Palencia (Humanidades-Enfermería). Aulas 1.4 y 1.5
Ciudad Real: Edificio Politécnico (E.T.S de Ingenieros de Caminos / E.T.S. de Ingenieros Industriales). Aula -116 (sótano) y Aula – 117 (sótano).
Cuenca: Edificio Melchor Cano (Enfermería-Trabajo Social). Aulas 01 y 05-A
Toledo: Edificio 37 de la Fábrica de Armas. Aulas 09 y 010.

• Estructura de las pruebas:
1ª. Comprensión lectora y producción escrita (1 hora y 30 minutos)
2ª. Prueba de comprensión y producción oral (máximo de 15 minutos)

• Descargar criterios de evaluación: Inglés - Francés

• Publicación de resultados (consulta on-line): a partir del 4 de junio.

• Calificación: Apto - No apto (es necesario superar la prueba escrita y oral para obtener el Apto). No se guardan calificaciones parciales para las siguientes convocatorias.

• Más información sobre el tipo de prueba: Modelo de examen escrito: Inglés – Francés.

miércoles, 12 de mayo de 2010

EL “RECORTE” O LA DEUDA ACUMULADA DE LA DEPENDENCIA

POSICIONAMIENTO DE LA ASOCIACIÓN DE DIRECTORAS Y GERENTES DE SERVICIOS SOCIALESsobre las medidas de ahorro del gasto público anunciadas por el presidente del Gobierno en la comparecencia de 12 de mayo de 2010

Con relación a las medidas anunciadas, en concreto a la que afecta al SAAD y que textualmente dice: “Suprimir, para los nuevos solicitantes, la retroactividad del pago de prestaciones por dependencia al día de presentación de la solicitud, estableciéndose, paralelamente, un plazo máximo de resolución de 6 meses, cuyo incumplimiento llevará aparejada retroactividad desde esa fecha.”

Consideramos:

PRIMERO.- Lamentamos que una de las medidas más significativas de este plan de ahorro del gasto, se centre en un Sistema de protección social tan básico y tan escasamente desarrollado, como el de la atención a la dependencia, existiendo otros ámbitos del gasto público en los que podría haberse generado en mayor medida y con menor afectación a personas y situaciones que tanto necesitan un apoyo del conjunto de la sociedad.

SEGUNDO.- Lamentamos, así mismo, que la reducción del déficit público se base exclusivamente en medidas de ahorro, sin contemplar el incremento de ingresos mediante medidas como una reforma fiscal con mayor progresividad, reimplantación del impuesto sobre el patrimonio, lucha más decidida contra el fraude fiscal, etc

TERCERO.- En relación con la medida específica que hace referencia a la eliminación de la retroactividad en el pago de las prestaciones económicas del Sistema de Atención a la Dependencia, consideramos:

a) Que aún cuando la medida se aplicará a nuevos solicitantes, afecta también a las personas que siguen a la espera de Valoración o PIA, debido -en muchas ocasiones- a la actitud de desidia de sus CCAA de residencia, ya que lamentablemente el plazo de 5 años para el pago de retroactividad hace que las Comunidades Autónomas que han gestionado la Ley de manera perversa incumpliendo los plazos -las que acumulan en el “limbo de la Dependencia” un número importante de personas dependientes-, sean las que se van a beneficiar de esta medida, que provocará que más de la mitad de los dependientes que tienen reconocido el derecho habrán muerto cuando se pague la retroactividad. Esto más que un ahorro, es una deuda acumulada que genera un malestar social que recorta un derecho subjetivo aprobado por Ley.

b) Por otra parte, esta medida no afecta al contenido de los derechos a atención de las personas en situación de dependencia ni al calendario de aplicación de la Ley, y puede tener también algún efecto positivo:

- En primer lugar, puede suponer una mayor agilidad del Sistema de Atención a la Dependencia, ya que las CCAA que no resuelvan el expediente en el plazo de 6 meses (como ya se había acordado) tendrán que asumir el pago con carácter retroactivo a que hubiera lugar (hasta ahora disponían de 1 año de moratoria para disponer de ingresos gubernamentales por cada dependiente reconocido).

- En segundo lugar, y esto es muy importante, puede favorecer el desarrollo de servicios y la consiguiente creación de empleo, al suponer un freno a la elección de prestaciones económicas (que ahora son el 57 % del total de beneficiarios del Sistema), al desaparecer la posibilidad de recibir importantes cantidades acumuladas por retroactividad por parte de los dependientes y sus familiares, que favorecía la elección de estas prestaciones económicas frente a los servicios.

No obstante habrá que estar a lo que definitivamente se apruebe por parte del Consejo de Ministros en el anunciado Decreto-Ley para la próxima semana, y en todo caso, la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales permanecerá vigilante para evitar que la aplicación de las medidas de ahorro público (de todas las administraciones) puedan afectar al conjunto del Sistema de Servicios Sociales en los diferentes territorios autonómicos.

La Asociación ya se ha pronunciado repetidas veces sobre la oportunidad de inversión (gasto productivo) que suponen los Servicios Sociales en España. El conjunto de medidas de contención del gasto público propuestas, lamentablemente no va acompañado de otras posibles que se han sugerido (Reforma fiscal hacia una mayor progresividad, reimplantación del impuesto sobre el patrimonio, lucha más decidida contra el fraude fiscal, etc...) para sanear la economía española y se pone el énfasis en la reducción del gasto pero no supone un incremento de los ingresos, por lo que se traspasan "líneas rojas" del recorte en protección social.

De producirse recortes en materia de Servicios Sociales, (efecto rebote en las Comunidades Autónomas y en las Entidades Locales), serán objeto de contundente denuncia por nuestra parte.

Para más información: José Manuel Ramírez Navarro. Presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. Telef. 650383764


lunes, 10 de mayo de 2010

Acto de graduación de la XIX Promoción de alumnos de la Escuela Universitaria de Trabajo Social de Cuenca

El paraninfo del Campus Universitario de Cuenca acogió ayer el acto de graduación de la XIX Promoción de Alumnos de la Escuela Universitaria de Trabajo Social de Cuenca, que estuvo apadrinada por el alto funcionario y precursor de la Declaración de Cuenca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, Federico Mayor Zaragoza.

El centenar de alumnos que se despedían de las aulas universitarias estuvieron arropados por cerca de 700 personas entre familiares, profesores y amigos, que quisieron compartir este importante día con los egresados.

La directora de la Escuela Universitaria de Trabajo Social, Elisa Larrañaga, estuvo acompañada además de por Mayor Zaragoza por el director académico del Campus, Javier de León, y los subdirectores de la Escuela Margarita Pardo y Manuel Jesús Madonado.

Durante el emotivo y solemne actos los alumnos tuvieron la oportunidad de recordar anécdotas y de intercambiar algunos de sus planes de futuro y de inmersión en el mercado laboral.

Larrañaga incidió en el éxito que ha supuesto la ampliación del porcentaje de alumnos mayores de 25 años en la titulación. “Ésta es la segunda promoción en la que ampliamos el número de alumnos de más de 25 años que suponen el 10 por ciento de toda la matrícula y están muy motivados y tiran de los otros”, recalcó la directora.

Para Larrañaga las principales características delos alumnos es que son muy participativos y muy persuasivos y explicó que buena prueba de este carácter es el nombre de su padrino.

Participativos y emprendedores

“Son alumnos muy emprendedores y realizan ellos mismos proyectos de integración que presentan ante las instituciones. La verdad es que las perspectivas son buenas y en los datos que tenemos de egresados los datos son positivos”, señaló Larrañaga.

La mirada de la Escuela está ahora puesta en el próximo curso ya que está prevista la implantación de forma simultáneamente del título de grado y del curso de adaptación para los alumnos que quieran pasar de diplomado a grado.


“Tenemos que ser miembros activos”

“Hasta hace unas décadas los ciudadanos éramos solamente espectadores, testigos de lo que pasaba pero ahora tenemos que ser miembros activos de la sociedad y llevar la voz cantante”, explicó Federico Mayor Zaragoza, que consideró que la situación de crisis actual va a hacer que cambie el sistema. “Estamos en un momento muy bonito porque podemos cambiar el curso de los acontecimientos para beneficio de las generaciones venideras”, recalcó Mayor Zaragoza que se mostró muy contento de visitar la ciudad de Cuenca, a la que ayudó a situarse entre las joyas del mundo.


El Día de Cuenca, 9 de mayo de 2010, Mamen Eslava Montagudo

COMERCIOS Y EMPRESAS SOCIALES PARA SACAR A LAS SEISCIENTAS (ALBACETE) DE LA POBREZA


sábado, 8 de mayo de 2010

¿PÚBLICO/PRIVADO? AFRONTANDO UN FALSO DILEMA

El siguiente texto es una ampliación de la conferencia impartida el pasado lunes por Esperanza Linares en la Escuela Universitaria de Trabajo Social de Cuenca. En este texto se desgranan argumentos a favor de una gestión compartida de los servicios sociales entre las administraciones públicas y la iniciativa social.

a) La garantía de derechos, responsabilidad pública.

· Estado Social de Derecho: “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas... y facilitar la participación de los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social” (C.E., Art. 9.2).

· Al Estado le corresponde “velar por la igualdad de todos ante la Ley y por la función pública de la riqueza” (CE, arts. arts. 31 y 128). Por tanto, debe establecer:

- Mecanismos compensatorios, que corrijan las desigualdades entre CC.AA. (como el mencionado Plan Concertado)

- Políticas de solidaridad, con elementos de discriminación positiva para los grupos y personas con menos oportunidades


b) La gestión de los servicios, espacio compartido

· Las necesidades sociales son de todos y debe ser la sociedad en su conjunto (Administración, Sociedad civil y Mercado) quien dé respuesta, sin que nadie detente la exclusiva de la intervención. Sería muy empobrecedor que la Sociedad civil se inhibiera depositando toda la responsabilidad en el Estado; sería muy peligroso para las capas más débiles que se dejara la cobertura al Mercado, regido por la “ley del más fuerte”.

· Las iniciativas sociales cuyo objetivo sea cubrir, en parte o en todo, los derechos garantizados, deberían tener la consideración de servicio público, con las condiciones que vamos a ver a continuación.

· Los Sistemas públicos de Salud y Educación ofrecen un modelo de interrelación Estado-Sociedad civil que contiene los siguientes elementos (y que podría ser aplicable al de Servicios Sociales):

- aprovechamiento de recursos materiales, humanos, de infraestructura, de experiencia

- reconocimiento de que, bajo determinadas condiciones, esos servicios privados ya existentes pueden incorporarse al Sistema público, cubriendo una parte del mismo

- delimitar las condiciones de funcionamiento (criterios de admisión, niveles de calidad, ratios profesionales, rendición de cuentas...)

- a los Centros que voluntariamente acepten dichas condiciones, garantizar­les los medios necesarios para desarrollar el servicio, en condiciones de estabilidad y continuidad (mediante conciertos u otras fórmulas similares.


Es evidente que este enfoque, plantea una serie de retos y exigencias a la iniciativa social, tanto lucrativa como no lucrativa:

· No contribuir con su actividad a la reducción de los servicios públicos

· Aceptar la gestión de Centros y Servicios Públicos, o que cubren derechos básicos, sólo en condiciones pactadas y firmadas que garanticen la estabilidad y la continuidad de los mismos.

· Estar disponibles a las auditorias públicas, tanto sobre la gestión de los recursos como sobre las condiciones de calidad del servicio.

· Denunciar la creciente insolidaridad de las clases medias, afectadas por el “síndrome Nimby (Not in my back yeard)”: Servicios para desfavorecidos, sí, pero “no en mi patio”, o en mi vecindario.

· No amordazar la crítica legítima por temor a perder posiciones o recursos. Una crítica acompañada de propuestas en las que haya una implicación del que denuncia, no sólo es posible, sino deseable.

· Poner los recursos al servicio de las personas, no de las instituciones

· Utilizar la mayor flexibilidad de iniciativas para detectar nuevas necesidades y abrir caminos (en servicios, en modelos, en métodos...)

· Saberse desprender de los centros/servicios cuando ya no sean necesa­rios; no duplicar acciones; coordinación complementaria

· No reducir al voluntariado, ni a la iniciativa social en sí misma, al papel de “mano de obra barata” con que, en ocasiones, se contempla.

· No ceder a la presión de la “urgencia” para abrir servicios en condiciones precarias, o cuya provisionalidad se convierte en permanente.


Kalejira contra los Recortes Sociales en Bilbao

Con esta movilización se ha querido denunciar que en una coyuntura de crisis, cuando más necesarias son las ayudas sociales, el Gobierno Vasco ha decidido hacer un drástico recorte de las mismas. Así,

1. Sólo se percibirán como máximo de dos prestaciones sociales por vivienda.

2. Sólo se percibirán prestaciones sociales por un máximo de dos años para aquellas personas con empleos en precario.

3. Dejarán de tener validez los contratos de hospedaje/pupilaje.

4. Se establecen límites a la baja en la cuantía de las ayudas.

Es especialmente sangrante la situación de las personas con empleos en precario, el 35% de las familias perceptoras de las ayudas sociales. Así, las personas con un trabajo en precario verán que sólo pueden complementar sus bajos salarios durante 2 años y después se les suspenderá el cobro de la ayuda social a la que tuvieran derecho aunque sigan trabajando con contratos en precario y sueldos míseros.

Debemos recordar que a día de hoy…

• 138.000 personas se encuentran desempleadas, 1.000 más que hace un mes;
• 48.000 parados y paradas no cobran ningún tipo de prestación;
• 1.255 familias han desahuciadas durante el año 2009;
• 35.000 personas se alimentan gracias a la labor de Cáritas y el Banco de Alimentos. Las peticiones a estas instituciones han aumentado un 40% en el último año;
• 890.000 personas, según el propio Gobierno Vasco, reflejan algún tipo de precariedad y declara tener considerables dificultades para llegar a fin de mes.

Por todo ello, reclamamos una política social que amplíe los derechos sociales en lugar de recortarlos y llamamos al conjunto de la población a sensibilizarse y a movilizarse contra estos, y futuros recortes, ya que nos afectan a todas y todos, mujeres, personas mayores, jóvenes, personas trabajadoras o desempleadas, estudiantes, pensionistas, personas migrantes.

ARGILAN (Bilbao), ASAMBLEA DE PARAD@S DE BARAKALDO y SESTAO, ASAMBLEA DE AFECTAD@S (Bilbao), BERRI-OTXOAK (Barakaldo), DANOK LAN (Galdakao), ELKARTZEN, MUJERES DEL MUNDO, POSADA DE LOS ABRAZOS y SOS RACISMO

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