sábado, 12 de julio de 2014

NUEVA DEFINICIÓN GLOBAL DE TRABAJO SOCIAL. FITS. Melbourne (Australia) - Julio 2014

La Federación Internacional de Trabajo Social ha presentado la nueva definición de Trabajo Social a nivel internacional en la CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE TRABAJO SOCIAL, EDUCACIÓN Y DESARROLLO SOCIAL 2014, celebrada en Melbourne (Australia) del 9 al 12 de julio.

"El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar"
La definición se puede ampliar a nivel nacional y/o regional.
COMENTARIO
Deberes básicos
Los deberes básicos de la profesión del trabajo social incluyen facilitar el cambio social, el desarrollo social, la cohesión social, el fortalecimiento y la liberación de las personas.
El trabajo social es una profesión práctica y una disciplina académica que reconoce que los factores históricos, socioeconómicos, culturales, geográficos, políticos y personales interconectados sirven como oportunidades y/o barreras para el bienestar y el desarrollo humano.
Las barreras estructurales contribuyen a la perpetuación de las desigualdades, la discriminación, la explotación y la opresión. El desarrollo de la conciencia crítica a través de la reflexión sobre las fuentes estructurales de opresión y/o privilegio, basados en criterios tales como la raza, la clase, el idioma, la religión, el género, la discapacidad, la cultura y la orientación sexual,  y el desarrollo de estrategias de acción para abordar las barreras estructurales y personales son fundamentales para la práctica emancipadora donde los objetivos son el fortalecimiento y la liberación de las personas.
En solidaridad con los que están en situación desfavorecida, la profesión lucha por mitigar la pobreza, liberar a los vulnerables y oprimidos, y promover la inclusión y la cohesión social.
El deber de cambio social se basa en la premisa de que la intervención del trabajo social se lleva a cabo cuando en la situación actual, sea a nivel individual, familiar, grupal, comunitario o social, se considera que hay una necesidad de cambio y desarrollo. Es impulsado por la necesidad de cuestionar y cambiar las condiciones estructurales que contribuyen a la marginación, la exclusión social y la opresión. Las iniciativas de cambio social reconocen el lugar de la acción humana en el avance de los derechos humanos y la justicia económica, ambiental y social. La profesión está igualmente comprometida con el mantenimiento de la estabilidad social, siempre y cuando dicha estabilidad no sea utilizada para marginar, excluir u oprimir a un grupo particular de personas.
El desarrollo social es conceptualizado en el sentido de las estrategias de intervención, los estados finales deseados y en el marco de las políticas, este último, además en los marcos residuales e institucionales más populares. Se basa en las evaluaciones e intervenciones biopsicosociales y espirituales integrales que trascienden la división micro-macro, e incorporan múltiples niveles del sistema y la colaboración intersectorial e interprofesional, orientada al desarrollo sostenible. Se prioriza el desarrollo socioestructural y económico, y no suscribe a la creencia convencional de que el crecimiento económico es una condición indispensable para el desarrollo social.
Principios
Los principios generales del trabajo social son el respeto por el valor intrínseco y la dignidad de los seres humanos, no hacer daño, el respeto a la diversidad y la defensa de los derechos humanos y la justicia social.
La defensa y el apoyo a los derechos humanos y a la justicia social son la motivación y la justificación para el trabajo social. La profesión del trabajo social reconoce que los derechos humanos tienen que coexistir con la responsabilidad colectiva. La idea de la responsabilidad colectiva destaca la realidad de que los derechos humanos individuales sólo se pueden alcanzar en el día a día si las personas asumen la responsabilidad de los demás y el medio ambiente, y la importancia de crear relaciones reciprocas dentro de las comunidades. Por lo tanto, un aspecto importante del trabajo social es abogar por los derechos de las personas en todos los niveles, y facilitar los resultados para que las personas asuman la responsabilidad por el bienestar del otro, se den cuenta y respeten la interdependencia entre las personas y entre las personas y el medio ambiente.
El trabajo social abarca los derechos de primera, segunda y tercera generación. Los derechos de primera generación se refieren a los derechos civiles y políticos, como la libertad de expresión y de conciencia y la libertad contra la tortura y la detención arbitraria; los de segunda generación son los derechos socio-económicos y culturales que incluyen los niveles razonables de educación, salud, vivienda y lingüísticos minoritarios; y los derechos de tercera generación se centran en el mundo natural y el derecho a la biodiversidad de las especies y la equidad intergeneracional. Estos derechos se refuerzan mutuamente y son interdependientes, dando cabida a los derechos individuales y colectivos.
En algunos casos, el “no hacer daño” y “el respeto a la diversidad” pueden representar conflicto y valores de competencia, por ejemplo, cuando en nombre de la cultura los derechos de los grupos minoritarios como las mujeres y los homosexuales son violados, incluido el derecho a la vida. Los Estándares Globales para la Educación y Formación en Trabajo Social tratan este complejo tema por la defensa de que los trabajadores sociales son educados en un enfoque de derechos humanos básicos, con una nota explicativa que dice así:
Este enfoque podría facilitar la confrontación constructiva y cambiar el lugar donde ciertas creencias, valores y tradiciones culturales violan los derechos humanos básicos de los pueblos. La cultura es una construcción social y dinámica, que está sujeta a su vez a la deconstrucción y al cambio. Esta confrontación,  deconstrucción o cambio constructivos pueden ser facilitados a través de ella, y la comprensión de determinados valores, creencias y tradiciones culturales y por medio de un diálogo crítico y reflexivo con los miembros de los grupos culturales y cuestiones más amplias de derechos humanos.
Conocimiento
El trabajo social es a la vez interdisciplinario y transdisciplinario, y se basa en una amplia variedad de teorías científicas e investigaciones. “Ciencia” se entiende en este contexto, en su sentido más básico como “conocimiento”. El trabajo social se basa en un desarrollo constante de sus fundamentos teóricos y de la investigación, así como las teorías de otras ciencias humanas, incluyendo sin límite el desarrollo comunitario, la pedagogía social, la administración, la antropología, la ecología, la economía, la educación, la gestión, la enfermería, la psiquiatría, la psicología, la salud pública y la sociología. La singularidad de las investigaciones y teorías del trabajo social es que son aplicadas y emancipadoras. Gran parte de la investigación y teoría del trabajo social es co-construida con los usuarios en un proceso interactivo, dialogado y por lo tanto informados por los entornos de práctica específicos.
Esta definición propuesta reconoce que el trabajo social es informado no sólo por los entornos de práctica específicos y por teorías occidentales, sino también por los conocimientos locales. Parte del legado del colonialismo es que las teorías y conocimientos occidentales han sido valorizados en exclusiva y en cambio los conocimientos locales se han devaluado, descontado, y hegemonizado por las teorías y conocimientos occidentales.
La definición propuesta intenta detener e invertir el proceso mediante el reconocimiento de que los pueblos indígenas en cada región, país o zona transmiten sus propios valores, formas de conocimiento, formas de transmitir sus conocimientos, y han hecho valiosas contribuciones a la ciencia. El trabajo social tiene por objeto la reparación del colonialismo científico histórico occidental y la hegemonía de escuchar y aprender de los pueblos indígenas de todo el mundo. De esta manera los conocimientos del trabajo social se crearán conjuntamente y serán  informados por los pueblos indígenas, y más apropiadamente practican no sólo en el medio ambiente local, sino también a nivel internacional. Basándose en la labor de las Naciones Unidas, la FITS define a los pueblos indígenas de la siguiente manera:

  • Viven en (o se mantienen unidos a) territorios ancestrales geográficamente distintos.
  • Tienden a mantener instituciones sociales, económicas y políticas distintas dentro de sus territorios. 
  • Por lo general aspiran a permanecer a una sociedad cultural, geográfica e institucionalmente distinta, en lugar de asimilar plenamente a la sociedad nacional.
  •  Se identifican a sí mismos como indígenas o tribales.

Práctica
La legitimidad y el deber del Trabajo social consisten en la intervención en aquéllos puntos donde las personas interactúan con su entorno. El medio ambiente incluye diversos sistemas sociales, donde las personas se encuentran en un entorno geográfico y natural, que tiene una profunda influencia en la vida de las personas. La metodología participativa del trabajo social se centra en “involucrar a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar.” Hasta donde sea posible el trabajo social apoya el trabajo con y no para las personas. De acuerdo con el paradigma de desarrollo social, los trabajadores sociales utilizan una variedad de habilidades, técnicas, estrategias, principios y actividades en los distintos niveles del sistema, destinadas al mantenimiento del sistema y/o los esfuerzos de cambio del sistema. 

La práctica del trabajo social abarca una gama de actividades que incluyen diversas formas de terapia y asesoramiento, trabajo en grupo y comunitario, la formulación y análisis de políticas, y las intervenciones políticas y de apoyo. Desde una perspectiva emancipadora, esta definición apoya las estrategias del trabajo social que tienen por objeto incrementar la esperanza, la autoestima de la población y su potencial creativo de enfrentar y desafiar a las dinámicas de poder opresivas y las fuentes estructurales de injusticia, incorporando así en un todo coherente la dimensión de intervención micro-macro, o personal-política. El enfoque holístico del trabajo social es universal, pero las prioridades de la práctica del trabajo social variarán de un país a otro, y de vez en cuando, dependiendo de las condiciones históricas, culturales, políticas y socio-económicas.

Es la responsabilidad de los trabajadores sociales en todo el mundo defender, enriquecer y hacer realidad los principios y valores reflejados en esta definición. 
La definición del trabajo social sólo tiene sentido cuando los trabajadores sociales se comprometen activamente a sus valores y visión.
FITS. Proposed new global definition of Social Work. 
http://ifsw.org/get-involved/global-definition-of-social-work/ 

jueves, 19 de junio de 2014

CRÓNICA DE UN VIAJE. Estudiantes de 4º relatan la experiencia de su visita al Barrio malagueño "Palma Palmilla" y otras andanzas.


REALIZADA POR:

Francisco Javier Jiménez Bueno
Rocío Morenate Samaniego
Lidia Novillo Pulpón
Cristina del Nuevo Muñoz
Aranzazu Palomares Peña

Estudiantes de 4º de Grado. Curso 2013-2014

Realizaron las Prácticas en:
ZAMBRA Iniciativas para la acción

 
 
El pasado miércoles 26 de marzo, las gentes de Zambra Cuenca viajamos a Málaga para conocer el funcionamiento y las iniciativas que están llevando a cabo las compañeras de allí, y acercarnos a la realidad del Barrio Palma Palmilla.
Estábamos muy interesadas en conocer cómo la gente del barrio, a través de un proceso de empoderamiento, se auto organiza creando iniciativas comunitarias alternativas, y fuertes redes de apoyo más allá de la marginalidad y exclusión impuestas por las instituciones y el gobierno.

Llegamos a las 19:30 a Palma Palmilla donde nos acogieron Mari y Toni, de Zambra Málaga, y dejamos las maletas en una de las casas donde íbamos a alojarnos. En este momento tuvimos un espacio para relacionarnos y conocernos un poquito más entre nosotras.
Charlamos sobre la represión…
Por la noche a eso de las 20:30 tuvimos una cena todas juntas en el local cedido por la Asociación ASPA. Fue una cena temática sobre la represión, tema que actualmente nos está afectando de forma directa y del cual desconocemos bastantes aspectos, sin olvidar que si nos tocan a una nos tocan a todas.

Compartimos experiencias y saberes, empezando con la pregunta de ¿qué es la represión? y haciendo una lectura y puesta en común de la guía antirrepresiva de CGT. Trabajando esta guía nos informamos sobre los aspectos que hay que evitar, y actitudes que hay que seguir en manifestaciones multitudinarias para prevenir la represión policial.
Después debatimos sobre qué podemos hacer ante la represión, y cómo las formas de represión cambian dependiendo de la ciudad en que estés. Así conocimos casos que se han dado en Málaga y compartimos los casos de represión que se están dando en Cuenca.
Finalmente llegamos a plantearnos qué acciones podemos llevar a cabo desde nuestras ciudades una vez que se ha producido la represión, poniendo como ejemplo a Euskal Herria, donde las personas están más acostumbradas al tema de la represión porque lo han vivido de forma más cercana, y se solidarizan unas con otras.

Comienza nuestro segundo día en Málaga… reivindicación de la Renta Básica de las Iguales (RBIs)
El jueves 27 de marzo se quedó para desayunar con las otras compañeras de Zambra Málaga de 09:30 a 10:00 de la mañana. En el desayuno se habló sobre las actividades que se llevarían a cabo durante el día.

A las 10: 30 se acudió al INEM para repartir folletos sobre el Punto de Información de los Derechos Sociales (Kontrapunto) y sobre la Renta Básica de las Iguales a las personas que acudían a esta entidad. También se mostró una pancarta en la puerta del INEM para reivindicar e informar sobre la Renta Básica de las Iguales. Esta actividad se lleva a cabo habitualmente todos los martes, pero se programó para el jueves para que pudiéramos participar las compañeras de Zambra Cuenca.

Participamos en la Huelga General de Estudiantes…
A las 11: 45 horas se asistió a una huelga general de estudiantes ante la sede de la Delegación de Educación  convocada por el Sindicato de Estudiantes para posteriormente hacer una marcha por las calles de Málaga hasta concluir en el Rectorado en contra de la LOMCE, el decreto de becas, el despido del profesorado y  los recortes que se han implantado en educación en todo el estado español y así, reivindicar una enseñanza pública y de calidad. En esta concentración se repartieron panfletos informativos sobre estos temas.
En esta manifestación solo acudieron estudiantes de secundaria; no se movilizaron los sindicatos y estudiantes universitarios.
Después de comer… ¡Akelarre Zambrero! Asamblea feminista
A la 12:45 nos dirigimos a casa de una compañera para comer y posteriormente realizar una asamblea feminista, “Akelarre Zambrero”

A las 16:00 acudieron compañeras de Zambra Málaga y se llevó a cabo esta asamblea. En la misma se habló sobre la situación de las mujeres en los movimientos sociales. Se habló de la propuesta de crear espacios libres donde no hubiera órdenes ni mandatos y se pudiese tratar el tema de la participación de las mujeres en la lucha social. Además de que se realice a nivel de asamblea, ya que no se está trabajando y  que se cambien las responsabilidades en estas para que se empiece a actuar.

Otro de los temas que se trataron fueron el feminismo, la agresión y el machismo donde se repartió información de estudios sobre el micromachismo en la sociedad actual.
¡No paramos! En la cena charlamos sobre la Renta Básica de las Iguales…
A las 21:00 las compañeras de Málaga prepararon una cena para tratar el tema de la Renta Básica de las iguales. Se habló sobre las actuaciones de Zambra Cuenca a nivel local y regional. Se habló sobre el estudio que se está realizando en Cuenca con respecto a  la RBIS.
Las compañeras de Málaga nos expusieron las charlas y asambleas que están llevando a cabo en su localidad para explicar la Renta Básica de las Iguales y concienciar a la población local de su utilidad. Finalmente, se trató el tema de la ILP de la Renta Básica y el tema de la financiación.
 
A las 00:00 horas finalizó la reunión y se concretaron las actividades que se iban a realizar al día siguiente.

Amanece de nuevo en Palma Palmilla y conocemos a Ana y Jesús “La casa de la Buena vida”
El día 28 de Marzo, Relucía una vez más el sol malagueño en el barrio de Palma- Palmilla, 30.000 habitantes censados, 10.000 más estimados, un barrio criminalizado, excluido.  Esa mañana amanecimos con ganas de adentrarnos, de conocer y experimentar lo acaecido en ese entrañable barrio.

La primera parada se dirigía a lo más alto, “La casa de la Buena vida”, una iniciativa para la prevención de la exclusión e indigencia social y de los riesgos análogos que estas situaciones pueden conllevar, basada en la participación activa de las personas inmersas en estos itinerarios. Esta asociación está fundada por Ana y Jesús “Chule”.  (Visita su blog: http:/casadebuenavida.blogspot.com.es)
La puerta se abría ante nosotros con sonrisas y una apacible bienvenida, el hogar de los sin hogar estaba recubierto de montaña, animales, huertos y casas que poco a poco habían levantado ellos, con sus manos y con los materiales que consiguen o les donan.
Nos enseñaron todo lo que estaban construyendo y cómo funciona la casa de la buena vida Uno de los hombres que allí convivía, nos contaba su historia y como este hogar le había devuelto la vida, como a la mayoría de los que allí habitaban.

Cuando la hora de marchar llegaba, en medio de la cuesta nos encontramos con Joaquín, viene hacia nosotras contento pues ha encontrado un empleo. Nos cuenta la situación en la casa, que ahora conviven 34 personas y la relación y trabajo del Chule en ella.

Salimos de “La casa de la Buena Vida” con una sensación amarga a la par que reconfortadora, el silencio apremia el camino de vuelta con nuestra mente revoloteando aun por ese hogar al que van las personas sin rumbo, al que el cariño y el apoyo mutuo siempre está presente.
 
Por el camino y con el convencimiento de que no conoceríamos al Chule, para un coche enfrente de nosotros y de él sale Jesús Rodríguez  “Chule” dándonos la bienvenida una vez más a la Palma- Palmilla, contándonos como empezó todo y como está funcionando en estos momentos la casa, su historia y la de muchos de los residentes de ésta.

Y llegamos a otro de los puntos clave del barrio “Er Banco Güeno”

Llegamos así a otro de los puntos clave en el barrio; “Er Banco Güeno”, consiste en una sucursal de Unicaja ocupada para convertirla en un comedor social que da de comer a unas 400 personas diariamente. No está sujeto a ningún tipo de subvenciones y es un espacio autogestionado por los propios vecinos.

Ese día nos dieron de comer a nosotros, agradecidos y muy amables nos ofrecieron su comida, las compañeras de ZAMBRA Málaga, nos contaron su historia, como es posible que funcione y vimos como la autogestión es viable en estos tiempos.
Un pequeño descanso después de tantas emociones contenidas y expresadas, de charla en el sol y cuestiones apabullantes resueltas, de testimonios, ladrillos y esperanzas, continuamos nuestra aventura por Málaga.

Y para finalizar la jornada y el último día de nuestro viaje… Asamblea de Zambra
Alrededor de las 18:00 de la tarde, dio comienzo una nueva asamblea, esta vez para plantear una cuestión relacionada con Zambra y el XX Aniversario de su creación. Se estimó el lugar apropiado para la celebración y qué actividades podían llevarse a cabo, como la realización de un cómic contando la historia de la asociación, un calendario, un encuentro universitario…

En definitiva, varias propuestas para plantearlas a lo largo de los meses e ir concretando entre las diversas compañeras que conforman Zambra.
Muchas experiencias, muchos momentos que aunque comprimidos en tres días, han enriquecido nuestra formación tanto a nivel profesional como personal.

domingo, 15 de junio de 2014

CENTRO SOCIAL DE CONVIVENCIA PARA MAYORES. Experiencia de vivienda colaborativa en Torremocha del Jarama (Madrid).

Hoy día 15 de junio de 2014, DÍA MUNDIAL DE LA TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ, queremos hacernos eco de la iniciativa "TRABENSOL", de la que forma parte nuestra querida amiga MATILDE, de Madrid y que ayer difundía el Periódico El Mundo. Se trata de una interesante experiencia de VIVIENDA COLABORATIVA. Los requisitos: tener entre 50 y 70 años, identificarse con los principios básicos de solidaridad y ayuda mutua, y tener solvencia económica para mantener los pagos.  
 
PARA CONOCER MÁS SOBRE "TRABENSOL", visita su página web:
 
 

 
Gran parte de los jubilados en una foto de grupo. 

Han decidido abordar la etapa final de su vida de un modo satisfactorio. No quieren languidecer pasivamente con una vejez melancólica, ser una carga para sus hijos o ingresar en una residencia de mayores al uso. Pretenden que el ocaso de sus días sea un periodo activo, nutritivo, jovial, de crecimiento humano y bienestar.
Por ello han fabricado su particular paraíso: Trabensol (Trabajadores en Solidaridad), una comunidad de individuos, con diferentes criterios e ideologías, que han invertido los ahorros de toda una vida en un proyecto que les permite convivir bajo una fórmula cooperativa única en nuestro país.
Todo comenzó hace 14 años cuando, un grupo de amigos a punto de jubilarse y con una intensa actividad social a sus espaldas, cayeron en la cuenta de que se estaban haciendo mayores.
«Queríamos alternativas diferentes a las que habían vivido nuestros padres. Tras muchas horas de diálogos y debates, decidimos constituir una cooperativa y levantar un centro de convivencia para mayores en el que pudiéramos vivir una vejez saludable, ser independientes, ayudarnos entre nosotros y organizarnos gracias a comisiones de trabajo que nos hicieran responsables del funcionamiento del colectivo», explica Paloma Rodríguez, presidenta de la cooperativa, que comparte habitación con su vecina de hace 40 años. «Nos quedamos viudas y decidimos emprender esta aventura juntas. Aquí estamos estupendamente. Es fantástico vivir bajos los lazos de la comprensión y el cariño».

Agotadora búsqueda

A partir de ahí comenzó una agotadora búsqueda para encontrar el terreno adecuado en el que realizar el proyecto. «Visitamos muchos lugares y, desgraciadamente, vivimos de cerca lo que se mueve en el negocio inmobiliario, fueron muchos los ayuntamientos que quisieron engañarnos. Finalmente apareció Carlos Rivera, alcalde de Torremocha del Jarama, que nos tendió la mano sin intereses ocultos, pagos ni intermediarios, afirmando que Trabensol iba a aportar al pueblo una riqueza enorme y un gran potencial mental y social», apunta José María García, ex secretario de consistorios.
Al pie de la sierra, en una vega llana y fértil, junto a la orilla del río, se erige el colorido complejo de 16.000 metros cuadrados, construido de forma bioclimática por filtración y geotermia, una energía limpia, renovable y económica, que les permite hasta un 75% de ahorro mensual.
«Está todo muy pensado. Las zonas de acceso de la casa están orientadas al norte y las del alojamiento al sur. Tenemos 25 pozos de 150 metros que hacen que el suelo sea radiante y tenga una temperatura constante de 16 grados. Los canalones de los tejados van a un aljibe que recoge el agua de la lluvia y nos permite regar durante tres meses. Los aislamientos térmicos y acústicos están muy cuidados y las luces exteriores están dirigidas hacia abajo para que no haya contaminación lumínica y podamos ver las estrellas», señala Jaime Moreno, periodista y coordinador de la comisión de comunicación del lugar.

Un hogar, no un geriátrico

Con la férrea intención de edificar un hogar alejado del concepto actual de las residencias de mayores, el complejo, exquisitamente decorado, está preparado para armonizar la cohabitación en común con la vida independiente. Circundando un huerto de 10.000 m2, tranquilos patios y aromáticos jardines, se encuentran las 54 viviendas de los afiliados, 50m2 repartidos entre una cocina americana, un salón, una habitación, un baño geriátrico y una terraza. «Mi anterior casa tenía el doble de metros, estaba harta de trabajar tanto en ella. Esta es muy apañada, cubre todas mis necesidades», afirma María Dolores Hernández, ex enfermera. Su amiga Luisa Llorena, ex dinamizadora social, dice:«Quería llegar aquí como una libélula, ligera de equipaje. Mi marido y yo hemos traído sólo los muebles que han cabido, ha sido un ejercicio de liberación de apegos del pasado. Ahora, nuestra vida cabe en 50 m2», sonríe.
 
El lugar cuenta con un amplio abanico de zonas comunes en las que disfrutar del momento: biblioteca, hemeroteca, gimnasio, un mini spa de baños terapéuticos, salas de reiki, de acupuntura, de música, de pintura o de edición de video, un claustro zen para pasear cuando hace mal tiempo, un habitáculo con juguetes para que los nietos gocen con los abuelos, salones de reunión para celebrar fiestas o el salón del silencio. «Aquí hay gente que es religiosa y hemos considerado que era necesario crear un espacio común y polivalente para meditar, rezar o practicar yoga. En Berlín van a hacer un centro donde diferentes religiones van a compartir techo, nosotros ya lo estamos haciendo», señala Jaime.
 
Mayores de alma joven
 
Como bien apunta Pepa Salamanca, ex auxiliar de clínica, «en Trabensol el mayor valor, sin duda, es el potencial humano». La convivencia entre los residentes, en su mayoría gente muy preparada, es plenamente activa y cada uno pone a disposición de la comunidad su experiencia profesional. «Vivimos en un clima de tolerancia y ayuda mutua», cuenta María Dolores. «Tenemos talleres de danzas del mundo, Ikebana, vidriado, costura, pintura, Chi Kung o bricolaje y hacemos nuestra propia gaceta informativa interna». Carmela Paz, ex administrativa del Instituto Cervantes asiente: «Es un lugar agradable para vivir. Conoces gente fantástica y haces cosas que te mantienen activa física y mentalmente. Además el entorno es fantástico, mientras que en Madrid te desplazabas a los barrios, aquí te desplazas a los pueblos». José María apostilla: «¡No paramos, cada día hay algo nuevo! Estamos en una adolescencia de la vejez. Mis hijas nos dicen que estamos haciendo la comuna que no pudimos en los 60», bromea.
En la comida todos colaboran en los quehaceres del inmenso comedor que tiene como chef a Mina Tartili, miembro de la asociación Ananda. «Trabajar aquí es gratificante. El ambiente es increíble, hacen todo lo posible por mantener un clima de alegría y solidaridad. Son mayores de alma joven, sabias y con una conciencia social que engancha».
¿Y si llegan momentos de dificultad física o de enfermedad? Jaime explica que están preparados para todo lo que venga. «Hay vigilancia las 24 horas. El complejo está habilitado para personas con movilidad reducida. En cada pasillo hay varios baños, por si hay urgencias, en cada esquina un ascensor con el tamaño suficiente para una silla de ruedas y tenemos un ala, especialmente habilitada, para personas que necesiten cuidados médicos específicos. Queremos pasar nuestros últimos días aquí de la mejor forma posible».

Un CoHousing español con lista de espera

Este sistema de vivienda colaborativa, diseñado y gobernado por los propios residentes, nació en Dinamarca, a finales de los años 60, y se extendió a Norte América, a finales de los 80, bajo la pretensión de volver al sentido de comunidad primigenio de los barrios de antaño. "Trabensol ha sorprendido mucho en Europa. Nosotros informamos, con toda libertad, a quienes nos preguntan sobre cómo hemos llegado hasta aquí, pero lo imprescindible es que haya un núcleo humano suficientemente fuerte y comprometido para poder llevar algo así a cabo.", explica Moreno. Son tantos los interesados en esta particular forma de vida que ya cuentan con una nutrida lista de espera. ¿Los requisitos? Tener entre 50 y 70 años, identificarse con los principios básicos de solidaridad y ayuda mutua, y tener solvencia económica para mantener los pagos: una inversión inicial de 154.000 y hasta 1100 al mes. "Incluye alojamiento, lavandería, limpieza y la comida del medio día. Somos de una generación en la que se compraban pisos porque no había casi alquileres. Los hemos vendido para poder afrontar el coste del proyecto. Tenemos una acción pero la propiedad es de la cooperativa. Quien decida marcharse recupera el dinero, al valor que tenga en ese momento, y morimos lo recuperan nuestros herederos, que también pueden, si cumplen los requisitos y quieren, venir a vivir aquí."