sábado, 18 de febrero de 2017

DESHEREDADOS. Los niños con menos recursos se han empobrecido cinco veces más durante la crisis que los más ricos

DESHEREDADOS

LOS NIÑOS CON MENOS RECURSOS SE HAN EMPOBRECIDO CINCO VECES MÁS DURANTE LA CRISIS QUE LOS MÁS RICOS

“Desheredados”, publicado por Save the Children este mes de febrero, ha sido elaborado con base en una serie de lecturas y entrevistas a personas expertas y, para la Parte II, a partir del análisis exhaustivo de datos oficiales y bibliografía dirigido por Lucas Gortázar y Carmen de Paz de la empresa KSNET - Knowledge Sharing Network S.L., con la colaboración de David Martinez de Lafuente y Loredana Stan. Además, se han incorporado a este informe el discurso, las demandas y los argumentos de los más de 130 niños y niñas que han participado en dinámicas de investigación acción participativa en las que han reflexionado sobre la desigualdad y la pobreza. Ellos y ellas, participantes en nuestros programas de acción social, no han sido meros objetos de investigación sino investigadores de Save the Children


España es uno de los países de la UE con más desigualdad: el 20% más rico por sus ingresos gana siete veces más que el 20% más pobre, mientras que la media comunitaria es de 5,2 veces. 
En la Unión Europea, solo Lituania, Rumanía, Bulgaria, Letonia y Estonia tienen índices de desigualdad superiores a España. 
Los menores de edad son el colectivo más golpeado por la desigualdad, según ha puesto de manifiesto la ONG Save the Children, en el informe "Desheredados. Desigualdad infantil, igualdad de oportunidades y políticas públicas en España y que ha sido presentado este martes día 14 de febrero.

El documento desgrana, en cifras, cómo se ha intensificado la desigualdad infantil de 2008 a 2015. Mientras que en los peores años de la crisis la renta de la infancia que contaba con más recursos se redujo en un 6,5%, la de los niños y niñas del 20% más pobre de la población lo hizo en un 32,1%. Esto significa que los menores con menos recursos se han empobrecido cinco veces más durante la crisis que los niños más ricos.

Prácticamente 2,5 millones de niños y niñas viven en España por debajo del umbral de la pobreza. De ellos, 1.388.474 vivían en pobreza severa en 2015, según datos oficiales. Además, entre 2008 y 2015, el número de menores en situación de pobreza severa aumentó en 424.000.
             
El informe plasma también que la desigualdad en España recae más en los menores que en los adultos. Tomando como referencia el índice Gini, donde 0 es una situación de perfecta igualdad y 100 el máximo de desigualdad, la población total española se sitúa en un índice de 34,6 puntos, mientras que el índice Gini para la infancia es de 37,1 puntos. Por otro lado, mientras que la tasa de pobreza severa entre la población total en España es del 11,2%, entre los niños y niñas es del 16,7%.
La pobreza se hereda en una sociedad desigual
Save the Children puntualiza que la herencia económica y social de los padres condiciona el éxito de los niños en una sociedad desigual. "En España, un niño que nace en un hogar pobre está condenado de por vida a serlo. El Estado pone zancadillas a los que peor están. Ni las políticas públicas de protección social ni el sistema fiscal están diseñados para reducir la desigualdad y acabar con la pobreza", denuncia Andrés Conde, director general de esta organización.
La riqueza y la pobreza se heredan, hoy en día, aún más, y las expectativas para los niños y niñas que se encuentran en peores condiciones no son nada halagüeñas: el informe estima que el 80% de los niños y niñas que están hoy en situación de pobreza pueden convertirse en adultos empobrecidos.
Por otra parte, el documento de Save the Children resalta que el sistema fiscal en España "no es suficientemente progresivo" para redistribuir la riqueza, ya que el 20% más pobre de la población dedica un 28,21% de sus ingresos a impuestos, solo el 10% más rico paga más, mientras que el resto de la población pagan proporcionalmente menos.
Cinco factores ligados a la desigualdad infantil
Esta organización vincula directamente la desigualdad en la infancia con cinco dimensiones: empleo, protección social, vivienda, educación y salud.
En el primero de los casos, el empleo de los progenitores juega un papel fundamental en el desarrollo de niñas y niños, ya que es la principal fuente de ingresos, sobre todo en familias con rentas bajas, vulnerables además al desempleo y la precarización. Según Save the Children, el porcentaje de menores que vive en hogares con todos sus miembros en paro ha aumentado desde 2008 hasta alcanzar el 11,8% (800.000 niños y niñas) en 2015. La mitad de los niños más pobres viven en hogares que destinan más del 40% de sus recursos a los gastos del hogar.

-En segundo lugar, el estudio resalta que la protección a la infancia en España "no está muy desarrollada y no redistribuye la riqueza entre la infancia con más recursos y la empobrecida". Entre otros motivos, destaca la poca inversión destinada a la protección social, así como la poca cobertura de las prestaciones.

En este sentido, Save the Children denuncia que el sistema español de prestaciones familiares deja fuera a 1,6 millones de niños y niñas que viven por debajo del umbral de la pobreza y que no tienen acceso a la prestación por hijo a cargo. Además, en el caso de los menores que sí reciben prestaciones, "la cuantía es tan baja que casi ningún niño o niña sale de la pobreza". Por ejemplo, una familia con dos hijos y receptora de la prestación por hijo a cargo recibe en España 582 euros anuales (25 euros por hijo al mes), mientras que en Italia, con una renta media similar a la española, serían 3.099,96 euros.

El coste de la vivienda también es un factor ligado la desigualdad infantil. En España, la mitad de los niños más pobres viven en hogares que destinan más del 40% de sus recursos a los gastos del hogar, una situación denominada "sobrecarga de la vivienda". Dicha sobrecarga se da en un 14,2% de los hogares españoles frente al 10,7% de los hogares en Europa y ha aumentado significativamente para los más pobres, especialmente en aquellos hogares con menores a cargo, que han pasado de un 46% a un 52% entre 2006 y 2014. Esta coyuntura puede derivar en una cadena de impagos, cortes de suministro y desahucios, alertan desde Save the Children, que generan situaciones de estrés y ansiedad en las familias con hijos a cargo
Una educación en igualdad de condiciones permitiría reducir muchos otros condicionantes que dificultan la movilidad social. Sin embargo, el sistema educativo español no parece estar capacitado para compensar las desigualdades con las que niños y niñas llegan a la escuela y que siguen marcando su trayectoria educativa y vital. Entre aquellos que abandonan la escuela de forma prematura, prevalecen las y los jóvenes de familias más pobres.

Otro ámbito en el que la desigualdad tiene consecuencias en los niños es el de la salud. Las condiciones y hábitos de vida son peores en los menores más pobres. Por ejemplo, el 33% sufre obesidad infantil, frente al 23% de los niños más ricos. Esta enfermedad, así calificada por la Organización Mundial de la Salud, está directamente relacionada con el sedentarismo y la mala alimentación, factores más habituales en un niño con menos recursos.

Ante esta realidad, Save the Children pide a las administraciones públicas la puesta en marcha de políticas específicas dirigidas a la reducción de la desigualdad infantil. En este sentido, reclaman que se aumente la oferta de alquileres asequibles, así como el presupuesto en políticas de prevención y promoción de la salud infantil o que se proteja a los menores que viven en hogares con todos sus miembros en paro a través de una prestación por maternidad no contributiva.



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Resumen Ejecutivo
Informe copleto



sábado, 30 de julio de 2016

Discurso de los Estudiantes de la III Promoción de Grado en Trabajo Social de Cuenca 2012-2016


DISCURSO DE LOS ESTUDIANTES DE LA

III PROMOCIÓN DE GRADO EN TRABAJO SOCIAL

Cuenca, 4 de junio de 2016


SALUDO
Buenas tardes a todos y todas los presentes, Decana de la Facultad de Trabajo Social, Vicerrectora, Floren “nuestro Padrino”, profesorado, padres y madres, y familia en general en especial a todos y todas nuestros compañeros que hoy nos graduamos.

 Somos Raúl Arévalo y Mª Antonia Cuevas, y en nombre de todos nuestros compañeros os queremos dar las gracias por asistir al acto de clausura del curso 2012-2016 de la III Promoción de Grado en Trabajo Social, para nosotros y nosotras es un día muy especial y muy emotivo, y es por eso que hoy os queríamos reunir a todos vosotros aquí, graduarse significa alcanzar un objetivo, completar los requisitos de un determinado plan de estudios. Por ello todas y todos nos tenemos que sentir satisfechos y felices en el día de hoy.

Antes de nada pedimos disculpas por nuestra falta de experiencia para hablar en público, ¡esto impone más que un examen con Ana Vázquez! Hemos escrito estas líneas algo nerviosos y agobiados entre apuntes, trabajos que entregar y exámenes… ¡Qué raro! ¿No? jeje. A nosotros que en ningún momento de toda nuestra carrera, nos ha pillado el toro. Pero ¡qué orgullo!, me siento verdaderamente orgullosa y feliz de estar aquí, en este magnífico evento de reconocimiento a estos compañeros, que hoy están tan guapas y guapos, que después de tanto esfuerzo, por fin serán ya graduados.

Hoy este acto marca el fin de uno de los caminos más importantes que hemos tenido la mayoría de nosotros y nosotras, y en este final compartimos todos una alegría especial, una alegría por haber conseguido una meta personal que nos propusimos hace cuatro años.

SER TRABAJADORES SOCIALES
En la actualidad hay muchas personas que están pasando muchos momentos difíciles, nosotros sabemos que mientras haya pobreza y exclusión social no hay cabida para un desarrollo humano adecuado, la crisis en la que vivimos también supone un gran reto para nosotros, nos lleva a la búsqueda de nuevas soluciones a los problemas sociales. Tenemos que seguir formándonos, investigando, plantearnos nuevas metas…y porque no doctorándonos incluso, para tener más conocimientos y herramientas para desarrollar mejor nuestro trabajo.

Tenemos que estar presentes al cien por cien en nuestra sociedad, en nuestros barrios, en las calles, tenemos que estar presentes incluso en política, uhhh… Como diría Casas, para transformar el mundo tenemos que estar donde se toman las decisiones, y hacerlo desde los valores y principios del T.S que son hacer un mundo mejor, para que todas las personas vivan una vida digna.

Somos un grupo que hasta nos hemos hecho famosillos en televisión por criticar la beneficencia y la caridad y defender los derechos y el Estado de Bienestar.

Hoy se nos mezclan sentimientos de alegría por acabar esta etapa tan bonita de nuestras vidas y a la vez de tristeza por finalizarla y dejar en el camino a tantas personas que estos años han sido tan importantes para nosotros. Pero ahora nos toca ponernos el mono de trabajo porque los trabajadores sociales somos ahora más necesarios que nunca, nos toca luchar por la igualdad y la justicia social, sin olvidar que siempre tenemos que estar al lado de las personas más desfavorecidas.

EXPERIENCIA
Vamos a echar la vista atrás, todos, pensad hace cuatro años, como hemos cambiado en este tiempo, para muchos era la primera vez que salíamos de casa, otros alargaban su estancia en nuestra querida y fría cuenca y algunos cambiaban de provincia, pero todos estamos de acuerdo en algo, ¿Cómo fue el primer día? Muy nerviosos, porque aunque nuestros amigos nos explicaron cómo sería el primer día de Universidad, nada tiene que ver con la realidad.


Saludas tímidamente, sin hacer mucho ruido, y entras a esa gran clase, con las escaleras en el medio y las mesas a los lados, que grande es esto pensamos muchos. Te sientas en el primer asiento libre que ves y sacas tu libreta para apuntar todo lo que ahí se diga. Y de repente llegan una expedición de profesores para darte la bienvenida, que en este caso fueron Manu, Pilar, Marga… y comienzan a explicarte en que consiste el plan de estudios y cómo funciona la universidad, en realidad aunque ese día se te multiplican los ojos, los oídos y hasta el olfato si me apuras, en realidad solo estabas deseando que terminase esa clase para salir y hablar con tu madre, padre, amigas, amigos o simplemente con tus compañeros.

De ese día han pasado ya 4 años. Ese primer día de clase los nervios y tu sois un pack, estás solo y con mucha gente a la vez. Cuando salimos al que sería nuestro primer descanso de muchos, ahí empezaron los primeros intercambios de números. 
Pasaron las semanas y llegaron el resto de compañeras y compañeros, ahora sí, éramos más de 70, tan diferentes y tan iguales a la vez, empiezas a conocerlos y cada compañero nuevo que conoces te parece más alucinante, yo a mi madre le decía menuda mezcla….gente de todas las edades, desde una Supermadre luchadora de familia, un loco que hace monólogos e imita a Rajoy, unos más empollones o aplicados y otros sin embargo más desastres, otros que juegan al Baloncesto y ¡no veas cómo juegan…cuatro años campeones del Rector...! ¡Enhorabuena!, otros al fútbol, estos no ganaron nada los pobres jejeje, hasta un árbitro de los buenos tenemos, otros son más de teatro, otros de bailar flamenquito o encima de una barra, algunos más tímidos, otros más desviaos, todos raros pero todos muy muy majos.

Había gente de muchos lugares, unos venían de Albacete, otros de Valencia, otros de la Macha profunda profunda como Tomelloso, la Solana, Moral, Miguelturra, Ciudad Real o Pozueloooo; algunos con un acento raro que dicen que son de Cuenca, ¡copóooon! ¡achoo! un murciano, ¡ojú…! incluso una andaluza y ¡una maja de Madriz!



En el tercer año se “acoplaron” de buen rollo unas chicas súper majas y listillas de Educación Social, que como no, aportaron mucha vida y subieron más si cabe el listón del grupo.

 
Llegaron los primeros trabajos en grupo, los primeros jueves de salidas por Cuenca... en la Plaza España, La Calle, en el The Night… ¡¡¡que noches!!!, San Mateo, su SSanta, las fiestas del Campus, las primeras nevadas al salir de clase, la participación en huelgas protestando como auténticos revolucionarios….

Todo no fue de color de rosas; también hubo sufrimiento, muchos madrugones, clases más divertidas…otras un poco más duras, noches sufriendo por qué no nos daba tiempo entregar algún trabajo, días duros estudios, ante montones y montones de apuntes, exámenes y miles de trabajos, y el estrés que eso conlleva ¿no?

También llegaron las primeras decepciones, las primeras alegrías, alguno o alguna conoció a su amor para toda la vida o al que pensaba que iba a serlo y solo quedo en algo pasajero; algunos hemos viajado juntos hasta Punta Cana, Grecia y otros incluso a Ámsterdam. Miles de anécdotas y vivencias que podría estar contando aquí hasta mañana, que hemos vivido juntos como una piña.

Las primeras amistades se iban forjando, algunas que hoy perduran o que poco a poco se han ido apagando, pero eso no es lo importante, con lo que nos quedamos es con lo que cada uno hemos podido aportar al resto, y eso ha sido mucho.

Estos 4 años nos han servido para crecer, para madurar, para dudar de si esto era para nosotros, de fallar, de perderte, de encontrarte, pero sobretodo de enamorarnos más si cabe del Trabajo Social, nuestra futura profesión.

AGRADECIMIENTOS
De esto último han sido culpables los profesores o mejor dicho MAESTROS como me gusta a mí llamaros, así es que os queremos dar las gracias de corazón por la gran labor y dedicación que le ponéis a vuestro trabajo, a nosotros.

Gracias por darnos la libertad de poder hablar con vosotros sin ningún tapujo, por escucharnos en nuestros momentos más inaguantables, por aguantar nuestras voces, por dar la cara en tantísimas ocasiones por nuestro bienestar, por quitar las piedras del camino por mucho que pesaran y también, como no por levantar la mano en algún examen o alguna revisión, aunque alguno “es más duro de roer que un hueso…” ¿eh, Aurelio?

Gracias por bajarnos los pies a la tierra, por regañarnos y algunos no poco….con razón,  cuando lo merecíamos, porque de eso creednos que también aprendemos.

Gracias por colaborar en cualquier cosa que se nos ocurriese.

Gracias por enseñarnos a respetar esta profesión tanto como a nosotros mismos.

Gracias por hacernos reír aunque vuestros chistes en algunas ocasiones fuesen “MÁS MENOS” malos.

Gracias por entender esto como parte del proceso y hacernos sentir tan participes de esto.

Y sobre todo gracias por creer que podemos ser unos buenos profesionales del Trabajo Social, de todo podéis estar bien seguros que lo intentaremos.

Gracias por ser los mejores profes del mundo.

Por otro lado, como no gracias a vosotros FAMILIA, papás y mamás sobretodo,…. sin vosotros no estaríamos hoy aquí.

Gracias por vuestro esfuerzo, por vuestros madrugones para levantaros a trabajar.

Gracias por las llamadas a deshoras, gracias por soportarnos cuando nadie más lo hacía, por el alquiler del piso o el pago de la resi... que sabemos que no es barato.

Gracias por comprendernos cuando fallamos o suspendíamos algún examen jeje.

Gracias por los tupper.

Gracias por las visitas.

Gracias por acompañarnos hoy también, pero ojalá nosotros pudiéramos regalaros el mundo entero, por todo vuestro esfuerzo, por ponerlo todo a nuestro pies.

Un aplauso que se lo merecen. Por favor.

DESPEDIDA
En la vida las pequeñas decisiones se toman con la cabeza y las grandes con el corazón y elegimos una carrera que es totalmente vocacional como es el trabajo social, donde todas aquellas madrugadas estudiando han merecido la pena, todos esos nervios que se nos ponían en la barriga y a muchos nos hacían llorar como si del fin del mundo se tratará, con asignaturas que nos parecían imposibles de aprobar como Estadística -Chua Chua-, Fundamentos –puff- Psicología, Caso y Familia, Modelos Teóricos, Gestión, Planificación… entre otras, y ahora mirar donde estamos, algunos hasta con matrícula en Antropología –je je-, todo es momentáneo y todo pasa rápidamente, quizá nos arrepentiremos de que hasta esas sensaciones las tendríamos que haber disfrutado todavía más, asique más nos vale disfrutar a partir de ya, cada segundo que nos queda.

Por desgracia muchos de nosotros quedaremos en el olvido, otros

serán recordados, bien por su forma de ser o sus cualidades, pero lo importante es que a cada uno de nosotros el mundo nos necesita y el mundo necesita gente que ame lo que hace.

Nadie está aquí hoy por haberlo hecho por sí solo, el esfuerzo es nuestro, pero el privilegio de poder haber estudiado esta carrera la gran mayoría se lo debemos a nuestros padres, al gran profesorado y al gran compañerismo que habido …que si uno no llegaba, entre todos hacíamos lo posible por que llegará.

Y una última cosa: Si hemos llegado hasta aquí, es porque hace años atrás, en algún momento de nuestra vida, nuestra pequeña e inocente cabeza soñó en convertirnos en Trabajadores Sociales y lo hemos conseguido, ahora dejemos que nuestra bestia interior salga a curiosear en busca de nuevas aventuras y más sueños por cumplir. Nunca sabemos de lo que somos capaces hasta que lo intentamos, así que adelante, con mucha alegría y expectación como el primer día de clases, a emprender nuevos retos. Si se puede soñar, se puede lograr.

Ahora nos debemos ir…pero solo por un tiempo…por que pronto tendremos que volver, no por nada, sino, porque queda ¡el intrépido, el fantástico, el fabuloso y maravilloso TFG!

Cuando salgamos al mundo laboral, que seguro que casi todos conseguimos trabajar en esto, “esperemos", lucharemos por entregar lo mejor de nosotros mismos, por la dignidad y los derechos de las personas; tenemos que impulsar el cambió con nuestra profesión, ser la voz de los sin voz, responder a las necesidades de una sociedad que sufre los golpes de la pobreza y la falta de aplicación de los valores. No perdáis la “esencia” nunca, que allá por donde vayáis, trabajemos de esto o no, se tiene que ver, notar que somos especiales, tenemos unos super poderes que tenemos que usar allá donde vayamos, porque somos ni más ni menos que trabajadores sociales, en vuestras acciones y actos, vuestra forma de ser se os tiene que notar.

Poco más que añadir ya, lo único que me falta decir, aunque ya lo sabéis de sobra, pero no me resisto a repetirlo en voz alta una vez más: nos vamos a echar mucho de menos compañeros, aunque no sea un adiós para siempre, mucha suerte en todo, muchas gracias a todos y que ¡viva la promoción 2012-2016 de Trabajo Social!
 


¡Salid ahí fuera y hacer que os escuchen! Muchas Gracias y ¡Enhorabuena Graduados y Graduadas!

Ahora damos paso a nuestro compañero Francisco que nos va sorprender con algo… ¡un fuerte a plauso para él!

 
III PROMOCIÓN GRADO TRABAJO SOCIAL CUENCA (2012-2016)
 
 

Discurso de Floren Alfaro Simarro, Padrino de la III Promoción de Grado en Trabajo Social de Cuenca 2012-2016

 
DISCURSO DE FLOREN ALFARO SIMARRO, PADRINO DE LA III PROMOCIÓN DE GRADUADOS/AS EN TRABAJO SOCIAL POR LA UCLM

Cuenca, 4 de junio de 2016

 

Estimados, estimadas amigos y amigas, profesores y profesoras, familiares; y a los que hoy se gradúan, estimados y estimadas colegas profesionales; mis primeras palabras quiero que sean un GRACIAS con mayúsculas.

Gracias a las personas que en marzo y diciembre del año pasado me invitaron a dar sendas charlas en la Facultad de Trabajo Social en Cuenca.

Gracias a las y los alumnos que se acercaron a mi hace unos meses para proponerme ser el padrino de esta III Promoción de Graduadas y Graduados en Trabajo Social por la Universidad de Castilla-La Mancha.

Y de nuevo, gracias por permitirme vivir con vosotras y vosotros este momento tan emocionante, que a buen seguro no olvidaréis en toda vuestra vida, y no os quepa duda que yo tampoco.

Y es que uno no está acostumbrado a estas cosas.

¿Quién me iba a decir a mí, a un humilde Trabajador Social de un pueblo de la Manchuela Albaceteña, que un día como hoy iba a tener este enorme privilegio?

¿Quién me iba a decir a mí, que acabe la carrera allá por 1993 en la Universidad de Alicante, cuando no existían estas ceremonias, ni se vislumbraban lo más mínimo, que iba a vivir tan directamente una Graduación en Trabajo Social?

Pues sinceramente, nadie, ni yo mismo me lo creería. Pero como veis, las cosas aunque ni nos las imaginemos, pueden llegar.

Hoy es un día muy feliz para vuestros profesores y profesoras que ven como el conocimiento que os han transmitido echa a rodar autónomamente desde este preciso instante.

Y qué decir de vuestras familias, ahí orgullosas, viendo como su hijo, su hija, hermano, hermana, nieto, nieta, que en muchos de los casos parece que nació ayer, ha llegado a esta etapa transcendental de la vida.

Y esto de las familias, lo sé de buena tinta, ya que tengo la suerte de trabajar semanalmente codo con codo en los servicios sociales de atención primaria, con alguna madre que está por ahí sentada, emocionada, y orgullosa, y al mismo tiempo observando si me he vestido adecuadamente para este evento, como si de mi propia madre se tratara.

Y qué decir de vosotros y vosotras, con las expectativas puestas en vuestro inmediato futuro que empezáis a escribir esta misma tarde, si bien con una pequeña pausa, la de esta noche donde seguro que no pensáis divertiros nada de nada.

Yo lo primero que querría deciros es ENHORABUENA, porque os acabáis de graduar en la profesión más bonita del mundo.

No es una exageración, os lo digo yo que llevo ya en esto 22 años. No hay profesión más bonita que esta.

Una profesión que os permitirá transformar cosas, en las personas, en las familias, en los barrios, en los pueblos, y quien sabe…

Vuestro crecimiento como trabajadores y trabajadoras sociales, tendrá repercusión en todo lo que os rodea, ya que una buena práctica profesional vuestra, redundará en la mejoría del entorno en el que os movéis.

Sí, vale, hay otras profesiones con capacidad de trasformar pero, hacedme caso, como la nuestra NINGUNA.

Dejad que el Trabajo Social os cale muy adentro, que forme parte de vuestro ADN, que os transforme a vosotros y a vosotras mismas.

Os decía en diciembre pasado, cuando os di una charla en la Facultad, que teníamos que ser Trabajadores Sociales las 24 horas del día, y es verdad, se tiene que notar; empezando por nuestra casa, nuestro grupo de amigos, de vecinos, comunidad de la escalera, en el barrio. Sea en nuestro tiempo libre, en nuestra vida familiar , en la planificación de un viaje acampada, evento lúdico festivo donde estéis vosotros y vosotras, ha de notarse vuestro liderazgo permitiendo que todo fluya , que se lleguen a acuerdos de forma óptima, sin pasar por malos rollos, enfados, denuncias; y que al final las cosas salgan y salgan bien, gracias a que uno o una de los que estaban allí era un , una trabajadora social que ha sabido poner en marcha sus estrategias para que eso se lograse, y lo mejor de todo, sin que nadie lo haya notado.

A eso me refería, no se trata de que seáis trabajadores, trabajadoras sociales de 8 a 15, sino que lo seáis siempre y en todo momento.

Y yo me pregunto en voz alta ¿qué profesión es capaz de poder estar tan presente en nuestra vida cotidiana? Pues ninguna, salvo el Trabajo Social.

Probablemente, algunas, algunos de vosotros, curséis con posterioridad alguna carrera más. Eso siempre es positivo, pero hagáis lo que hagáis, anteponer siempre esta a las demás; y me explico…

Que alguien estudia derecho; pues luego que pueda decir orgullosa, soy una trabajadora social que luego también hice derecho.

Que alguien estudia psicología, pues lo mismo, soy un trabajador social que luego también me gradué en psicología.

O en otros ámbitos de la vida, como quien dice “He conquistado el Everest, y el K2, soy un, una trabajador, trabajadora social, al que se le da bien la escalada”.

Puede parecer broma estas cosas que digo, pero nada más lejos de la realidad. Hemos de ser los primeros en poner en valor nuestra profesión. Primero porque nos la creemos, la queremos y valoramos, y segundo porque ya vendrá quien la quiera menospreciar, y ahí es donde nos encontrará a nosotros y nosotras firmes, dando la cara.

El próximo lunes, después de las celebraciones de este fin de semana, estaréis cara a cara con la realidad, que no os asuste este reto, ni os dejéis llevar por negros augurios. Todo lo contrario, nuestra profesión es dinámica como la que más, pegada a la realidad cambiante como la que más y transformadora y con capacidad de transformarse como la que más.

Estos años vuestros profesores y profesoras os habrán mostrado que el trabajo social está presente en todos los ámbitos de la vida, más de lo que muchas veces nosotras y nosotros mismos somos capaces de imaginar.

El Trabajo social está presente en: atención primaria (ayuntamientos, barrios); en atención especializada (a personas mayores, a infancia y familia, mujer, personas con capacidades diferentes, personas sin hogar, atención y acogida refugiados y asilados…) y también lo encontramos en Sanidad, con toda su cantidad de centros y recursos, Educación, Justicia, empresas, servicios de vivienda, en el Tercer Sector, en la formación y el asesoramiento técnico, en el ejercicio libre de la profesión, montando vuestra propia empresa y, seguramente me he dejado muchísimos campos de esta lista en la que no he querido profundizar.

Es decir, no fijéis vuestra atención solo en los Servicios Sociales públicos, en la salida o no de oposiciones de la administración pública.

No os quedéis esperando a que una convocatoria venga a buscaros. NO.

Ser vosotros y vosotras mismas los que salgáis desde YA a comeros el mundo. Un mundo con muchos problemas, complejo, cambiante, con trabas. Un mundo en definitiva necesitado de mucho TRABAJO SOCIAL, por lo tanto necesitado de vosotros y vosotras.

El desánimo, la desazón, la rendición fácil, son peores enemigos que los problemas con los que profesionalmente tendréis que lidiar a diario. No les dejéis espacio en vuestras vidas, echadlos fuera, no tienen cabida. Eso de rendirse no vale, y menos en gente de vuestra edad, con vuestra energía.

Y ahí tenéis un papel fundamental las familias, si veis que flaquean, que se quedan paralizados, no lo permitáis. Y si es necesario, dadles un empujón, sin miedo a los tropiezos, a los fracasos. ¿Quién de aquí no se ha caído varias veces antes de aprender a montar bien en bici? Pues esto aunque más complejo, es lo mismo. Nadie encuentra el éxito el primer día, ni el primer mes, ni siquiera el primer año.

Pero recordar, sois trabajadores, trabajadoras sociales, y una dificultad, un problema en vuestro camino, es una inmejorable oportunidad para enfilarlo y resolverlo.

Cuando vine por primera vez en marzo de 2015, fue a contaros entre otras cosas la hermosa experiencia que vivimos en el Parlamento Europeo denunciando como la política de austeridad estaban afectando a los Derechos Humanos, y como desde la Marea Naranja estábamos desarrollando otra serie de acciones.

Posteriormente, en diciembre de 2015, me volvisteis a invitar en el marco de la Semana de los Derechos Humanos y Trabajo Social, os hablaba del trabajo social comprometido, donde os expliqué que para mí eso era una redundancia, pues el trabajo social ha de ser siempre comprometido.

Ahí en ese momento fue cuando un grupo de vosotros y vosotras os acercasteis al final de mi intervención para preguntarme si quería ser vuestro padrino.

 

Es este periodo de tiempo, apenas si 5 meses, casi sin buscarlo, pero empujado por las demandas de muchos y muchas colegas profesionales, he sido nombrado Presidente del Colegio de Trabajo Social de Castilla la Mancha. Sin duda todo un nuevo reto para mí y aquellos colegas que me acompañan en esta tarea. 

Os mentiría si os dijera que afronto esta nueva etapa sin miedos, sin inseguridades; pero por otro lado soy claro; las mismos consejos que os he dado a vosotras y vosotros me los aplico a mí mismo, todos, sin ninguna excepción.

Y como no, y es a lo que  voy, como presidente del Colegio de Trabajo Social de Castilla la Mancha pongo a este y a mí mismo a vuestro servicio.

Al igual que nuestra profesión, el Colegio somos todos y todas, y será lo que queramos que sea entre todos y todas. El Colegio quiere ser un facilitador, una plataforma de impulso, un altavoz de ideas, de investigaciones, un defensor de la profesión, un visibilizador de, como os he dicho antes, la profesión más bonita del mundo.

Pero todo esto, que no os quepa duda, no lo puedo hacer yo solo, no lo puede hacer la nueva Junta de Gobierno sola. Necesitamos de todos y todas las y los Trabajadores Sociales de esta tierra, y eso también os incumbe a vosotros como los colegas profesionales, los más nuevos y frescos que hay en Castilla la Mancha.

Estamos ansiosos de recibir vuestros proyectos, vuestras ideas, vuestras inquietudes, os lo digo en serio.

En esta profesión, nadie va a venir a sacarnos las castañas del fuego y la unión hace la fuerza.

Por eso esta tarde, una de las cosas que os quiero dar personalmente es un carnet de pre colegiación, que os permite una primera toma de contacto con el Colegio, para poder APORTAR y SUMAR.

Pero volvamos al principio.

¡Qué suerte tenéis! ¡Qué suerte vuestras familias! ¡Qué suerte esta tierra castellano manchega! , pues unas decenas de sus jóvenes han logrado formarse en algo tan apasionante como el Trabajo Social.

Desde esta misma tarde Castilla-La Mancha tiene un considerable número de vecinos y vecinas, preparados para hacer de esta tierra un sitio mejor, de luchar porque esta tierra disfrute de más y mejor bienestar, que sea un sitio más afable, cómodo para vivir, con recursos a disposición de las personas que peor lo están pasando en particular, y para toda la ciudadanía en general. Una tierra que nadie tenga que abandonar forzadamente; y ahí tenéis este importante papel, sois fundamentales.

 

Hasta ahora ha sido esta tierra, sus colegios, institutos, su universidad, y vuestras familias la que se han puesto a vuestro servicio para llegar hasta aquí. Evidentemente vuestras ganas y energía ha sido la gasolina para recorrer este camino. Ahora os toca devolver todo lo recibido, con vuestro trabajo, con vuestras ideas, con vuestros proyectos, con vuestras reivindicaciones, con vuestra presencia.

No esquivéis los problemas, no olvidéis nunca de donde venís, porque así tendréis los pies en la tierra, y nunca vacilareis en tomar la decisión correcta. Y otra cosa muy importante, nunca deis la espalda a los que vienen detrás de vosotros y vosotras. Nunca os deis por satisfechos con los conocimientos adquiridos, ya que el trabajar con la realidad social cambiante requiere continua formación y reciclaje.

Nunca os creáis en posesión de la verdad absoluta, porque el buscar el acuerdo y la negociación con quien no piensa como uno, siempre es más satisfactorio y efectivo.

Y nunca tengáis miedo a equivocaros, porque el mundo es de los que arriesgan.

Termino ya, no voy a volver a repetir las gracias que di al principio porque dichas han quedado.

Solo quiero terminar eso sí, con una cosa que ya he dicho con anterioridad.

¡Qué suerte tenéis! ¡Os acabáis de graduar en la profesión más bonita del mundo! ¡¡ENHORABUENA Y FELICIDADES!!